- Tropicana. - Si tienes un hondo penar... - Nada es casual, todo tiene un propósito escondido. - El que este libre de pecado... - El hábito no hace al monje.
Fui una noche al teatro Bolívar a ver una versión de Tropicana que vino a Ecuador. En el intermedio me dirigí hacia el urinario. Un hombre de aproximadamente 27 años se puso en el urinario de alado. El me miro fijamente a los ojos.TROPICANA
- Dios mío, ¿ Por qué hiciste hombres tan guapos? - pregunté en mi interior.Este hombre era la versión juvenil de Tyron Power, con sus ojos negros profundos hablaba y me pidió que viera hacia abajo.
- Bonito espectáculo - me dijo una vez que estuvimos en el pasillo del teatro. - Sí, está precioso, siempre quise ver al Tropicana. - Yo también y me gustaría algún día viajar a Cuba para verlo personalmente. - Siento nostalgia por Cuba, sé que algún día estaré allí y visitaré el Tropicana. - Espero que tu sueño se cumpla. - Hoy se ha cumplido la mitad - le dije - Soy Fausto.- me dijo amablemente y me apretó la mano. - Soy David. - ¿A qué te dedicas? - Soy estudiante ¿ y tú? - Soy modelo. - Tienes buena pinta - le dije admirándolo - La pinta no sirve de mucho, modelo desnudo... - ¿ Dónde ? - pregunté admirado. - En Francia. - ¿ Pornográfico?- No seas salvaje - se rió - Soy modelo artístico. Algunos pintores me pagan por posar desnudo.
- ¿ Puedes modelar para mí? - ¿ Pintas ? - No, pero soy ágil con las manos. - No te creo, pero me gustaría que tuvieras tus manos sobre mí. Me mordí los labios y sonreí. - Estamos yendo demasiado rápido. - le dije nervioso.- Deseo que vuele el tiempo.- me dijo tomándome del brazo y llevándome hacia el interior del teatro. - ¿ Qué vas a hacer cuando concluya el show ? - me preguntó.
- Pues, tenía pensado ir a casa... - ¿ Dónde vives? - En el valle. - ¿ Podemos ir a tu casa? - No, vivo con mi abuela. - Pues bien, esperemos a que termine el espectáculo y te invito a tomar un trago. - Gracias.Los dos fuimos a sentarnos. Lastimosamente como teníamos sillas numeradas tuvimos que continuar viendo la segunda parte del espectáculo solos. aunque Fausto estaba tres filas delante de la mía y a un costado izquierdo. Cada cambio de número él regresaba a ver y me sonreía.
- ¿ Quieres que él nos acompañe? - me preguntó Fausto - No. - Respeto tu decisión, pero no te pongas nervioso. - Estoy nervioso, pero quiero estar a solas contigo - le dije.- Señorita, devuelva esto a aquel señor. Lo lamentamos - le dijo Fausto y devolvió la jarra de guayusas.
- Fausto, me estas derritiendo - le dije y me mordí el labio inferior. - ¿ Quieres pasar esta noche conmigo ? - me preguntó. - Me encantaría, pero tengo que llamar a casa, no he dormido nunca fuera. - No seas mentiroso. - No te miento, desde que vivo con mi abuela, no he dormido fuera de casa. - Pues llámala.Salimos de aquel bar y llame a casa, pero como era muy tarde, madre Dominique estaba durmiendo y no contestó el teléfono.
- No contestan - le dije. - Pues decide, porque mañana yo vuelvo a Francia - me dijo - Acepto - dije inmediatamente.Fuimos a un hotel, al ver que éramos dos hombres, no nos dejaron entrar. Fuimos a otro y nos dejaron pasar. Apenas Fausto cerro la puerta, los dos nos abalanzamos como un par de desesperados y la pasión se apodero de los dos y paso lo que tenía que pasar.
- David, tienes que hacer de religioso - me dijo Aurelio.
- ¿ Religioso?
- Sí, serás el Padre Francisco por cuatro días. Visitaras una pequeña comunidad de tres sacerdotes que viven en Palmira.
- El señor que esta detrás suyo le envía este trago - le dijo el camarero.Tomás inmediatamente regresó a ver quién estaba atrás. Al ver quién era su rostro volvió a brillar la felicidad.
- ¡Renzo! - dijo alegremente. - ¿ Puedo sentarme contigo ? - preguntó Renzo con una risa picara. - Por supuesto - le dijo Tomás.Renzo se levantó y sintió ganas fuertes de abrazar a Tomás, pero miro a su alrededor y recordó que estaba en una cantina sumamente machista. Cualquier expresión de afecto entre dos hombres era considerada como anormal.
- No tienes idea la alegría que siento al verte de nuevo. - Tampoco la tienes tú. - le dijo Tomás. - He rogado a Dios todos los días el que nos volviéramos a encontrar. - Dios escuchó tus suplicas y también las mías. - Posiblemente demasiado tarde - dijo Renzo en tono triste. - Nunca es tarde. - replicó Tomás. - Nunca es tarde para volvernos a amar - le dijo Renzo cambiando su gesto. - ¿ Me sigues amando ? - Te he amado siempre. - ¿ Dónde estuviste ?- Mis padres me enviaron a Venezuela, luego fui a la Zamparon y acabe viviendo en los Estados Unidos. Hoy he vuelto. Te escribí varias cartas, pero no supe nada de ti.
- ¿ Dónde estas viviendo? - Estoy hospedado en casa de un amigo. - ¿Te quedaras aquí? - Depende. - ¿ De qué depende? - Tan solo de mí... Los dos se quedaron mirando a los ojos. - Tomás ¿ Estas pensando lo mismo que yo? - Sí - respondió él.Los dos subieron en el carro de Renzo y fueron hacia un pueblo que se encontraba a media hora del Palmira, se hospedaron en un hotel y paso lo que tenía que pasar.
Al siguiente día Renzo le dijo a Tomás.
- Quiero verte de nuevo.
- Yo te llamaré a casa, diré que me llamó Fausto y que soy amigo tuyo de la Zamorano.
NADA ES CASUAL, TODO TIENE UN PROPÓSITO OCULTO
- Te ves increíble con el crergyman - me dijo Aurelio al verme de cura.
- Me veo chistoso - le dije al verme en el espejo.
- Ahora empieza en realidad tu trabajo, te darás cuenta el porque te escogimos.
- Me dijeron porque era paranormal y además gay.
- Tu apariencia ayuda mucho. Pareces religioso. Parece que no movieras un dedo por fuera, pero por dentro todo lo analizas. Padre Francisco.
- Gracias Padre Aurelio, ¿ Cuánto ganaré por esto?
Aurelio abrió el cajón de su escritorio y tomo un fajo de billetes y me los dio.
- Pago por adelantado - me dijo sonriendo.
- Gracias.
- Buenos días padrecito - me saludaba la gente en las calles del pueblo.
- Buenos días - respondía alegremente.
Sabía que los religiosos me esperaban a las dos de la tarde pero había llegado dos horas antes.
Me armé de valor, tomé el cerrojo e inmediatamente abrí la puerta.Un hombre se espantó y quitó las manos de donde las tenía puestas y una mujer se levanto de sus piernas e inmediatamente procedió a abotonarse su blusa. Tres segundos antes la cara de aquel hombre estuvo metida entre los senos de aquella mujer. Ninguno de ellos sabía que decir.
- ¿ Padre Miguel ? - pregunté mirando a aquel hombre. - ¿ Padre Francisco ?- me preguntó él. - El mismo - respondí. - No lo esperaba tan temprano - me dijo el levantándose de su asiento. - El chofer manejó rapidísimo. - ¡Qué sorpresa! - me dijo riéndose nerviosamente.- Usted también llegó temprano - le dije a aquella señora que vestía tan tentadoramente. Ella tomó su cartera, luego la lonchera - Perdón - me dijo y salió rápidamente, ni siquiera se despidió de Padre Miguel.
