Sandra nos recoge a las 19 h. y nos deja en la estación de autobús para salir hacia Calama y transbordar
en un bus-cama que en 6 horas nos lleva a Iquique, a donde llegamos sobre 6 de la mañana.
El hotel Prat (50USD) está a pocas cuadras de la bonita estación de bus.
Tras acomodarnos salimos a patear
la ciudad y a desayunar unos prensados de queso, tomate, orégano con café-café (en casi todos los sitios
solo ofrecen café instantáneo) y jugo de chirimoya.
Vamos a la central de Avis para anular uno de los tres días que teníamos previsto usar coche y dejarlo
sólo en dos y después vamos de visita al Mercado, a la antigua estación de tren, convertida en oficinas
y al muelle, donde unos carteles advierten de no molestar a los lobos marinos.
Vamos en bus al Zofri,
la zona franca, para verla y almorzar allí, marchando después al hotel para descansar.
La cena es un plato típico de la cocina chilena, la chorrillana (carne en trocitos, cebolla picada,
papas fritas, huevo y aliño) y la hacemos en la peatonal calle Baquedano.