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De donde no hay no se puede sacar.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
De ensalada, dos bocados y dejada.
De esta vida sacarás lo que disfrutes, nada más.
De fuera vendrá, quien de casa te echará.
De grandes cenas están las sepulturas llenas.
De hambre a nadie vi morir, de mucho comer, cien mil.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
De joven maromero y de viejo payaso.
De la abundancia del corazón habla la boca.
De la mano a la boca, se pierde la sopa.
De la mar, el mero y de la tierra el cordero.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
De lejos parecen y de cerca son.
De limpios y tragones están llenos los panteones.
De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.
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