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La máxima felicidad del matrimonio, cosa que los jóvenes ignoraran siempre, es la de envejecer juntos. Hermann Alexandre von Keyserling. Filósofo alemán.
La mayoría de los hombres prefieren los substitutivos de la felicidad a la felicidad verdadera que, con un pequeño esfuerzo, podrían alcanzar. Y es que el hombre es inerte y rutinario y lo que más teme es el esfuerzo individual. Hermann Alexander von Keyserling. Filósofo alemán.
La melancolía es la felicidad de estar triste. Víctor Hugo. Poeta, novelista y político francés.
La mujer da al marido dos días de felicidad: el de la boda y el de su entierro. Hiponacte. Poeta griego.
La pobreza es un gran enemigo de la felicidad humana. Destruye la libertad y hace impracticables algunas virtudes y sumamente difíciles otras. Samuel Johnson. Ensayista, poeta y dramaturgo inglés.
La propia esperanza deja de ser una felicidad cuando va acompañada de la impaciencia. John Ruskin. Filósofo, crítico e historiador de arte británico.
La soledad es un infierno para los que intentan salir de ella; es también una felicidad para los ermitaños que se esconden. Abe Kobo. Novelista y dramaturgo japonés.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo. Víctor Hugo. Poeta, novelista y político francés.
La única felicidad que se tiene proviene de la felicidad que hemos procurado. Edouard Pailleron. Comediógrafo francés.
La única manera de sembrar la felicidad es compartirla con alguien. Anónimo.
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