CUITAS DE IO
(O DE CÓMO LLEGÓ A ESTAR COLGADA EN LA RED UNA CRÉDULA QUE SE CREÍA INCRÉDULA).
Por Sor Archivos2
Septiembre, bonito mes que anticipa la llegada del otoño, y para siempre ya ligado a la incertidumbre.
Fue entonces cuando aterrizó en la casa de chicachica.com. Como cualquier novata se dedicó a escudriñar la página y claro se topó con el tablón de anuncios y con los mensajes que en él había. Allí conoció a sus amigas Ma-Gia, Chinitalimona, Bollito, Daria y muchas más. Se infiltró bajo la mascara de Io. Es Io.
Por las mismas fechas, más o menos, se introdujo en el chat sin mucha ilusión, todo hay que decirlo (¿quizá buscando a sus amigas? No lo sé, tampoco creo que importe mucho). Observaba, leía, devoraba lo que velozmente circulaba delante de sus ojos atónitos; pero contó con poco tiempo, muy poco, para dedicarlo exclusivamente a la observación, al segundo día o quizá al tercero se vio involucrada, arrastrada diría yo, a protagonizar una escena erótica, para su mucha vergüenza, con una tal Alma que, experta ella en las lides del chateo, tuvo la feliz ocurrencia de penalizar a las nuevas con una prenda. Y así fue como fue cazada, sometida y violentada. Alguna de las que padeció junto a ella la afrenta no ha vuelto a asomarse por el chat, con esto lo digo todo, ¿no?
Su prenda se la impuso Alma y no fue otra que la de dar un beso cibernético. Menudo dilema: ¿a quién elegir? ¿Cómo dar un beso por internete? ¿Y si le pasaban el virus de la gripe? Bueno, pues entre lo poco inspirada que la sorprendió la impostura y lo nerviosa que se hallaba optó por la salida menos original castigar a su castigadora-: darle el beso a la misma que le impuso la prenda. Y, oh dio, hete aquí que le gustó el beso y colgada de la red se quedó.
¿Qué hacer? Pues comunicárselo a la ladrona de besos, ¿no? Y resolvió para ello utilizar un servicio que la casa tiene a disposición de las usuarias: La sección COMBRA-VENTA ENTRE PARTICULARES del TABLÓN DE ANUNCIOS. Observad, observad que mala que es, se fue allí porque pensó: "Seguro que las chateras no frecuentan la sección negocios"; ya andaba ella buscando la nocturnidad y quizá hasta lo hizo con alevosía-.
Y allí depositó:
Se lo hizo llegar a Alma, fue fácil: "¿Le has echado un vistazo a...?" Y después de leerlo ésta le previno sibilinamente diciéndole algo así: "No te enamores en la red". Algo tan genérico y abstracto, tan, a veces, poco racional, ¿verdad?, que no le caló nada. Y a lo que Io, que es tenaz, le replicó con un efusivo mensaje -cuyo conducto en verdad rocambolesco os voy a ocultar- que decía así:
"De pronto colgada en la red.
Me avisaste tarde Alma. Ya estaba colgada de ti. No sé por que fatídica estupidez creo que me colgué en el mismo instante en que intercambiamos el beso internauta.
Y aquí estoy atrapada por la palabra.
Y es complejo todo: la novedad del sistema, lo "inesperado" de mi cuelgue, la precariedad de este estado eslabón perdido de una cadena que vete tú a saber dónde comienza y dónde acaba-. Carezco, en estos momentos, de la frialdad y probablemente de las herramientas para analizar el fenómeno, qué desde luego es digno de estudio. Y en este caos no puedo evitar preguntarme tonterías de este calibre: ¿Será este un mero problema de orden, un problema geométrico? ¿Debería ponerme, como loca, a estudiar geometría? Pero, ¿y si se debió tan sólo a un descoloque: algo así como el no estar en el momento justo? Y ahora, de pronto, el problema espacial se me ha trocado en temporal y me hago un auténtico lío con las coordenadas y las dimensiones. Se me va el tarro, creo.
Y las cosas todavía encierran más paradojas potenciales: y es que mi estupidez parece no tener límites y me aterro: imagínate que un día nos viésemos (y bueno ya sabemos de esa peculiar manera que tienen los cuerpos de comunicarse) y el lenguaje de los cuerpos, la química, gritase que no..., que ya nada encaja, que no podemos enlazar las palabras que nos subyugaron con el cuerpo que las vehiculiza, que el timbre de la voz y la palabra dicha no armonizan, que los gestos y el discurso no coordinan, en fin que el cuerpo nos dice una cosa y la palabra otra. Qué escisión. Qué terror. ¿Cómo asimilar eso? ¿Qué hacer entonces? Pregunta vacua, creo. Pero, ¿y si no fuese así, y me viese obligada, al no poder evitarlo, a ampliar el cupo de mis fantasías con ensoñaciones ligadas a la línea de tus labios, el color de tu piel o una mirada juguetona? Cómo se me acumula la faena aborde el problema como lo aborde.