- No piense nada malo - me dijo padre Miguel. - No soy mal pensado. En arca abierta justo peca - le dije. - ¿ Por qué me defiende ?- Llevo varios años como visitador y he visto como las mujeres tientan a los curas. Luego dicen que nosotros somos los depravados.
Miguel rió pícaramente - Eso es cierto. Ellas nos buscan, nos mandan cartas... - Y se les insinúan - le dije. - Y a la final, somos hombres y ellas son nuestra debilidad - me dijo Miguel. - A veces ellos también son su debilidad - le dije seriamente. - ¡Ni Dios lo permita! - dijo Miguel e inmediatamente se santiguó. - Yo soy bien machito - me dijo. Siempre me han gustado las mujeres. - ¿ Para usted ser macho significa que le gusten las mujeres? Miguel por un momento dudo.- No quiero decepcionarle, pero en la última visita que hice al noviciado de la Comunidad en Quito, por la noche se pueden oír las camas rechinar.
- ¿ Ha dicho esto al provincial ? - Tengo que seguir la ley del mono. Imagínese si yo hablara... - ¿Pero conmigo hará lo mismo? - me preguntó el nervioso - - No he visto nada - le dije.- Padre Francisco, en esta comunidad tan solo somos tres religiosos. Padre Alberto que es un viejito de 78 años, Padre Tomás que acabo de venir de Francia y su servidor. Hemos preparado un almuerzo de bienvenida para usted. Pero primero llamaré a Tomás para que lo lleve a su dormitorio y le haga conocer la comunidad.
A los pocos minutos de estar conversando con Miguel, escuché dos golpes en la puerta. - Adelante - dijo Padre Miguel.La puerta se abrió y regrese mi vista para conocer quién era Padre Tomás. Lo vi y sentí que se me heló la sangre. Me quede mudo tal como se quedaron Miguel y la señora pocos minutos antes. Padre Tomás hizo lo mismo. Me quedo viendo sin pronunciar ni una sola palabra. Los dos nos repetíamos en nuestra mente - No puede ser.
- ¿ Ustedes ya se conocen ? - preguntó Miguel - No - contestó inmediatamente Tomás. - ¿ Pero parece que ustedes ya se conocieran ? - insistió Miguel.- Había escuchado hablar tanto de usted a Miguel, que me pareció haberlo conocido antes - me dijo Tomás.
- Lo mismo que tú. - me dijo el furioso. - ¿ Qué significa lo mismo ? - le pregunté. - Actuando - me dijo él. - ¿ En qué aspecto actúas?- Tengo todo el tiempo que fingir que no soy gay - me dijo apretando sus puños.- y ahora que me doy cuenta que me he llegado a acostar con otro sacerdote, me siento miserable. Según el apóstol Pablo estamos condenados a los quintos infiernos,
- No te preocupes, Pablo fue gay. - ¿ Pablo homosexual ?, David, ¿ Estas loco ?- No mi querido Fausto. Estudia sicología homosexual y sobre todo homofobia. Te darás cuenta que Pablo fue gay traumado.
- David, llevo varios años en la Iglesia y jamás aprendí eso. - Me llamó Francisco, mi querido padre Fausto.- Me llamó Tomás, mi querido David. - me dijo poniendo sus manos en la cintura. - Y no te creo, teólogo moderno...
- ¿ Y cuando lo hicimos, no te sentiste bien? - le grité. - ¿ Qué sentiste tú ? - me preguntó. - Sentí que no quería que la noche se acabe. - A mí me paso lo mismo. - ¿ Entonces qué...? - Olvídalo, Francisco. Olvídalo - me pidió. - Otro idiota que me dijo que me ama - le dije dándole la espalda. - Estaba excitado - me gritó. - Gracias por una magnifica velada. ¿ Pagaste tu entrada a Tropicana y el hotel con el dinero de la comunidad? - No, Yo sé como consigo mi propio dinero. Al decirte que soy modelo de desnudos artísticos en Francia, no te mentí. En ese momento me quede como estático, sin saber cómo reaccionar.- No te quedes allí como idiota - me grito - camina y sígueme, te llevaré a conocer la obra - me ordenó.
Ibamos caminando los dos juntos por el corredor de la escuela. - ¿ Eres muy joven para ser visitador ? - Soy el único disponible para la zona. - ¿ Por qué te eligieron ? - Por los idiomas. - Tienes acento Mexicano. - Tengo tantos idiomas en mi cabeza que mi acento es raro. - Cuando te conocí, pensé que no eras ecuatoriano - me dijo riéndose. - Buenas tardes Licenciado - salude a un profesor que pasaba junto a nosotros.- Doctor, por favor. Soy Doctor. Cualquier burro es hoy en día licenciado - me dijo muy altivamente.
- ¿ Usted que prefiere que le digan, doctor o señor ? - le pregunté. - Doctor. - Dijo él muy orgullosamente. - Por algo he estudiado seis años. - Hoy en día abundan los doctores, pero escasean los señores - le dije- ¡ Qué lastima que a pesar de haber estudiado seis años, siga siendo un burro!- le dijo Tomás enojado.
- Padre Francisco, me da mucho gusto conocerlo - me dijo el estrechando mi mano. - A mí también - le dije amablemente. - Me han hablado mucho de usted. Tan joven y visitador, eso es todo un éxito. - Para mi el éxito está en la felicidad que usted refleja en su rostro - le dije. - Ese es mi secreto - me dijo sonriendo - Ser transparente me hace feliz.Al sentarnos los cuatro, empecé a sacar mentalmente estadísticas. - 25% es célibe por la edad, 25% no es célibe y el 50% somos gays.-
De entrada me dieron un cebiche de camarones. - A los tiempos comida ecuatoriana - dije emocionado. - ¿ Le gusta el cebiche ? - me preguntó Alberto.- El ecuatoriano me encanta. - y tomé con mis manos una porción de maíz tostado que estaba en un pozuelo y me los lleve a la boca.
- ¿ Le incómoda ? - Me preguntó Alberto. - Sí, realmente no tienen idea como me incómoda tanta norma. Ellos otra vez me quedaron viendo anonadados. - ¡ Por Dios!, sean naturales y olvídense de la etiqueta - les pedí.Todos ellos lanzaron una carcajada y lo primero que hicieron es tomar el maíz tostado con las manos y llevárselo a la boca.
- ¿ Cuál es el mejor tipo de etiqueta ? - me preguntó Alberto.- A donde vayas has lo que vieras y si eres el anfitrión busca la manera de que tus invitados se sientan de lo mejor. Es simple, no existen reglas. Todo esta en la amabilidad, el respeto y hacer que uno mismo y el resto estemos contentos.
- Parece que Miguel es muy pícaro - le dije a doña Carmen, la cocinera de la comunidad.- Padrecito, son 15 años que trabajo aquí y he visto tantas cosas, que lo de padre Miguel me parece una travesura de guaguas.
- ¿ Qué travesura? - ¿ No sabrá ? - No. - Dios me libre. Ustedes son los últimos en enterarse, pero yo de todo me doy cuenta. - ¿ De qué ? - No se lo diga a nadie, pero Padre Miguel tiene un hijo en con una mona. - ¿ Cómo lo sabe? - Cada mes viene la mona a visitarlo con el guagua de cinco años. Según padre Miguel, dice que es su prima, pero yo medoy cuenta a leguas que el guagua es idéntico al padre. Luego que la mona se va, varias cosas desaparecen de la bodega. Padre Miguel les manda regalando bolsas de comida.
Por más que sean curas, todos los hombres son iguales, ven
un buen rabo y pierden la cabeza - dijo ella.
Al anochecer alguien golpeo la puerta de mi cuarto.
