A 74 kilómetros
de Logroño y 1.003 metros de altitud, en la subcomarca del Alto
Valle del Najerilla. Su término municipal, de 72,83 Km2, está
recorrido por el Najerilla y por el río Ventrosa, y presenta un
relieve escarpado, con alturas como el Cuervo de 1.877 metros.
La población, que ascendía en el año 1830 a 668 habitantes, ha
ido disminuyendo ininterrumpidamente: 481 en 1900, 140 en 1970, 101
en 1991 y 105 en 1996 de los cuales 58 son mujeres y 47 hombres.
Tendencia ésta generalizada en los municipios serranos a los que
afectó, muy negativamente, la desaparición de la Mesta y sus
privilegios ganaderos.
Situada en un
magnífico paisaje, su casco urbano se divide en dos barrios a
merced de la irregular orografía donde está enclavada. Junto a
construcciones recientes, aparecen edificios con heráldica de los
siglos XVII y XVIII, formando un conjunto urbano muy cuidado. Se
puede visitar una torre con reloj en lo alto de un risco que domina
el pueblo y un museo etnográfico que guarda mas de 2.000 piezas. Es
de gran interés también un rollo picota de cuatro cabezas y el
puente de la hiedra, en la carretera comarcal poco antes de la Venta
de Goyo.
En el año
927, esta villa aparece asociada a Canales de la Sierra en el Voto
de Fernán González.
La Iglesia Parroquial de San
Pedro y San Pablo, del siglo XVIII, posee un retablo mayor
renacentista de bellísima factura, que narra la vida de los santos
titulares. En los alrededores del municipio -que destaca también
por su arquitectura civil- se encuentran las ermitas del Cristo y de
Villa Rica.
La abundancia de pastos
permite mantener una actividad ganadera muy activa, tanto de ovino
como de vacuno. La caza y la pesca constituyen otros de sus
principales atractivos.