Y bueno tan aterrada estoy que creo que debería hacer algo. Pero ¿qué?, ¿cómo?, ¿huir?, ¿echar a correr cuanto antes?"
Alma, experta internauta y alma bondadosa (tuvo la suerte de tropezarse con ella y no con una diablesa) fue comprensiva, pero también diáfana con Io, y se impuso como tarea descolgarla.
Pero ay, ella es, cómo os diría, terca y alocada. Y como nadie respondía al anuncio de "vendo mi alma", se contestó a sí misma de la siguiente manera:
No se os ha escapado, ¿verdad? (¿para qué ocultarlo?), maneja con soltura algunos mecanismos como el que acabáis de ver en acción (pero, y creo que le conviene mucho que aclarare esto: suele intentar no maltratar a sus novias; aunque quién está libre de estos pecaditos, ¿eh?). Qué manera más elegante de dar salida a su despecho, ¿o no?. Se enfadó con la casa y con la controladora del foro; mujer, debo confesaros, oscura y silenciosa por demás, pues no se hizo eco de su súplica y ni siquiera se dignó a bajar a la plaza pública a jugar un poquito con ella. Desde entonces, y esto es importante retenerlo para comprender avatares futuros, le asaltó la sospecha de que la casa estaba gobernada por una junta excesivamente hierática, rígida (entre nosotras).
Hallándose sumida en un estado de total desesperación, porque ya en aquel momento, si no antes, estaba desesperada, Alma se desayunó en el mismo servicio de la casa con este mensaje:
Mensaje que a seguras no entendió a derechas Io. Ofuscada, rechazada, dolida, se encontraba. Claro está que en estas condiciones nadie es dueña de sí misma y no quiero con ello disculparla, qué conste. Musas perversas le aconsejaron que se transmutase en una tal Temeraria (que como muy bien aventuraba su nombre resultó ser una pobre irresponsable; pero, despacio...); tras arduas noches en blanco dedicadas al estudio se replicó y amaneció haciéndole la corte a Alma y dispuesta a emprender una cruzada de amor, clonada de esta guisa:
Pero Alma no se ablandó. Fracasó también Temeraria. Y en un momento de lucidez, de los pocos que, como tendremos oportunidad de comprobar, la acompañan, decidió tirar la toalla y así lo puso en conocimiento de la afectada comunicándole que vendía su hacienda (estaba en la obligación de respetar las reglas del tablón, así que ella como buena comercianta siempre vendía o compraba algo):
En este instante crucial, Chinitalimona, la del endeble entramado neuronal, pasó a visitarla y la saludó de esta guisa:
¡Oh! La luz se hizo. Había más caminos, opciones. La inspiró de tal manera tras bendecirla que para aquélla fue como renacer de nuevo, aunque eso sí a un estado caótico en el que todo era posible porque todo era incierto. Contestó solicitando señales que la orientasen:
No obtuvo respuesta alguna. Viéndose obligada a hacerse cargo de sí misma insistió, pero ahora sí planteando las alternativas que la asaltaban en sus largas noches de insomnio:
Chinitalimona debía de hallarse por aquellas fechas en algún gueto porque nada más volvió a saber de ella Temeraria. Y aquí comienzan las aventuras y desventuras de Temeraria. Y nadie mejor que la protagonista para narrarlas:
Qué suerte tener amigas, pues aunque chinitalimona abandonó a Temeraria en un momento crucial, Daria, mujer ocupada y seria, en una incursión por la red, tomó nota de los problemas de ésta y a encarrilarla acudió:
Temeraria da cuenta a ésta de su estado y arriesga una interpretación acerca de los sabios consejos de la hermana Daria; interpretación que dado el pastiche mental en el que está sumida elabora a partir de retazos de otras sugerencias, otras impresiones recientes, en este caso sospecho que a partir de un mensaje que la hermana Ma-gia había depositado en el TABLÓN de RELACIONES PERSONALES, en el que invitaba a visitar la página de Anneles. Hermenéutica que no es otra que la siguiente:
Dos días después nos regala Temeraria los primeros versos libres de su producción poética. ¡Joer como intertextualiza! A su favor que la enajenación que padece no la tiene tan trastornada como para ignorarlo. Lean, lean, no tienen desperdicio (¡qué impresentable es!):
No contenta con esos despojos neuronales con los que nos obsequió sin pedírselo, insiste de nuevo y puesta a pedir implora socorro a las mujeres doctas para que le resuelvan un teorema absolutamente incomprensible en su enunciación. ¿Para qué decir más acerca de su estado mental a estas alturas?:
El mismo día, ¡incansable ella!, persigue a la hermana Daria apelando a unos latinajos incoherentes, bajo los cuales atisbamos a entender que aquélla se ha entregado al consumo de brebajes para nada inocuos (por necesidad hay que aclarar en su honor, seamos "objetivas" por una vez si es que puedo desprenderme de la mascara de narradora omnisciente):