- ¿ Quién es ?
- Soy Tomás.
- Adelante.
Tomás abrió lentamente la puerta.
- No te molesta si converso contigo - me dijo.
- No
Tomás cerró la puerta y cayo de rodillas frente a mí.
- ¿ Qué te pasa?
- Quiero confesarme.
- Prefiero que te sientes y me cuentes que es lo que
te pasa. Las confesiones solo me saben a pecado.
Tomás se sentó junto a mí y suspiré aliviado.
- Francisco, el sábado pasado me acosté con un hombre
y mañana lo voy a hacer de nuevo.
- ¿ Cómoo ?
- Ves, es preferible que me confiese - y volvió a
arrodillarse.
- Levántate, los dos cojeamos del mismo pie.
- Pero es que tú no me entiendes.
- Los confesores nunca entienden, prefiero que me hables
como amigo.
- Pero como amigo te espantaste.- me dijo reclamándome.
- Cómo no me voy a espantar, si sé que eres un cura.
- Tu siendo cura te acostaste conmigo el Lunes.
- Yo no sabía que eras cura.
- El tampoco lo sabe.
- ¿ Quién es él?
- Renzo
- Renzo ¿ qué ?
- Eso no importa, lo que importa es que lo amo.
- ¿ No estabas tan solo excitado?
- No, a él si lo amo, excitado o no excitado.
- Gracias por tu sinceridad - y agaché mi cabeza.
- Francisco no quise ofenderte, pero ya te darás cuenta
como funciona el ambiente.
- ¿ Cuál ambiente ?
- El ambiente gay
- Cuál ambiente
- Hazte el ingenuo...
- Conozco el ambiente gay de los religiosos y religiones.
- Ese no es el ambiente, nosotros somos gays del clóset.
- ¿ La punta del Iceberg ?
- ¿ Qué es eso ? - me preguntó extrañado.
- Lo que se ve.
- Sí, lo que se percibe y lo que se ve.
- Entonces no lo conozco.
- Es preferible - me dijo - A mí y a Renzo no nos gusta.
- Cuéntame tu historia - le pedí.
Tomás me contó toda la historia y termino apoyando su cabeza en mi hombro con sus ojos llenos de lágrimas.
- Francisco, desde que nos separaron, no volví a ver a
Renzo, hasta el sábado pasado.
- Pero algún día Renzo o alguno de sus familiares se
va a enterar que eres cura.
- Antes de que pase eso voy a pedir el pase, no
quiero quedarme aquí.
- Pero mañana vas a ir con él y será preferible que
le digas la verdad.
- Lo haré, antes de que arme un incendio - me dijo.
Sábado por la mañana Tomás llego de su supuesta visita a su primo. Tomás estaba serio y al ver sus ojos noté confusión en ellos. Le pedí que me acompañara a conversar en el patio.
- ¿ Qué paso ? - le pregunté con curiosidad extrema. - ¿ Qué no pasó? - me dijo Tomás molesto. - Entonces ¿ qué no paso? - Que no le dije que soy cura. - ¿ Estás loco ?. Te acostaste con él y no le dijiste la verdad. - ¿ Cómo sabes que me acosté con él ? - me preguntó fingiendo hacerse el ingenuo.- Tomás, tú mismo me lo contaste y no creo que hayas ido a dormir a un hotel con el hombre que amas a rezar el rosario.
- No rece el Rosario. El ni siquiera me dio tiempo de hablar.
Apenas entramos al cuarto me abrazo desesperadamente, me
beso y toda la noche pasamos haciendo...- Tomás suspiró.
- Ya me imagino.
- Al final se despidió y me dijo que me acordara que pase
lo que pase él me seguirá amando..
- ¿ Quedaron en verse de nuevo ?
- Le dije que un día de estos los llamaría, pero hasta
eso yo pediré el pase. Esta noche escribo la carta al
provincial.
- ¿ Huyes de él?
- No tengo otra salida - me dijo nervioso - amo a Renzo,
pero soy sacerdote. ¿ Qué puedo hacer?
- Has lo que tu corazón te diga.
- Mi corazón, mi corazón. Lo único que dice mi corazón es
que lo amo, pero mi cabeza que es más realista me dice que
voy a provocar un escándalo.
La hora del almuerzo fue adelantada porque a la una de la tarde había un matrimonio que tenía que celebrar padre Alberto.
- No es nada - contestó Alberto. - Alberto, te noto pálido, yo voy a dar la misa. - le dijo Miguel.- No, tengo que darla yo, ellos son buenos amigos míos y son bienhechores de la comunidad. Yo les prometí que casaría a su hijo. No se preocupen. Casi siempre me pasa, pero enseguida me recupero.
- Esta con taquicardia - dijo Tomás. - Llama inmediatamente al Dr. Andrade - ordenó Miguel.Tomás se apresuró a llamar y el doctor ordenó que le lleven a la clínica. Alberto estaba a punto de tener un ataque cardíaco.
- Tomás, tú tienes que realizar el matrimonio - ordenó Miguel. - Bueno - contestó Tomás. - Permaneceré en la clínica hasta ver lo qué pasa - nos dijo Miguel. - No te preocupes, anda con cuidado y llámame por cualquier novedad - le dijo Tomás.Tomás y yo volamos a lavarnos los dientes y luego fuimos a la sacristía para alistar a Tomás para la misa. Un muchacho del recinto que hacia de sacristán ayudó a vestir a Tomás.
- ¿ Y si están? - Bueno, de una vez por todas que le cuenten... - Yo creo que eso sucederá, incluso él podría ser el invitado. - No digas eso, si pasa, me muero en plena misa - me dijo y nos reímos los dos.De pronto la risa de Tomás se interrumpió. El se quedó estático mirando el registro. Su dedo apuntaba directamente hacia el nombre de los novios. Paso una y otra vez su mirada por los nombres y se quedo inmóvil.
- No puede ser... No Señor, no Dios mío... - ¿ Que te pasa ? - le pregunté al verlo angustiado.- Francisco, tienes que ayudarme, tu tienes que dar la misa - me dijo agarrándome fuertemente de los brazos.
- ¿ Por qué ? - le pregunté. - No puedo decirte - y quedo mirando al sacristán. - Por favor, espéranos afuera - le dije al muchacho y él salió y cerro la puerta. - Francisco tienes que realizar ese matrimonio - me imploró. En aquel instante no sabía como decirle - no puedo -. La puerta de la sacristía sonó. Tomás se puso inmediatamente de espaldas. - Padrecito, estamos esperando y padre Alberto no sale - me dijo una señora amablemente. - Padre Alberto está en la clínica, pero va a salir un reemplazo. - ¿ Qué le paso ? - me preguntó llevando sus manos a la cara. - Tuvo una taquicardia. - ¡Dios mío!. Esperaremos a que de la misa padre Miguel. - Miguel está en la clínica. Padre Tomás va a dar la misa. - ¿ Es nuevo ? - Sí, el va a dar la misa. - Bueno, padrecito, esperamos.Cerré la puerta y vi que tomas estaba con sus manos juntas orando angustiosamente. Me acerqué al registro para ver los nombres y repetí lo que dijo Tomás anteriormente - No puede ser...
- No puedo - le dije. - Francisco, no quieres confesarme, no quieres dar una misa de matrimonio, ¿ quién eres en realidad. ? - Dios mío ayúdame - fue lo único que alcancé a decir en aquel momento.- Tomás, no puedo casarlos. Tú estuviste con él ayer, tú amas a ese hombre y él te ama a ti. Por más que diga "Lo que Dios a unido el hombre no lo separe", esa unión no será aprobada por Dios. ¿ Entiendes ?
- Entonces ¿ Qué hago ? - me preguntó suavemente y con sus ojos casi llorosos.- Sal y enfréntalo. Si él te ama no continuará con esta parodia, si no te ama, se casará con ella.
