Amor:
Ama si quieres influir.
La buena vida consiste en amar y hacerse amar suficiente.
Arte:
Allí esta el fastuoso escenario de la vida para los que saben mirar un poco.
Advertir la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y de las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte.
El arte es una pausa, un encuentro de sensibilidades.
El artista es siempre un perseguidor de la belleza.
La belleza humana es el lujo de la naturaleza.
Es un arte saber ceder en lo trivial.
La poesía no tiene tiempo, el que la lee la rescata, la hace presente y luego la regresa a su eternidad.
Si en la otra vida no hubiera música, habría que importarla.
Buena voluntad:
Encontramos la caridad en el mas alto nivel de la conciencia humana.
La bondad se abre paso suavemente.
Saber reconocer lo que hay de bueno en los demás nos hace buenos.
La felicidad del ser humano depende de su buena voluntad básicamente.
Dios:
Pese a los múltiples avances tecnológicos y científicos de la era moderna, el hecho de no poder comprobarse la vida del hombre después de la muerte, es la mayor muestra de su contingencia y de su pequeñez. Para que no se le olvide que sin Dios
es nada.
El abandono en Dios es un don y al mismo tiempo, la mayor manifestación de la libertad del hombre.
La oración es comunicación directa con el mismísimo Dios.
Dar gracias a Dios por lo que se tiene, allí comienza el arte de vivir.
Todos los misterios que entraña el universo son sólo un guiño de Dios.
Dios nos habla a veces tan claro, que parecen coincidencias.
La generosidad humana es un reflejo del amor de Dios.
Dios nos envía a las personas que necesitamos conocer.
Entusiasmo:
Podemos manejar la energía, podemos dar afecto y provocar alegría, podemos tender la mano y hacer mas liviana la carga de algunos, podemos hacer personas felices con sólo procurarlo, esta capacidad es nuestra mejor ventaja en este mundo.
Ten siempre una causa noble si quieres conservar el entusiasmo.
El entusiasmo colorea la vida humana
El elogio endereza espinas dorsales.
Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.
Libros:
Un libro se mide por el bien que produce.
La magia de escribir un libro está en su destino insospechado, puede ser la basura.
El que escribe mucho no yerra menos del que habla mucho.
Las cartas son como paquetes que contienen sorpresas.
Madurez:
La madurez es la escalada hacia la verdad y hacia el bien.
La tolerancia es la que separa a los niños de los adultos.
Simplificar nuestra vida, desechar lo que nos sobra, vivir sobriamente, eso es saber vivir.
Los años son como peldaños desde donde podemos ver mejor.
El hombre que presume, al primero que quiere convencer de su valía es a sí mismo.
Para disfrutar de lo sencillo se requiere de cierta altura.
Si quieres conocer a un hombre libre, observa a aquel que crea.
Cuando más se pone a prueba la habilidad conciliatoria de una persona, es cuando tiene que concertar con un necio.
¡ Cuantos desfiguros causa la vanidad !
Metas:
El hombre que condiciona su felicidad al cumplimiento de un objetivo se hace esclavo de éste.
Una de las sorpresas más agradables que podemos encontrar al comprometernos totalmente con algún proyecto específico es que surgen fuerzas y oportunidades que no hubiéramos imaginado hasta entonces.
Óptica:
Una buena forma como podemos valuar nuestro desempeño en este mundo es preguntándonos qué tanto estamos siendo para los demás un beneficio.
Algunas veces en la vida conviene tener los ojos muy abiertos, otras a la mitad y otras más bien cerrados. La cuestión está en saber cómo cada vez.
¡ Cuantos pretextos fabrica el miedo !
Admiro a la gente que admira, porque está despierta.
La cuestión está en qué tanto se hace con lo que se sabe.
No te acostumbres a todo lo bueno que obtienes, para que puedas seguirlo viendo.
Relaciones:
La causa de la mayoría de los problemas de relaciones humanas está en la falta de reconocimiento mutuo.
Saber alejarse y acercarse es la clave de cualquier relación duradera.
Son precisamente nuestros límites humanos los que nos unen, los que nos hacen fraternos.
A fin de cuentas las opiniones no son más importantes que las personas como para separarlas.
De la forma como se trata a los demás depende gran parte del éxito.