Io, desbordada y asustada del cariz que los acontecimientos iban adquiriendo, decide dar un golpe de timón efectivista: Hallándose Temeraria entregada a bebidas espiritosas y a la composición poética (malas compañías, por cierto) y temiendo que nada bueno podía surgir de semejante entente, opta por quitarle la palabra a ésta y dársela a Diligencia, nueva replicante, para tomar cartas en el asunto. Ya os avisé que Io tenía cuentas pendientes con la casa, de manera que decide que Diligencia será la Alcaidesa de la Villa Chicachica.com, una mujer que, como es natural, es rígida, estirada, manipuladora, y a través de la cual Io, que es perversa e incontenible, se venga de la laxitud y del estilo pedernal de la casa. Diligencia como buena regidora se hace eco de los clamores del pueblo y a contentarle, asesorada por el canónigo, se presta, adoptando las oportunas resoluciones. Como veremos es un producto caduco para su época, todavía no deslinda con nitidez los territorios del poder temporal y del eterno, no se ha enterado de que el renacimiento ha dado sepultura a lo peor del oscuro medievo y que las princesas reivindican autonomía y rechazan el gobierno a la antigua usanza; también es populista y acabará certificando lo que el pueblo demanda: que la incauta Temeraria es una bruja promiscua, les para mayor desgracia y además beoda. Véase, véase su estilo de impecable mujer pública (¡cuidado¡, que os estoy viendo; a deconstruir queridas):
Resolutiva e implacable dos días después, Diligencia pone en marcha los dictámenes. Pero ah el destino, esa fiera inescrutable, siempre acaba riéndose y lo que no sabe Diligencia es que está enviando a la demente Temeraria a la casa de reposo que la sabia Daria recomendó. En un bando comunica a sus convecinas la ejecución de los preliminares de la sentencia, a la vez que remite a Temeraria, escoltada por dos alguaciles y acompañada por una carta de presentación, a la Abadía de Sor Anneles:
| Tema: Bando |
Hago saber a las vecinas de aquésta honorable Villa, para el suyo sosiego y reposo, que en cumplimiento del mío edicto que afecta a la interfecta Temeraria, aquésta hallase ya confinada en una celdaforo del monesterio que con mano férrea tiene encomendado la madre abadesa Sor Anneles (www.Humano.ya.com/anneles/). Malferida y posesa depositalla allí. Aquéstas cuitas no han terminado, pues tengo por la fe mía intención de perseguir y escarmentar a esa tal Alma, muller parece ser casquivana, que propició aquésta desventura. La Alcaidesa: Diligencia. |
| 4/10/2001 20:40 |
| carta de presentación para Sor Anneles |
Diligencia, Alcaidesa de la Villa Chicachica.com, en cumplimiento del edicto del día 2 de octubre del presente año en curso, trújele a la interdicta Temeraria, vecina de aquésta Villa, cuyas riendas tengo a bien encomendaros, para que la custodiéredes hasta nueva orden de la Santa Inquisición. Sor Anneles os remito al tablón de anuncios, sección compra-venta particulares, del cabildo de aquésta mi honorable Villa Chicachica.com, donde hallará vuesa merced pliego pormenorizado de todo lo que acontecióle, infortunios y muchos males, a la interfecta durante las últimas veinte jornadas, desde que a una tal llamada Alma ocurríosele vender, en pública oferta, su tristeza Válame Dios en que mala hora. Y cuya suerte, refiérome a la reputada como Alma, hállase pendiente dellas expeditivas resoluciones que en breve el consistorio adoptará-. Ruégole estéme al corriente dello que en aquésta bendita casa ocurriere en cuanto ausentéme. Quede con Dios. La Alcaidesa: Diligencia. |
Sor Anneles no estaba en el convento cuando la infeliz Temeraria dio con sus huesos en el mismo. A su debido tiempo desvelaremos los motivos. Se hizo eco de la llegada de Temeraria una tal Wo, ¿qué decir de ella? Baste con señalar que ya su nombre es del todo inapropiado, ¿no captáis un desajuste, un no sé qué chirriante? Ésta, ni corta ni perezosa, en ausencia de Sor Anneles, se erigió en la voz del convento; qué osada ella, pero no la censuremos por ello, oigamos a la entrometida y escrutemos sus tropiezos:
| Carta para Temeraria de una exiliada 5/10/2001 08:52 |
Habiendo leído vuestra carta y con el permiso de mi madre superiora, Sor Anne, me propongo a contestaros como humilde servidora devota de este foro. Ante todo disculpar mi vulgar lenguaje producto de mis años en extranjeros foros que solo sirvieron para cultivar una desleal cultura de la que ahora en este tiempo aprendo a aborrecer y cultivarme en el buen camino en el que Sor Anne me está guiando. Sólo deciros que acogeremos en este seno a cualquier errante en busca del camino del sosiego y la paz cuyo objetivo es enderezar desviaciones pasajeras del alma, para lo cual pongo por bien seguro que nuestra madre Sor Anne se encargara personalmente. Sin más a lo que contestaros y esperando con los brazos abiertos a vuestra devota, valgo saludarle a vos en nombre de todo el foro.