- Los invitados están esperando - me dijo. - Ahorita sale - le respondí y ella regresó a su puesto. - No entiendo el porqué no me dijo que se iba a casar - dijo Tomás. - Tú no le dijiste que estabas casado - le dije. Tomás respiró profundo y se armó de valor. - Francisco, no enciendas la luz del altar hasta que yo esté allí y pon atención por lo que pueda pasar porque necesito alguien que me defienda. Aunque sé que Diego fingirá, no hará nada contra mí durante la ceremonia, pero me matará cuando concluya... - Si se llega a concluir... - Me mandas al patíbulo - me dijo con ojos de tristeza. - Se valiente, estaré orando por ti. - No me queda otra alternativa.Tomás tomó el micrófono inalámbrico y camino hacia el altar, se puso con el rostro frente al crucifijo y de espaldas hacia los fieles. Nadie pudo distinguirlo. No había tanta claridad en el altar. Entonces encendí la luz. El miro hacia donde estaba Jesús crucificado. Parecía como si él se sintiese como aquel Jesús, sin alternativa de escapatoria, se estaba crucificando él mismo.
- Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa... Cada golpe que Tomás daba en su pecho era un golpe realmente de dolor. - Por eso ruego a Santa María Virgen, a los Santos y a vosotros hermanos... Cuando dijo hermanos, lo dijo con fuerza. - Que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. Se quedo en silencio por un momento.- Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Varias viejas encopetadas fueron en auxilio de la novia. - Pobrecita, mi reina, dejarla así plantada - dijo una. - Todos los hombres son iguales... - Tan bonita, y quedarse sola... - Algo ha deber hecho este desgraciado... Eran los comentarios de las distinguidas damas.- Por favor Diego, no armes ningún escándalo - le dijo la madre de Renzo a su esposo agarrándolo fuertemente del brazo.
Tomás estaba ileso observando como hipnotizado hacia la puerta de la Iglesia.- Vamos vente conmigo - le dije a Tomás tomándole del brazo y lo lleve hacia la sacristía. - Anda rápidamente a tu cuarto, pon seguro y no salgas de allí - le ordené mientras que veía que el padre de Renzo se aproximaba. - Soy hombre muerto - pensé al ver como aquel mastodonte venía contra mí.
- Dígale a ese cura maricón que salga y se enfrente como hombre - me gritó. - Diego, por Dios, cálmate - le dijo su esposa. - Primero, vaya hable con su hijo - le dije - Usted no es nadie para decirme lo que tengo qué hacer - me volvió a gritar.- Ni usted tampoco - le grité hecho el valiente aunque por dentro estaba que temblaba pensando en el puñete que me iba a dar.
- A mí usted no me grita - me dijo el gritándome. - Ni usted tampoco - le grité también. - Por Dios Diego, baja la voz. El es sacerdote. - Tomás es Maricón - dijo Diego en voz alta. - El padre ha sido maricón - empezó el murmullo de los invitados que nos rodeaban. Le quede viendo a los ojos y le dije - Acaba de escupir al cielo - - ¡Ooooh! - se oyó de nuevo el murmullo. - Vaya hable con su hijo, Tomás no tiene nada que hablar con ustedes. - le dije.- Tomás hizo esto a propósito para dañar el matrimonio de mi hijo. - me dijo Diego lleno de iras.
- Tomás no tiene nada que ver en esto. El reemplazo a padre Alberto... - Entonces ¿ Por qué no dio usted la misa? - me increpó. Otra vez me dije a mi mismo - Dios mío - - Porque soy hermano, todavía no soy sacerdote...Respiré profundo y me dije - Estoy hundido, mi misión se arruino. Miguel se dará cuenta que no soy cura -
- Diego, el hermanito nada tiene que ver en esto. Vamos a casa y conversamos con Renzo, compórtate por favor y no hagas escándalo. Suficiente con el que ha armado tu hijo. - Es tu hijo también - le recalcó el. - No te hagas el macho conmigo, que las preferencias sexuales las pone el padre. - le dijo ella furiosa y aquel mastodonte se amansó. Ellos se retiraron y ni siquiera se despidieron. La novia todavía no se recuperaba totalmente y se encontraba en el suelo. - ¿ Estas bien? - le pregunté. - Sí, ya me siento mejor padre. - Lamento mucho lo que paso, pero era preferible que pase. - ¿ Es cierto lo que dicen que aquel cura es maricón? - No lo sé, me acabo de enterar. - No deben permitir a maricones en la Iglesia - me dijo ella. - Pero tú ibas a permitir a uno de ellos como tu esposo - le dije. Ese rato ella abrió los ojos mas de lo normal. Me quedo viendo como espantada y se desmayo. - ¿ Qué paso ? - me preguntó una señora al ver que la novia se volvió a desmayar.- La bendita prudencia - le dije alzando mis hombros y me retiré y vi como otra vez cayeron las viejas pitucas a auxiliarle.
- La ley del mono - le dije. - Ojalá que Diego supiese aplicar esta ley. - ¿ Qué paso ? - Diego llamó al provincial y pidió que me expulsen de la Comunidad. Mañana viene el provincial con su séquito para Juzgarme. No sé si tu estarás presente. Tengo entendido que mañana vuelves para Quito y luego vuelves a Italia. - No estaré presente. - le dije desconcertado.Mi misión había sido hecha. Aurelio identificó a la mujer, sabía su nombre la dirección e incluso sabía la cantidad de dinero que le era asignada. Con esos datos, Aurelio pasaría el informe al provincial de la comunidad y luego enviarían al ecónomo.
En la sala de comunidad nos reunimos todos excepto Tomás se fue a orar a la Iglesia. - ¿ Qué hacemos con Tomás? - Preguntó el padre provincial. - Será mejor darle el pase - dijo Miguel. - Preferiblemente al extranjero - dijo Alcisar. - Ese maricón tiene que salir afuera - dijo Teodoro en tono humillante.- Nuestra congregación se ha caracterizado por tener hombres de bien. Un hombre con semejante degeneración tiene
que salir fuera - dijo Jorge mientras que Alcisar y Teodoro hicieron una señal de afirmación con su cabeza. - Lo que me preocupa es que ese muchacho no tiene donde ir, su padre lo tendrás, no tiene absolutamente a nadie - dijo preocupado el padre provincial. - La comunidad tiene el suficiente dinero para mantenerlo por un tiempo hasta que encuentre trabajo y se estabilice, es preferible que gastemos un poco de dinero en él a que dañe la buena imagen que tenemos - dijo severamente Jorge.- Si permitimos que alguien como él se quede, después tendremos religiosos que querrán maquillarse y de pronto querrán utilizar velo - dijo Teodoro quebrando su mano en
son de burla. Alcisar y Jorge lanzaron una carcajada. - ¿ Cuál es tu opinión Francisco? - me preguntó el provincial.- La decisión debe ser tomada por Tomás. Si él quiere quedarse será mejor devolverlo a Francia, caso contrario él mismo decidirá si se va.
- Lo mismo pienso yo - dijo Miguel.- Un pecador como el debe mantenerse lo más alejado de nosotros - dijo Jorge con un gesto de odio y otra vez los borregos de Teodoro y Alcisar volvieron a afirmar con su cabeza.
En aquel momento Miguel esquivo su mirada. - Pero no queda más alternativa, es la única manera de ayudar a su criatura. Pero de ustedes...El provincial quedo mirando hacia sus consejeros - he tenido que hacerme el bobo y fingir que no sé nada, todo por no causar un escándalo o dejarlos fuera.
Nadie supo qué responder.- Tomás es juzgado por amar a un hombre. Tu Jorge tienes relaciones en las que no existe el amor de por medio y juzgas a Tomás. - Dijo observando a Jorge y luego dirigió su mirada hacia Teodoro y Alcisar. - Y ustedes dos creen que no sé que para nada cumplen con su voto de castidad.
