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Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Dádiva forzada no merece gracias.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Dame dinero y no consejos.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Dame gordura y te daré hermosura.
Dame pan y llámame tonto.
Dame pega sin mancha y te daré moza sin tacha.
Dame que elegir y me darás que sufrir.
Dame rojura y te daré hermosura.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza para que escojas.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Dando al diablo el hato y el garabato.
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