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| Mil disculpas ante tan craso error, Diligencia, la carta era para vos 05/10/2001 08:59 |
Después de haberme flageado ciento tres veces por el error tan grave cometido en cuanto la equivocación en el nombre, valgo a disculparme ante vos, arrodillándome si es necesario y prometiéndole no volver a caer en la misma desgracia. Alcaidesa Diligencia, valga ésta para mostrarle mi enorme arrepentimiento ante tal magno error, solo justificable por mis anteriores años de desvíos de mi alma los cuales aún hacen mella en mi cabeza a pesar de lo aprendido. Exiliada Wo |
Qué aparición fugaz, pero qué esclarecedora, la de Sor Anneles. Sor Anneles asumió sin prejuicios su nueva identidad, dio a la Alcaidesa una réplica impecable, dando pruebas de elasticidad y saber hacer. (Io tiene una deuda impagable con ella, que no solo no logra saldar sino que acrecienta torturándola enviándole cualquier ocurrencia -por cierto Sor Anneles todavía no han hablado de los derechos de autora, ¿no?-; por eso cada vez que le envía una misiva, la encabeza así: "I love you". Pido disculpas por esta intromisión, por este desliz que me ha abocado a tratar aquí de prosaicos asuntos pecuniarios). Lo que importa es que Sor Anne se apropió ipso facto de su nueva mascara pero sin acatar sus recién encomendadas obligaciones. Observemos sus maneras que dicen mucho acerca de su forma de ser:
| Han respondido |
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| Han respondido |
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Temeraria, indignada, reta a Sor Anneles para que de la cara y se hago cargo de sus obligaciones. El carácter despótico de aquélla y su empanada mental son bien patentes cuando así se hace oír:
| 5/10/2001 20:26 |
| Sor Anneles. Voto a Dios. Deme la cara. |
Sor Anneles. Voto a Dios. Deme la cara, pues hállame preocupada por la celada en la que ha venido a caer agora la desdichada Temeraria, ¿pues no habita en aquéste convento una tal Wo, que aun estando en proceso de reeducación, se huele a tres leguas que ha corrido mucho mundos y que es una golfa encubierta y una descabezada (pues tanto le baila la sesera a esa mandada que confundióme y llámome Temeraria)? Témome no sea peor el remello que la enfermedad y que flaco servicio va a ser aquéste en aras a la pronta recuperación del juicio de Temeraria ansí como de lasuyas feridas. Denántes ya tenía mis muchas dudas y cuanto más en aquéstos momentos, témome que erré, pues comienzo a sospechar que aquésta abadía es un nido de desviadas de la recta senda de la nostra Señora la Virgen. Prométame vuesa merced que, en caso de ser preciso quella susodicha Wo se haga cargo de Temeraria, someterá vuesa merced a entrambas a una estricta vigilancia. Responsabilidad vuesa es cuanto aconteciere allí y para que la ejercitéis en sabiendas avísole ya que temeraria es amica de letras y parece ser que también aficionose recientemente a cantos impuros, al vino y a danzas obscenas, en fin, que acumula en la suya persona todos los piores vicios ante los que una mujer recta puede sucumbir, y claro tómole posesión el mesmo diablo en aquésta coyuntura. No me falle vuesa merced y ansí tenga de verme yo, de nuevas, errando por esos caminos de Dios buscando nuevo aposento para Temeraria. Y mentras tanto: Qué Dios nos pillé confesadas. Temeraria. |
Pero, oh, qué talla, qué linaje, qué apostura la de Sor Anneles cuando arguye así:
| 5/10/2001 21:07 |
| Amén... |
Aquí sor-presa de tan detallada información acerca de mis compañeras de convento, se asombra de tales vicios suplicando me perdone si he obrado mal en los cuidados de Sor-Wo... hace tiempo que en mi convento reina la anarkia sobre todas las cosas y cada una de mis compañeras tienen libre elección del rumbo de sus vidas, siendo yo aquí solo una simple guía en el camino de la paz interior y la justicia. Dole pues la bienvenida al convento con la promesa de, al menos, estudiar con más ahínco el caso de nuestra querida sor-wo, espero pues tenerla con nosotras en nuevas ocasiones, disculpándome ésta vez por mi tardanza en responder a tan importante e-pístola, siéndome totalmente imposible responderle a usted con anterioridad, pues me paso de lunes a jueves en la ciudad del vaticano estudiando la obra del señor en nuestro tan revoltoso mundo...