¿ Quién este libre de pecado que lancé la primera piedra? - ordenó. Todos agachamos la cabeza y nos quedamos en silencio.- Los que quieran que Tomás se quede y le demos el pase para Francia, que levanten la mano - dijo el provincial.
Jorge fue el primero en levantarla. Luego todos hicimos lo mismo.
- Tomás regresa a Francia - dijo el provincial y se retiró.
Tomás sintió unos pasos que caminaban por la Iglesia. El pensó que era alguno de sus acusadores y no regreso a ver. Tan solo apretó sus manos y en oración le pidió al Creador que calme su suplicio.
- Quisiera tomar toda tu locura y darte mi tristeza - dijo una voz conocida para Tomás.
- Toma mi cruz - le dijo Tomás al verlo.
- He llevado tu cruz y la mía por toda mi vida - le dijo Renzo.
- No la llevaste, te ibas a casar - le reclamó Tomás.
- Tú te casaste primero, y con Dios - le increpó Renzo.
- Fue mi decisión y así no hago mal a nadie.- dijo Tomás firmemente.
- ¿ Qué vas hacer ahora? - le preguntó Renzo.
- Depende...
Renzo entendió lo que Tomás le quería decir.
- ¿ Dejarías los hábitos por mí ?
- ¿ Dejarías a tus padres, tu status, tu apariencia por
mí ? - le preguntó Tomás.
Los dos quedaron por un momento en silencio, hasta que Renzo viendo hacia el crucifijo que estaba sobre el altar hablo:
- ¿ Por qué aquel Jesús se lo ve tan triste ? - Porque así es como tú lo quieres ver - Nunca he visto una imagen de Jesús alegre, siempre lo veo con cara de pena o cara de bobo. Tomás se rió. - Jesús no era así. Es la Iglesia la que ha hecho esa imagen de él. - Además en la Iglesia son racistas - le dijo Renzo - ¿ Por qué ? - En la mayoría de casos Jesús es blanco, pelo claro y ojos azules. - Y eso que no has visto al Divino niño. - ¿ Quién es? - Es un guagua precioso, blanco, rubio y ojos azules. - ¿ Acaso fue Jesús así? - Para nada. En Palestina, no son así - le dijo Tomás.Renzo empezó a caminar hacia el altar. - Creo que Jesús debe haber sido un hombre alto, fornido, muy apuesto, fuerte de carácter, que con las mujeres, tierno con los hombres, bromista con los apóstoles, juguetón con los niños y ponía en el puesto a los hipócritas.
- Además tenía un apóstol que era gay - le dijo Tomás. - ¿ Noooo ? - dijo Renzo. - Siiiiii - le dijo Tomás - ¿ Quién era ? - Juan - ¿ Cómo lo sabes? - Me lo dijo Padre Francisco. - ¿ Quién es él? - Es un teólogo moderno, estudio en Italia y es visitador.- Me gusta la idea. - dijo Renzo - Jesús ando con los rechazados, es por eso que debe haber elegido a Juan.
- Juan fue el apóstol a quien Jesús más amo y Juan amo tanto a Jesús, que cuando lo apresaron, todos los apóstoles heterosexuales salieron corriendo y se fueron muertos de miedo a esconderse, mientras que Juan estuvo con Jesús hasta su muerte. - A él no le importo el resto - le dijo Renzo. - Cuando un hombre ama a otro hombre, no le importa nada.- le dijo Tomás, - Así te amo yo - le dijo Renzo. Tomás lo miro con gesto de ternura y le preguntó: - ¿Estas dispuesto a cargar tu cruz conmigo? - le preguntó.- Tu amor, es mi cruz y tu cruz es mi condena. - Respondió Renzo dándole un beso en la frente.
- Quiero condenarme contigo.- le dijo Tomás.
- Deja todo esto y vámonos - le propuso Renzo.
- No tenemos dónde ir - le dijo Tomás.
- Tengo guardado algún dinero, iremos a Quito y conseguiré
trabajo. Tú también lo conseguirás, mientras tanto
arrendaremos un departamento pequeño. ¿ Aceptas mi propuesta?
- Sí - respondió Tomás.
El momento de mi despedida llegó. Miguel y Tomás salieron a despedirme.
- Espero tenerte de nuevo - me dijo Miguel.
- No sé cuando vuelva. Voy a Quito, visitaré a unos
familiares y luego regresaré a Roma
- Estoy seguro que no te vas a olvidar de nosotros.
- Nunca - le dije y me dio un abrazo.
Luego Tomás se acercó hacia mí.
- Adiós Francisco. No se cuando te volveré a ver
- Muy pronto. Guarda el secreto que te dije y
llámame dentro de tres meses.
- Correcto. - le dije -
Tomás me abrazo fuertemente.
- Adiós mi buen amigo.
- No digas Adiós, di hasta pronto. - le dije.
- Cuídate mucho.
- Sé feliz.
Me aleje de aquel recinto. Todos en aquella furgoneta todos íbamos en silencio. Al aproximarnos a Quito escuchaba cantar a Víctor Heredia en la radio - amanecer frente a tu casa, sin saber que pasa, eso es morir de pie...
- Todos persiguen el poder y en el fondo todos son masones.
Lo que ves es una farsa y todo el pueblo se cree aquella
parodia.
EL HABITO NO HACE AL MONJE
- Vas a ser de nuevo religioso - me dijo Aurelio.
- Renuncio - respondí enojado y Aurelio se rió.
- No vas a ser otra vez sacerdote, iras a una comunidad que
tiene como carisma el ser activos y contemplativos.
- ¿ Quiénes son ?
- Investiga - me dijo
- No me digas también que tengo que investigar lo que voy
a hacer.
- El prior de la comunidad en Cuenca tiene a la comunidad abandonada, se comenta que sale con una mujer casada, pero el principal problema es el que no hay un solo postulante que llegue a ser novicio. Bernardo los expulsa aduciendo varias cosas, pero en los informes que manda a Burgos consta que los expulsa por homosexuales. Tienes que averiguar que hay detrás de eso.
- ¿ Es homofóbico ?- No lo sé, lo único que sé, es que para un religioso homosexual, sus peores enemigos son sus hermanos en Cristo.
Bernardo acaba de expulsar a Jaime, un postulante de 27 años
que quería ser sacerdote. Este anda diciendo a Raymundo y
todo el mundo que aquella comunidad es un relajo y Jaime asevera que no es homosexual.
- ¿ Cuándo iré a esa comunidad ?
- Tienes todo el tiempo del mundo - me dijo Aurelio - Mientras
tanto investiga al Club 700.
DE LOS ESTADO UNIDOS CON AMOR...
En un programa de televisión aparecen los niños aucas pescando con sus lanzas. Una voz en off dice - Esa es la manera como los salvajes ecuatorianos aprenden desde temprana edad a asesinar.
- Luego ellos se ponen como los nuevos evangelizadores - dijo con despecho Rafael. - Van donde nosotros ya hemos llegado - dijo Roberto.- Todo lo que esta bajo el poder e influencia del informe Rockefeller se olvida de la opción por los pobres. Los grupos protestantes toman a la riqueza como una bendición,
Roberto me puso sobre el escritorio dos dibujos de mi rostro.- Antes - me dijo señalándome al de su derecha - y después - me dijo al señalarme el de su izquierda.
- Para hacerme esa transformación, necesitaré plata - le dije.
- La conseguirás. - me aseguro.
- Madre Dominique, quiero ser sacerdote - le dije cuando estabamos los dos cocinando.
- ¡ Estas loco ! - me dijo ella.
- Quiero servir a Dios - le dije mientras pelaba las papas.
- No necesitas ser sacerdote para servir a Dios.