El amable sabe su cuento.
El buen humor es síntoma de salud mental.
El mal humor nos hace muy pequeños.
Cuando perdonamos nos hacemos superiores a nosotros mismos.
Quien no perdona a tiempo, sufre un tiempo.
En la medida en que se reclama se padece.
Sabiduría:
Una persona sabia es una persona feliz.
El sabio es generoso.
El necio y el sabio habitan en pisos diferentes de la mente humana.
La humildad es nuestro contacto con la realidad.
La humildad es como un pegamento.
Ser humano:
El hombre es un universo que razona.
Cada ser humano es un ritmo propio en el universo.
Servicio:
Los favores rebotan.
Poder servir es a la vez un favor que se nos hace.
Dar es una medida del recuerdo.
Tiempo:
El tiempo es un digestivo.
Que otros tiempos no le resten vida a tu día.
El tiempo es como el viento, arrastra lo liviano y deja lo que pesa.
La muerte y el tiempo llevan el mismo apellido.
El presente juega a las escondidillas.
Trae el pasado sólo si vas a construir.
Valentía:
El valiente descansa.
No hay éxito sin valentía.
La audacia da saltos mientras la constancia camina.
Valores:
En donde hay orden hay carácter.
Vida:
Tu vida es un traje a tu medida.
El arte de vivir esta en saber ver lo favorable.
Disfrutar de la vida es un acto de generosidad.
La champaña de la vida, eso es la sonrisa de la persona que amamos.
La vida es como las naranjas, hay que sacarles el jugo a tiempo.
La vida es una serie de encuentros, la vida después de la vida también ha de serlo.
NUEVOS AFORISMOS
Así como en una tarde de toros una buena tanda de muletazos puede valer por toda la corrida, así en la vida sucede con algunos logros.
Aunque somos nuestro propio tiempo, a veces somos el tiempo de otros y otros son nuestro tiempo, a veces sin quererlo, a veces queriendo, a veces durmiendo, a veces despiertos.
Consigue lo que requieres y luego quiere lo que consigues.
Creer en Dios es aceptar nuestra debilidad y confiar en Él.
Cuando encontramos el amor encontramos también la razón y el sentido de la vida toda.
El amor es un hallazgo.
El diablo se viste algunas veces de serias razones para odiar.
El malvado podrá ser muy inteligente, pero no sabio.
El momento oportuno. Cuanta sabiduría entraña eso.
El necio es esclavo de sí mismo.
El necio es un tirano a la medida de sus posibilidades.
El sabio es amable, el necio es áspero.
El tiempo es un somnífero.
El trabajo es la fortuna del hombre.
El valiente sabe cuando proceder.
Entendemos tan poco de la vida, que aceptar eso ya es ganancia.
Es poderoso el hombre sereno.
Es un honor ser amados.
Escribir un libro ha de ser como cernir el trigo.
Esta vida es una mera temporada.
Feliz el que conoce los remedios.
Hay momentos en la vida que valen años.
La audacia puede ser magia.
La belleza humana es aristócrata.
La carga del sabio es ligera.
La constancia es una llave mágica.
La fe es cuestión de magnanimidad.
La felicidad es cuestión de descubrirla en nuestras ventajas.
La literatura es magia, es aparecer entre la gente sin estar físicamente, es entrar en las almas sin tener que tocar la puerta.
La prisa es una trampa del tiempo.
La prisa y el necio se topan frecuentemente.
La razón y la fe son las dos orillas del mismo río.
La sabiduría es una larga consecuencia.
La sabiduría no esta lejos del dolor humano, es más bien su compañera, su consejera.
La serenidad es fruto de la sabiduría.
La vida no es miel sobre hojuelas, pero tiene miel y tiene hojuelas.
La vida nos regala lo más preciado de si misma cuando convergemos en el amor.
No se trata de triunfar en la vida, sino de ir triunfando.
No vinimos a este mundo para ver pasar las liebres.
Quien vive en armonía no teme la soledad.
Reírse de uno mismo es bañarse en salud.
Sin amabilidad el ser humano deambula por la vida torpemente.
Todo es prestado en este mundo, incluido uno mismo.
- Frases, citas y aforismos enviados por su autor: Doménico Cieri Estrada escritor mexicano.