|
Tengamos noticias de cómo Sor Wo incurre, una y otra vez y cada vez que abre la boca, en despropósitos a cual de ellos más desatinado y esta vez en compañía de otra descarriada que por muchos viajes que emprenda a la Santa Sede jamás en la vida se enmendará, hablo claro está de Ma-Gia, la novicia pécora:
| 7/10/2001 22:01 |
| Una del convento...hacia el Santo Vaticano!! |
!!Aki esta la novicia nociva del convento, la fiel seguidora de obra y milagros de la madre superiora, la incansable caminante de caminos hacia la suprema purificación de alma y cuerpo; siendo de lo segundo donde el trabajo se labora más arduo, y donde una peregrina errante y conocedora debería guiarme por esos caminos mas perniciosos donde se adquiere la experiencia para distinguir el pecado de la carne. Mi
queridísima hermana de convento Wo, discúlpeme la
tardanza, pero orar ocupa excesivas horas en mi
vocación, tanto es así, que mañana tomo el camino
hacia el Santo Vaticano, y en la perniciosa Roma, de la
loba de Rómulo y Remo, quizás halle aquella loba que no
encontré en los bosques del monasterio campestre!!...mi
intento solo Serra de 9 días, dado por finalizado en ese
tiempo el periodo de cercanía al Sumo Pontífice. |
| 8/10/2001 16:32 |
| Seremos claramente castigadas por nuestros actos |
Mi admirada
Ma-Gia, encuéntrome recluida tras haber cometido el
imperdonable error de confundir a una admirable Alcaidesa
con una de vuestras ovejas perdidas (usease nuestras
conocidas hermanas de risas y cánticos), con ello ya se
me ha instado a recluirme en mi celda hasta ser capaz de
reconocer mi error no sólo de palabra sino en lo más
profundo de mi alma. ¿Qué ocurre? Pues que en mi novel
paso por este convento todavía no he aprendido que
significa eso del alma (puesto que dudo haberla
encontrado en alguna ocasión). Te espero en ese regreso prometido, flagelándome incesantemente, no sea que el alma es lo que hay bajo la piel. Wo |
| 8/10/2001 16:57 |
| Recluida hasta pagar por mi error, Diligencia |
Hállame recluida, Diligencia, debido a aquel acto impuro de mi alma, todavía desconociendo los motivos de tan tremenda equivocación. Tal y como me enseñó mi guía, Sor Anne, he aprendido el autocastigo cuando no me encuentro refugiada en sus brazos, pero como podéis vos misma comprobar, mi refugio hállase ocupado por el alma impura de Ma-Gia que me lleva a caminos que no hago más que rechazar, aunque finalmente caigo derrotada ante el pecado. Se que finalmente vencerá el sentido común que reina en este refugio y volveré a antaño cuando mi alma era pura y limpia. Sin más que ofreceros y prometiéndoos no inmiscuirme en la reeducación de Temeraria hasta que yo misma este sanada de pecado, reciba un saludo, arrepentida Wo |
Diligencia, siempre rauda en el quite, por un lado, amonesta a Sor Wo de unas maneras en las que no se nos escapa lo grosera y malintencionada que es, y por otro, insulta a Sor Anneles conminándola a ejercer de Abadesa recalcitrante al uso. Pero, oh, para deleite mío cómo se filtra su mucha ignorancia en sus cartas:
| 9/10/2001 12:08 |
| Entregar a penitente Sor Who |
Penitente Sor Wo: Desde aquésta la mía casa, que aun teniendo encomendadas las cosas de aquéste mundo temporal y pecador, encomendamosnos al criador, nos, entonamos plegarias por vuesa pronta reparación. Huélgome en el ánima por vueso intento de retorno a la santa senda e imploro por el buen fin de la compostura en la vos os hallabais. Sólo un pero atenázame: ¿Por un acaso sois villana vos? Porque es bien sabido que "No hay villana que guarde palabra que diere". Agora permítame orientalla en sus desvaríos: El ánima, según nuestros Padres de la Esglesia, es la substancia; aconsejoos que flageléis vuesa carne pecadora con ahínco para tropezalla pues hállase muy velada y cuanto más en las gentes ya corruptas como vos. Y al pecado novo penitencia nova... Con Dios.