- Pero me gustaría ir a una congregación que tenga como carisma el ser activos y contemplativos.
- ¿ Contemplativo?
- Sí, contemplativo - le dije ante su duda.
- No sirves para contemplativo, olvídate de eso, no quiero
que sufras como yo he sufrido por ser religiosa. - me dijo.
- Madre Rosaura, quiero ser sacerdote - le dije a mi tía.
- ¡Gracias a Dios! - exclamó ella - un religioso más en la familia. Tú tío también lo fue. El fue franciscano.
- Lo sé... - ¿ Quieres llevar los hábitos franciscanos? - Ya los llevé - le dije. - ¿ Cómo ? - me dijo ella admirada. - Sé mucho de San Francisco que me siento franciscano sin estar dentro de la orden - le dije. - ¿ Por qué no te haces uno de los nuestros ? - Quiero ir a una congregación que tenga como carisma el ser activos y contemplativos - le dije.Ella se quedó pensando y me dijo - anda habla con padre Felipe, del San Vicente de Paul, el te ayudará.
- Padre Felipe, quiero ser sacerdote. - ¿ Secular o religioso ? - me preguntó. - Religioso. - ¿ De qué orden ? - De una activa y contemplativa. Padre Vicente se quedó pensativo y viéndome de pies a cabeza. - ¿ Por qué quieres ser contemplativo ?, tan solo pocos tienen ese don. - Porque escuché el llamado de Dios - le dije. Padre Vicente se quedó otra vez pensativo. - Estas loco, hijo mío - me dijo poniendo su mano sobre mi hombro. - ¿ Por qué?- No existen tales llamados de Dios, nosotros nos hemos inventado para presumir que somos elegidos. Anda y vete tranquilo, deja de tomar y de fumar.
- ¡Dios! ,no puede ser tanta coincidencia. - me dije a mí mismo.
- Aurelio, soy un genio, descubrí la comunidad - le dije emocionado.
- No lo descubriste, todo fue coincidencia - me dijo.
- ¿Cómo lo supiste?
- Te vi cuando conversaste con Jaime...
Me quede en silencio, vi sus ojos y lo entendí todo.
Entre por primera vez a Santa Teresita, me senté frente al altar, un sacerdote español salió a dar la misa. Al ver las estatuas de los fundadores del Carmelo se me estremeció el cuerpo. - No puede ser, me estoy volviendo loco.- me dije a mí mismo. El color del hábito era exactamente el mismo que había visto cuando Diogo me hizo la regresión.
Al acabar la misa me acerqué donde un sacerdote que confesaba. - Padre quiero ser religioso - le dije.- Pues has escuchado el llamado de Dios - me dijo dulcemente - tendrás que hablar con el provincial.
Al verlo, otra vez sentí que se me estremeció el cuerpo. - Este hombre va a ser mi dolor de cabeza - pensé.Bernardo era alto, tenía treinta años, se estaba quedando calvo, blanco y muy apuesto. Severo en su rostro, pero en sus ojos guardaba un gran secreto.
- Pensé que eran los jesuitas - le dije. - Sé que tienes influencias de ellos por padre Jácomo, él fue mi profesor y sé que fue tu maestro de oración. Eso te servirá con nosotros. - Lo sé. Bernardo me quedó viendo de pies a cabeza como tratando de oscultarme o descubrirme algo. - Si yo descubriese algo en ti que fuese incorrecto y te expulsaría de nuestra comunidad. ¿ Te sentirías fracasado? - No - le respondí fríamente. - ¿ Por qué ? - me preguntó y me quedo viendo fijamente a los ojos. - Porque ustedes son dependientes, yo soy independiente - contesté. Bernardo respiró profundo y me preguntó - ¿ Eres homosexual? - No - respondí. - ¿ Qué opinas de los homosexuales? - Lo que cada cual haga en la cama, no es de mi incumbencia. Bernardo se levantó de su asiento, respiró profundo y me dijo- Necesito tu fe de bautismo, una solicitud dirigida al provincial y dos fotos. Entras como postulante carmelita desde el primero de octubre.
Respire profundo y le dije - Gracias. Me retiré y me fui a la capilla y lágrimas salieron de mis ojos. - ¿ Por qué lloras ? - me preguntó Marcelo, un novicio. - Mi vida se basa en decisiones, en decir "si" o decir "no". El dijo - nuestra vida se basa en lo mismo.Y me quede en silencio, por no decirle la verdad - No tienes idea lo humillante que es para mí tener que mentir sobre mi preferencia sexual, para poder ingresar a una comunidad en que aunque mi motivo es investigar, sé que puedo servir a Dios...
- Madre Dominique, necesito mi Fe de bautismo, ¿ La tiene?
- Te bauticé quince días después de nacido porque casi te
mueres, ese bautismo no lo registramos. Pídele a tu madre
adoptiva que te de la fe de bautismo que te hicieron antes
de que hagas la primera comunión.
- Prefiero volverme a bautizar - le dije.
- Padre, necesito encontrar una partida de bautizo - le dije al director de la Curia.
- ¿Para qué la necesita?
- Voy a estudiar para sacerdote - le dije.
- Pídela a tus padres - me dijo él anciano.
- No tengo padres propios. Soy adoptivo.
El me quedo viendo con gesto de desprecio.
- Según el derecho canónico, los hijos bastardos no pueden ser sacerdotes - me dijo.
- Según el derecho canónico de su época - le dije.
- En mi época solo podíamos ser sacerdotes los hijos de
buenas familias - me dijo él sintiéndose muy orgulloso de sí mismo.
- Es por eso que la Iglesia está en decadencia - respondí fríamente.
- Anda y haz que te bauticen de nuevo - me gritó.
- Voy a ser tres veces declarado hijo de Dios y usted me dice Bastardo - le dije enojado y me despedí.
Mientras que Bernardo hablaba me daba la sensación de que había vuelto a Conspiccius.- Tienes que obedecer lo que dice el Padre Prior - me dijo Hernán. Un postulante que iba por su segundo año y por su forma de hablar se le notaba ciertos rasgos afeminados.
Quede viendo a Bernardo. Sus ojos negros se clavaron en los míos.- Cuando tuve la visión del demonio, sus ojos eran igualitos a los de este - me dije a mí mismo.
- No creo en esas antigüedades - le dije. - Pues los carmelitas sí - me dijo Bernardo.- No seas conflictivo y dale la razón a nuestro santo Padre Prior - me dijo Hernán, cruzando los brazos.
- ¿ Santooo? - le pregunté. - ¡Qué cepillo que eres! - le dijo Sebastián, un postulante que venía de Quito. - Es el chismógrafo de la comunidad - me dijo al oído Santiago. - ¿ Cómo así quieres ser sacerdote ? - le pregunté.- Mi madre no podía tener hijos y le hizo una promesa a Dios de que si quedaba embarazada su hijo se lo entregaría al Señor y veme aquí. Estoy jodido.
- Y no puedes llevarle la contraria.- Dios no quiera, me hace sufrir mucho diciéndome que me voy en contra del cuarto mandamiento. No tienes idea lo curuchupas que son en Cuenca - me dijo Santiago y Bernardo le alcanzó a escuchar.
- Lo haré.
Una tarde entre ayudar en la cocina.
- Davicito, ¿ cómo hago para que estos curas me paguen mi seguro? - me dijo doña Virginia, la cocinera de la comunidad.
