Después del desayuno, cambiar y ponernos la dirección a la que vamos en chino, reanudamos nuestro viaje por libre. Para ello contamos con algunas frases que llevamos copiadas de varios sitios de la red . Llegamos al Captain Hostel, que tiene una ubicación inmejorable en pleno Bund. Desde la ventana de la habitación tenemos unas vistas fantásticas a la torre Jin mao , a la Perla de Oriente.... Vamos a pasear por la Calle Nanjing, en la que hay una exposición de esculturas y un gran escenario con actuaciones de aficionados. Cogemos el metro hasta la estación de tren, para sacar los billetes para Suzhou, tras lo que vamos hasta la parada del Maglev para probar este tren magnético que alcanza los 431 km por hora. Se nos hace demasiado tarde para ir al brunch que todos los domingos hacen en el hotel Westin en el que por menos de 400Y ofrecen un bufé libre con vinos de varios paises, champagne, quesos, caviar, mariscos.... Comemos, pues, al lado del hostal, subiendo para la sobremesa a su terraza. Tras un descanso paseamos por el malecón del río, yendo despues a la C/ Nanjing para ver su abigarrada iluminación nocturna y aprovechar para comprar unos bonitos jerseys a muy buen precio. La cena la hacemos nuevamente al lado del hostal. Nos levantamos a las 6 y media para tomar un taxi hasta la estación, donde en un tren de dos pisos, repleto y con gente de pie vamos a Suzhou en 45 minutos. Andando vamos hasta la Pagoda del Templo Norte, que está cerrada por restauración. Cerca compramos unos bonitos abanicos y nos dirigimos al Jardín del Administrador Humilde, al que nos cuesta llegar por culpa de las calles cortadas por obras. Es un jardín muy agradable y bonito que tiene una impresionante colección de bonsais. A la salida tomamos un taxi hasta la estación de autobuses , desde donde, tras una ruta de 45 minutos, llegamos a Tongli que es uno de los pueblos de agua (sobre el río Yangtze) , patrimonio de la Humanidad. Antes de atravesar el puente que da acceso a la parte histórica una barrera cierra el paso a los no residentes. 80Y para atravesarla, en principio, nos parece caro, pero después comprobamos que el lugar es realmente precioso (uno de los mejores sitios del viaje) y que la entrada da acceso a 10 monumentos distintos. Visitamos en primer lugar una casa (Gengle Hall)increible que junto con la Pagoda de la Perla y sus jardines nos pareció lo más bonito del pueblo. El almuerzo (un "cerdo para reyes" y una carne en salsa negra, muy sabrosos) lo hacemos al lado de uno de los canales. Tomanos el bus de regreso, que nos deja en la estación de Wuxi, más al sur de la de partida, desde donde tomamos un taxi (baratísimo: 12km de atasco 2,5 €). Nuestro tren sale dos horas más tarde, así que intentamos cambiar el billete y no lo conseguimos. Por ello, y a pesar de los 3 controles que se atraviesan para tomar un tren, nos colamos en el primero que pasa hacia Shanghai. Al regreso damos un paseo nocturno por el animado paseo del río. |