|
Aquellos golpes que en el yunque templaban el acero forjarían hombres para los siglos venideros. Anónimo.
Arrancad la esperanza del corazón del hombre y haréis de él un animal de presa. María Louise de La Romée.
Así es el hombre, ese gran y verdadero anfibio cuya naturaleza puede vivir en mundos heterogéneos y separados. Sir Thomas Browne. Médico, ensayista y anticuario inglés.
Asombro: Lo más elevado a que puede llegar el hombre. Johann Wolfgang von Goethe. Poeta alemán.
Aunque el hombre y la mujer sean dos mitades, estas dos mitades no son ni pueden ser iguales. Hay una mitad principal y otra mitad subalterna; la primera manda y la segunda obedece. Molière ( Jean-Baptiste Poquelin ) Escritor, comediógrafo y actor francés.
Aunque los hombres se vanaglorian de sus grandes obras, frecuentemente no son estas el resultado de un noble propósito, sino efecto del azar. François de la Rochefoucauld. Escritor francés.
Aunque no se dé cuenta de su servidumbre, el hombre vive bajo la tiranía de los números. Nicholas Eberstadt.
Bajo su caparazón de cobardía, el hombre aspira a la bondad y quiere ser amado. Si toma el camino del vicio, es que ha creído tomar un atajo que le conduciría al amor. John Ernest Steinbeck. Escritor EE.UU.
Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera. Jean Paul Sartre. Filósofo y escritor francés.
|