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| 9/10/2001 13:31 |
| Para Sor-presa de Diligencia alucinada. |
No sabía yo que gozabais, madre abadesa, de la prebenda de bautizaros de nuevas con la advenida de cada alba. Y Falando desto: Habéis ya bautizado a Temeraria y puéstole un nombre acorde al suyo estado? Aun a riesgo de entrométeme en empresas que me son ajenas, Sor Anneles: ¿Qué gobierno es aquéste al que sometéis a las vuesa empresa? Hállome confusa agora mesmo y vos me habéis sumido en aquéste estado de zozobra, ¿pues que no falabais en la vuesa misiva de "anarkia"?; consúltole al canónigo de la Villa y oriénteme en aquésta dirección:"Usase aquéste latinajo para nominar el gobernó de la ánima". Yo quédome igual que enantes estaba si no pior, pero cálleme para ocultar mi mucha ignorancia. Placeríame
de buena gana confiar en el manejo que vuesa merced face
de las vuesas industrias, pero, para el mío espanto,
torno a leer vuesa misiva y no hallo sosiego pues témome
que a lo más que alcanzo a entresacar es que a Temeraria
avecinánsele novas desgracias. Ruégole calme mis escrúpulos. Que la Virgen aconséjela.
|
De cómo aparece en escena Sor annEnigma revelando suntuosas nuevas:
| Sor
Anne sabía de su posición en tal convento, ante los
mensajes recibidos no queda otra alternativa que
descubrir cuan culpable era en el destino de éstas
compañeras de convento, y ante tal sentimiento culpable,
no quedóle mas remedio que huir sin demora hacía un
lugar de allí lejos... "no enteróme de aquésta
desgracia, no entendiendo el pecado, huyo antes de
inducir a la tentación a estas pobres almas" Le saluda atentamente, Sor annEnigma |
Diligencia se frota las manos ante la dejación de sus funciones por parte de Sor Anneles, a quien se atreve a nominar "La Corrupta", y se aviene, presta, a confabular con Sor annEnigma una revuelta, pues a estas alturas se le ha hecho la luz y sospecha que el monesterio ha caído bajo los influjos de la Reforma y quién mejor que ella para emprender la Contrarreforma, ¿no? No fiándose del todo de Sor annEnigma, osa postularse a sí misma como cabecilla de la algarada, amenaza solapadamente con hacer llegar a oídos del Señor Obispo los desmanes del cenobio y se ofrenda como apta para el gobierno de la casa a partir de unas observaciones que, francamente, son cuando menos dislatadas. Lo miremos por donde lo miremos, no tiene desperdicio:
| 10/10/2001 22:35 |
| Para Sor annEnigma (entre nos). |
Ante tan grata coyuntura, Sor annEnigma, pregúntome en viendo que le habéis usurpado el nombre a la Abadesa: ¿Por qué no os facéis vos cargo de las riendas del cenobio, una vez ha desaparecido La Corrupta? ¿O voléis que yo me ocupe de día de las cosas mundanas y por la noche me entregue al gobierno del monesterio? No soy cultivada, pero la experiencia me ha enseñado que para administrar la res-pública basta con saber mandar y dígome yo que no puede ser muy distinto el gobierno de las ánimas, más cuando aquéstas son endebles. ¿Póngome en camino o espero vuesas indicaciones? Oso, pues no sabría decirle porqué entelequia asombrosa confío en vosté, confesarle aquésta suspicacia: Sospecho que en aquéste convento se han infiltrado pérfidas novicias (en descontando a Sor Anneles), para infestarlo con los aires de la endemoniada Reforma. Propóngome ponello en conocimiento de la Superiora de la Orden y si es menester encabezar cuanto enantes mijor una Contrarreforma, pues témome que aquéstos aconteceres lleguen a oídos del Señor Obispo y aquéste clausure la Abadía. Hábleme en confianza, que a seguras las vuesas palabras quedarán entre nos. Qué la Virgen nos ilumine. Diligencia, Alcaidesa de la Villa Chicachica.com |
Sor Wo hállase sumida en un estado de total y absoluta confusión:
| 10/10/2001 16:13 |
| Hállame confusa, sor Anne |
Ruego sor Anne me pongáis al día en cuanto vuestro lenguaje. Bien sabéis, sor Anne, que pongo mi empeño y ahínco en comprenderos y aprender de vos, pero insistís en marcharos y dejar mi educación en manos del señor ("y el señor me mira y se las pira") Sor Anne, tengo en vuestro convento una carta que me resulta a primera vista urgente pero que por más que insisto no logro entender cual es su sentido (quiero decir.:no entiendo ni J). Sabéis de mis pecados tanto como yo (es decir: nos resbala a ambas), pero visto el apremio en cuanto mi educación he de deciros que mis intenciones son seguir y dejarme guiar por vuestros pasos. Wo |