- ¿ Cuánto tiempo trabaja para ellos ? - Veinte años. - Y no le han asegurado - Para nada, ni siquiera vacaciones tengo. Ese momento me reí. - Usted si que es malo, Davicito, se burla de mi desgracia. - No es eso, doña Virginia. El domingo escuché a padre Saul dar tremendo sermón sobre la justicia social y la opción preferencial de la iglesia por los pobres. - En arca de herrero, cuchillo de palo.- dijo ella decepcionada. - Tiene que ir al seguro y decir que no le han afiliado. - ¿Y si me botan del trabajo? - me preguntó ella muy asustada. - No le botaran, no les conviene. Les saldrá caro. - Gracias, Davicito, cualquier cosa que quiera yo le de ayudar. - Doña Virginia, me contaron por allí que Bernardo es amante de Marta - le dije. - Usted si que es tarado - me dijo ella. - ¿ Por qué ? - Cualquier idiota se da cuenta... - Me es difícil imaginarme eso de Bernardo - le dije. - Bernardo ha sido el peor prior que ha tenido esta comunidad. El es amante de la esposa de su mejor amigo.De él se puede esperar todo. Marta viene aquí casi todos los días diciendo que es para confesarse, pero yo no me trago ese cuento ni algunos de los que ya se fueron.
- ¿ Qué paso con ellos ? - Cualquiera que se de cuenta de la relación que tiene Bernardo es expulsado de la comunidad. - ¿ Por qué expulsaron a Jaime ? - No sé, desde el día que asaltaron a Padre Víctor, Jaime cambió radicalmente y se fue. - ¿ Quién es padre Víctor? - Es un hombre santo, es el padre más santo que yo he visto en esta comunidad. El se sabía castigar con silicios. - ¿ Se azotaba ?- pregunté asombrado. - Sí, se azotaba por sus pecados. Yo sinceramente no sé deque pecados se arrepentía porque era un padre demasiado bueno. Era un lindo mi padre Víctor. Imagínese que ese padre era tan santo, que después de lo que le asaltaron en la sacristía fue a latiguearse con los silicios que tiene en su cuarto, pidiendo perdón por los pecados del ladrón. Eso solo hace un hombre santo.
- La carne es pecado - me dijo doña Virginia asustada.
- Hola David, ¿ Cómo te ha ido ? - me saludo Marta una tarde.
- Muy bien ¿ Y a ti ?
- No tan bien como ti, es por eso que vengo a confesarme con Bernardo. ¿ Esta aquí ?
- Sí, pasa no mas a su cuarto.
- Gracias - me dijo sonriente.
- Lo que tiene que hacer uno por ganarse unos centavos - me dije el rato que me toco subir al techo de la Iglesia para poder observar desde allí al cuarto de Bernardo.
- David, sírvete esta mandarina - me dijo padre Saul. - No, gracias. - Pero sírvete, estas flaco - insistió él. - Ya no avanzo.- respondí. Saul creía que le estaba despreciando. - David, te la estoy dando de buena gana... - Saul, para mí la palabra "no" significa "no" - Lo que pasa es que no te gusta nuestra comida.- dijo Saul. - No es eso, realmente aquí hay demasiada comida y tan solo de verla me he llenado. - Pero es mala, no se come tan bien como en España - me dijo él frunciendo el ceño. - Tienes la razón. Hoy no desayune porque no había jamón en la mesa, en España lo teníamos todos los días. - dijo Bernardo. - Y teníamos del buen vino.- agregó Saúl. - Para nosotros es sagrado los viernes por la noche comer camarones y el domingo pollo - dijo Bernardo. - Además del flan que nos trae doña Carmenza - agregó Saúl. - ¿ Y si no hay camarones, pollo y flan ? - les pregunté. - Saúl y yo no comemos - respondió Bernardo. - ¡ Qué darían los pobres por tener lo que tenemos en lamesa y ustedes dicen que es malo - les dijo padre Alfredo. Un anciano que tenía una fundación para ayudar a los pobres.
- ¡ Qué pena! - dijo Bernardo en un sollozo y puso a un lado el periódico. - ¿ Por qué ? - Le pregunté. - Es sufre mucho interiormente.- y dio un suspiro. Bernardo no pudo seguir comiendo. - ¿ Por qué no comes ? - le preguntó padre Alfredo. - Desprecias la comida al igual que David - le dijo Saul. Bernardo suspiro y poniendo sus manos sobre la mesa dijo- Esto es demasiado para mí - Luego tomó la mano de padre Alfredo y le dijo - Padre, a usted Dios le ha de escuchar más que a mí. Tengo apenas 30 años y esta cruz me es fuerte, ya no la soporto. Pídale a Dios que me lleve...
- No me pidas eso, El sabrá cuando le tendrás que dar cuentas - le dijo Alfredo. Luego Bernardo se retiró de la mesa.Al siguiente día Bernardo tenía que dar la primera misa de 6 de la mañana, como era Sábado, el resto de la comunidad dormía.
Te ama,El nombre del que firmaba la carta, era el mismo torero que salió en primera página del periódico.
Marta me invitó a cenar un día antes de Navidad. - ¿ Con quién vas a pasar la Navidad ? - me preguntó. - Con madre Dominique. - ¿ Es monja? - Sí - ¿ Y tu familia ? - Ella es mi familia. - Pero, ¿ tu madre propia ? - No la conozco. - Pero ¿ Sabes su nombre? - Se llama Rebeca - ¿Y el de tú padre? - Rogelio... - ¿ Qué apellido? Le di los apellidos. - Yo lo sabía - gritó ella asustada - tú eres hijo del Rogelio. - Es idéntico - dijo la madre de Marta. - Nosotros te invitamos a casa porque te pareces mucho a Juan José, tú hermano.- me dijo Patricio, el esposo de Marta.- Yo soy prima de tu padre - gritó Marta emocionada levantándose de su asiento y llevando sus manos al rostro.
- ¿ Conoces a tú padre ? - me preguntó Marta.
- No, supe que está muerto.
- Si, murió en un accidente de tránsito - me dijo su esposo.
- Tú abuelo está en Cuenca, este momento le vamos a visitar y
le contaremos todo. - dijo Marta emocionada.
- Ojalá que no le de un ataque - pensé.
- Armandito, en una conversación que tuvimos con él, nos
enteramos que David es hijo de Rogelio. Por lo tanto es
tu nieto - le dijo Marta al anciano que era el padre
de mi desconocido padre.
El viejo me quedó viendo y noté furia en sus ojos. El agarrándose duro de su bastón se levantó y señalándome con su dedo me dijo - Usted no se va a burlar de mí, lo que quiere es nuestro dinero...
- No me hace falta, he vivido en mejores casas que esta - le dije. - No seas orgulloso - me dijo Marta. - Es que es la realidad, no necesito su dinero - le dije al anciano. El otra vez me quedo observando y se le fueron las lágrimas.- Hablas igual que mi hijo y tienes sus mismos gestos. - me dijo. Me quede en silencio al oír lo que me decía. - Voy a investigar. - dijo y se retiró.
- Bernardo, quiero confesarme contigo. - le dije. - Habla - Ayer me masturbé. - Eso no es pecado. Estas tensionado - me dijo. - Creí que era pecado. - A todos aquí dentro nos pasa. - Creo que a ti no. - ¿ Por qué? - Tú eres amante de Marta - le dije - No seas mal pensado - me reclamó enojado. - Los he visto. - Yo no he hecho nada con ella - me recalcó. - No me niegues - le dije enfáticamente - Tú y Marta son amantes. - Cada ladrón juzga por su condición. Hay maldad en tu corazón. - No es maldad - le recalqué.- Sí es maldad porque tus ojos se imaginan lo que no es. Marta y yo somos buenos amigos. Ve y reza tres padres nuestros y diez ave Marías y pide perdón a Dios por ser mal pensado. - me ordenó.
Al siguiente día recibí una llamada telefónica de Quito. - Feliz día - me dijo madre Dominique. - Feliz día - contesté.- Tu abuelo acaba de llamar. Tienes tres hermanos. Tu abuelo y tu abuela fueron padrinos de vocación de mí y de Jácomo. Creo que tu padre nos vendía los autos para la comunidad, pero él muy cobarde me huía - me dijo mientras que me quede mudo.
