Después del desayuno andamos un rato hacia la cercana basilica de San Pablo . Como no acabamos de localizarla tomamos un bus (en el que no funciona la expendedora de billetes) y el metro hasta Termini. Vamos primero a la Plaza de la Republica, donde sobre las Termas de Diocleciano se alza la ultima obra de Miguel Angel, la Iglesia de Santa Maria de los Angeles, en la que se encuentra la linea Meridiana que en la antiguedad marcaba la hora en Roma. Las iglesias de Sta. María de Victoria, la de Santa Susana y la Fuente de Neptuno con leones egipcios, en torno a la Plaza de San Bernardo son las siguientes paradas, antes de, descendiendo por la via Barberini, llegar a la fuente del Tritón de Bernini.
Por Via Veneto vamos hasta la iglesia de Santa María Concezione, en la que se encuentra un alucinante cementerio de capuchinos con cientos de restos decorando las paredes, tras lo que marchamos hasta villa Borghese a pasear un rato. Desde allí descendemos a la Plaza Flaminio y a su vecina del Popolo para almorzar en la Vía de la Rippieta, en una hostería muy de diseño, unos quesos, coda y santimbocca.
Tras los fuertes café expressi marchamos hasta el mausoleo de Augusto y la Iglesia de S. Ambrossio y S. Carlo del Corso, donde tienen expuesto como reliquia el corazón de C. Boromeo. Pasamos por el Parlamento y el Palacio de Montecitorio hasta llegar a la Plaza de Minerva, en la que se ubica el pequeño obelisco sobre elefante de Bernini y una iglesia dominica construida sobre un antiguo templo romano en la que hay un nada logrado Cristo Resucitado de Miguel Angel. Vamos hasta la Plaza Venecia a comprar una típica vinatera, para despues escalar la "Tarta de boda". Descansamos en la iglesia de Ara Coeli en todo lo alto de la colina Palatina, cuya escalera está construida con marmol procedente del Coliseo, mientras escuchamos un coro de niños en pleno ensayo.
Ya son las cuatro, hora en la que cierran el acceso a los Foros, así que vamos de paseo por los pesimamente conservados de Trajano, Augusto y Cesar hasta el Colosseo y el Arco de Contanstino, desde donde volvemos al hotel, pasando por la Piramide de Caio Cesio.
Para la cena repetimos en Giovanni con un rico menú: pizza gorgonzola, pulpo cocido con aceite, brocolino, vino, ensalada, grappa y tiramisú (27 €).