Pero a la avispada de Diligencia no se le escapa que en su ofuscación Sor Wo sigue siendo una empecinada pecadora, por lo que la orienta en la senda a seguir invitándola a secundar los pasos de Sor Anneles, es decir, a esfumarse, eso sí insultándola y maltratándola, de paso, a destajo:
| 11/10/2001 19:17 |
| Diligencia vos asiste. |
Sor Wo, qué lenguaje más inapropiado en boca de una novicia "y el señor me mira y se las pira", minúsculas, ¡clamo al cielo!-; á lo ménos, cuan abandonada, infiero, della mano del Altísimo vos halláis. No sé porqué, pero aún constatando como vos revolcáis en la ciénaga del pecado con fruición, acudo a socorreros presta: Paréceme de perlas que secundéis los pasos de vuesa maestra Sor Anne, pero aquéstos no son otros en aquéste momento que los de la evaporación (aunque no mística), ansí que dejéis de regodearos en los pecados por venir y poned pies en polvorosa en cuanto enantes mijor. Avisoos que medidas inminentes, propiciadas por una iluminación que la otra noche avecínome, caerán sobre el cenobio; comunícoos los presagios, sin adentrar en detalles, para que mijor dello por venir vos prevengáis. Coja vuesa merced los bártulos y retome alla sua vida depravada para mi espanto, pues lo vueso no son los hábitos ni el desposamiento con el Único, y algo con ello remediárades dejar de profanar la vida en la cartuja. Qué el cielo vos asista en la comprensión a derechas de esta misiva, pues que tengo por cierto que ni vos dotó el Criador con muchas luces ni vos templo el ánima en el momento del allumbramiento. ¡Cuán necia sois, Dios mío! ¡Válate al diablo por villana! Diligencia, Alcaidesa de la Villa Chicachica.com |
De cómo encontró la Abadía Sor Anneles a su regreso de sus particulares Ejercicios Espirituales: a las novicias desorientadas y entregadas al vicio pero sin estilo, pues eso como que se percibían los estragos que su ausencia había ocasionado en las maneras de éstas; a las monjas, más curtidas éstas en los usos y costumbres del cenobio, las halló ligeramente destempladas. Pero lo que desató su estupor fue no tanto el que al poco de su llegada una madre hallase el cuerpo sin vida de Sor Archivos en la biblioteca del convento, sino que al acudir Sor Anneles al inapropiado obitorio se topó con un pergamino que contenía notas a medio hilvanar (que a buen recaudo guardó como mujer inteligente que es) pero en el que, aun estando emponzoñado por las babas de la difunta, pues sobre él descansaba su yerta cabeza, se podía descifrar algo así:
Crónica de la Abadía:
-El día cinco de los presentes de noche cerrada y cuando ya aullaban los lobos, preséntose a las puertas del convento una tal Temeraria escoltada por dos alguaciles. Aquéstos dijeron que trujianlan de noche por evitar habladurías y tropiezos. Aquésta presentaba un aspecto infame: escuálida y maloliente, apestaba a vino rancio a cuatro leguas de distancia.
-Se le adjudicó una celdaforo para que reposara, pero al poco deambulaba por el claustro en cueros entonando poemas de amor profano.
-La madre Sor Anneles, siempre tan indulgente, confíóla de inmediato a los cuidados de Sor Wo. Y aquí acabo su intervención, como es su costumbre no sólo no dispuso medidas preventivas algunas sino que parecióme regocijada. Hállome pues preocupada y redacto aquéstas notas confiando que el Santo oficio intervenga pronto aquéste monesterio para enderezallo.
-A la hora de maitines, y cuando cuatro monjas de las 27 que habitamos aquésta casa estábamos en el coro, Temeraria, que a lo que parece perdido el juicio tiene, y Sor Wo aprovecharon para salir de la celdaforo, la primera como quedó dicho, y me avergüenza repetir, como trujéronla aquéste mundo abyecto y la segunda detrás con una flauta animándola; iniciaron un desfile por los diferentes aposentos de aquésta casa, que ya no oso llamar santa.
-El resto de las hermanas como si ante la llamada de Dios nuestro Señor respondiesen al unísono, reuniéronse enderredor de las pecaminosas. Cual procesión endiablada recorrieron las alas del convento hasta dar con el refectorio que no tiene más que una puerta de entrada-, y allí, Jesús mío, se desató una bacanal: mientras Temeraria porfiaba en esos sus cantos obscenos, el resto de las hermanas danzaba o revolcábase en intrincadas figuras sobre las mesas, fornicaban entre ellas, refocilándose y dilapidando el santo vino dulce que al prior de la abadía está reservado.
-Enrededor de las seis de la madrugada apareció la madre superiora, para mí que traía cara de haber consumido alguna poción prohibida, sospecha que hace mucho mi corazón alberga y que callo por no ser alcahueta. Debió parecele perfecta la escena pues por toda palabra exclamó: "Bendita sea la Virgen de mis...", cállome lo que a continuación dijo por decoro.
-Desde aquella funesta noche no hubo más nones, ni laudes, ni..., ni nanas
-Y ansí transcurrieron los días hasta el nueve de octubre del año en curso en que relato aquéstos pormenores: En que Llamóme la atención el no haber visto por la mañana por ningún lado a la demente Temeraria. Y puesto que el Señor, sino otra cosa si crióme dotándome con mucha perspicacia, comencé a sospechar si no habría desaparecido en compañía de Sor Magia otra novicia, que por cierto me da muy mala espina- que partióse camino de Roma. Sospecha que en nada me alivió, pues el convento hállase ya perdido, las hermanas depravadas y la encomienda desbaratada.
-Pero no, la demente continua entre nosotras, sólo que a lo que parece ser cada vez más enfaenada y consagrada, no digo más...
Temo que aquéstos aconteceres lleguen a oídos del Señor Obispo y aquéste clausure la Abadía. Pero lo que en verdad sospecho es que en aquéste convento se han infiltrado pérfidas novicias para infestarnos con los aires de la endemoniada Reforma. Propóngome pon ello ponello en conocimiento de la Superiora de la Orden y si es menester encabezar cuanto enantes mijor la Contrarreforma.
Sor Archivos.
Nadie lloró la muerte de Sor Archivos. El Señor Obispo acudió a concelebrar junto con el capellán los funerales y Sor Anneles mandó a Sor Cocinera condimentar el suculento desayuno que les prepararon con unos polvos que díjole eran reconstituyentes y que no eran otra cosa que la substancia de los pergaminos de Sor Archivos triturada.
Diligencia se presentó una noche a concretar y perfilar la sedición con Sor annEnigma. Nunca se supo lo que aconteció entre ambas, pero desde entonces Diligencia no ha abandonado el cenobio y secunda los pasos de Sor annEnigma como traspuesta y embelesada, está irreconocible y hasta cruza miradas aviesas con Sor Ma-Gia, Sor Wo y la misma Temeraria. Diligencia y la pupila de Sor Anneles no tienen claro en estos momentos su futuro, pues ellas no dejan de ser mujeres emprendedoras y se plantean si volver a la Villa www.chicachica.com con miras a, si es preciso, refundarla, o si cruzar el charco y hacer las Américas con la intención de fundar sucursales a la sombra de Sor Anneles en Nuevo México; ésta, en cualquier caso, les otorgó ya su bendición sean cuales sean las intenciones de aquéllas.
Todo parece indicar que la casa, tras la irrupción de Temeraria, no sólo se recompone sino que se fortalece.
Epilogo
¿Y queréis saber qué es de Io? Vamos: Io está colgada en la red demandando sin mucho acierto castos besos, como dice su amiga Chinitalimona. Y pide la palabra para dedicar este cuento: "A Alma, mi mejor amiga y el "alma" del chat, que me cuida y hasta me ha prometido que me buscará amante adecuada. A Virus, mi debilidad y mi protegida perversa, comienza a estar preocupada por mí y parece que invertimos los papeles. A NOS que era lo que nos faltaba a nos-otras. A Noy por ser la amiga a la que espero no perder. A Ma-Gia con la que comparto tantos espacios que me temo acabará harta de mí. A Alegria; a Antz y a Xardoc de las que me enloquece su sentido del humor-; a Cabrales; a Cerillita -por alumbrarme en mi ignorancia-; a Esther y a SerDeagua juntas -de las que aprendo lecciones de arte erótica-; a Hada, Inge, La-Zenon, Lars que me odia porque le desbarato todos sus ligues; lars es pura envidia malsana, perdóname-; a Lisa, Luz con la que tengo pendiente susios negocios-; a María, Mariana, Matis -¿?-; a Mede tan correcta siempre ella-; a Mery -¿?-; a Peli tan amable siempre-; a Sita ¿puedo confiar en tu buen hacer, Sita?-; a Wala, Winnie que desapareció y de la que echo de menos sus silencios y medias palabras-; a Yola, Zamzam... Y agradecer a Alma, a Chinitalimona, a Daria, a Ma-Gia, a Wo, a Anne su participación y colaboración; sin ellas nada habría sido posible".
Qué las sociólogas estudien el caso de Io, que parece ser es muy común y que no es otro que éste: estar colgada en la red, pero ahora de todas ellas.