Al siguiente día, un carro de la compañía de mis supuestos tíos apareció en la comunidad.
- ¿ Y este carro ? - le pregunté a madre Dominique.
- Me lo regalaron de Alemania.
- Pero el dinero de la fundación viene en Abril.
- Me lo adelantaron - dijo ella.
- Ya tenemos dos autos - dijo contento José.- Uno es para mi mamá y otro es para mí.
- Nada es tuyo, todo es de la comunidad - le dijo ella.
- No te hagas la loca, tú te has matado trabajando por todo
esto y dices que todo es de la comunidad - le dijo José abrazándola.
* * *
- Aurelio, quiero salir de aquella comunidad.
- Ten paciencia - me dijo él.
- Ya no soporto estar allí, no tienes idea lo que estoy
sufriendo -
- Lo entiendo - me dijo él rodeando con su brazo mi espalda.
- Bernardo fue con Marta, Patricio y Monseñor Lima a hablar con tu abuelo y decirle que tú eras un impostor, que habías inventado toda esa historia y tan solo quieres su dinero.
- Tú sabes que todo fue casual - le dije. - Nada es casual, tú sabes muy bien eso. - Pero que tiene que ver Monseñor Lima en todo esto. - Apariencias, querido, apariencias. Ante el resto aparece como el transformado, el servidor de las clases pobres, pero todavía los ricos y su conservadorismo le tienen atado. - Estoy a punto de botar la toalla. - Sé fuerte - me dijo .- ¿ Por qué tengo que estar más tiempo en el Carmelo si ya descubriste varias cosas de Bernardo?
- ¿ Por qué te expulsaron ? - le pregunté
- Bernardo me acuso de ser homosexual.
- Basándose ¿ en qué?
- Bernardo dijo que me vio besándome con un hombre cuando
fuimos a la piscina.
- ¿ Es eso cierto?
- Noooo - dijo y movió sus manos con gesto femenino.
Posiblemente no sea cierto, pensé, pero al verlo noté que a Teo le salían las plumas.
Charly era otro postulante que salió de aquella comunidad. Logré hacerme amigo de él y pude conversar.
- ¿ Por qué quisiste ser religioso del Carmelo ?- Porque en esa comunidad todos somos unas señoritas - me dijo con un gesto muy femenino que al verlo me dije - Este tiene plumas de avestruz.
- ¿ Eres gay ? - Como todos allí - me dijo. - ¿ Quiénes son todos ? - No me gusta generalizar, pero lo es el provincial, lo es Bernardo... - ¿ Bernardooo? - Sí. - Se lo ve tan varonil - le dije. - Todavía no tienes buen ojo. Mírale como come, como habla en ciertas ocasiones y te darás cuenta. - ¿ Quiénes más ? - Son... - ¡ Dios mío ! - suspire al oír aquella lista. - ¿ Qué te pasa ? - me preguntó.- Esta comunidad supera las estadísticas - le dije, me levanté - Gracias por conversar conmigo
- De nada, ven por aquí cuando quieras.
- Feliz año - me saludo padre Saúl abrazándome.
- Feliz año - le respondí.
- Llegas temprano - me dijo Bernardo viendo su reloj.
- Vine en avión.
- Y por lo visto tienes zapatos nuevos que son caros y
una chaqueta fina. - me dijo al viéndome de pies a cabeza.
- Me los regalaron por Navidad.
- No creo que las monjas tengan tanta plata.
- Si no me crees es problema tuyo.
Bernardo me tomó del brazo y me dijo - ¿ Dónde esta tu voto de pobreza?
- ¿ Dónde está el tuyo ? - le pregunté.
- No tenemos nada, la comunidad es la dueña de todo.
- El voto de pobreza, aquí es un adorno...
- Viniste a darnos clases de cómo vivir.- me reclamó.
- No, pero realmente tan solo uno de ustedes cumple
con el carisma de la orden. El resto tan solo está aquí
por comodidad y vanidad.
- Es por eso que va a venir el Provincial y tú vas a hablar
él. Tú no tienes vocación para ser carmelita.
- Lo seré eternamente - le respondí.
- Yo tengo el poder de expulsarte y dejarás de serlo - me dijo con tono autoritario.
- En tus manos nada esta, si crees que tienes poder
te viene del mas allá. Todo esta dispuesto... Acaso no lo
entiendes? - le dije en un tono irónico.
- No lo entiendo..
- Es tomado de Jesucristo Superstar - y me reí..
- Jamás serás sacerdote - de dijo viéndome despectivamente.
- El que fue sacerdote por una vez, lo es para la eternidad - le dije.
- Tú no eres sacerdote - me dijo.
- Tú no lo entiendes.
- ¿ Y qué debo de entender ? - me preguntó molesto.
- Nos volvimos a encontrar... y si no fuera por mí, nadie de ustedes estuviera aquí.
Bernardo respiró profundo. Su rostro era pálido, se dio la media vuelta mientras que Saúl suspirando, siguió con el sermón.
- David, te pido que dejes de ser mal pensado. Marta y Bernardo son buenos amigos. - ¿ Cómo sabes que soy mal pensado? - le pregunté extrañado. - Bernardo me lo contó. Regrese a ver a Bernardo y le reclamé - Bernardo, eso te lo dije en confesión.- Por si no lo sabías, cuando la confesión atenta a la Iglesia o a la buena marcha de la comunidad, esta puede ser revelada. Tú actualmente eres un peligro para la
comunidad - me dijo mirándome con despreció.
- ¿ Por qué ?
- No tienes idea del valor del dinero, cada vez que viajas
lo haces en avión, y no contribuyes nada a la comunidad
económicamente. Además acabas de encontrar a tu familia
que es millonaria y te dejaras seducir por su dinero.
- No hace falta...
- No quiero que pidas nada a esa familia, primero esta
tu vocación - me ordenó.
Le vi a sus ojos y tan solo pude decir mentalmente - Hipócrita.
En el Sermón del domingo Bernardo dijo - Queridos hermanos, hoy estamos vestidos de morado, porque esto significa que entramos a la cuaresma, por lo tanto nos estamos preparando para entender el significado de la muerte de Cristo.
- Y a tú muerte - le dije mentalmente.- Hermanos míos. Lo importante en esta época es tratar de ver nuestros pecados, enmendarlos, volver nuestros ojos al padre y sobre todo amarnos los unos a los otros como El nos amo.
- Padre Bernardo es un santo - dijo un feligrés que estaba junto a mí.
- Es un sacerdote integro - dijo una beata.
- Es un sabio - dijo una carismática.
- Es una apariencia - dije en mi mente.
Llegó el momento en que el consagró la hostia. Me quedo viendo a los ojos y me salí.
A la noche llamó Aurelio y me paso un mensaje - Estate listo para dejar la comunidad.
Después de rezar maitines. Bernardo vino a mi dormitorio y con su rostro lleno de furia gritó:
- Tienes hasta las diez de la mañana para dejar la comunidad. - ¿ Por qué me expulsan ? - le pregunté. - Lo único que te digo es que tienes hasta las diez para dejar esta comunidad, lo hemos decidido todos. Eres un peligro para la orden - me gritó de nuevo señalándome con su dedo. - No tengo dinero para regresar. - Pide a alguien que te ayude. - No tengo a nadie quien me ayude en esta ciudad - le dije.- Eso no es de mi incumbencia - respondió él alzando sus hombros. Luego volviéndome a señalar con su dedo índice y amenazándome me dijo - si hasta las diez no has salido, yo mismo botaré tu ropa en la calle.
- Aurelio, me expulso. No tengo dinero para volver - le dije por teléfono.
- Manténte allí y actúa con el cuarto paso.
- Si digo la verdad me ahorcará.
- El que se ahorcara será el mismo. No tendrá alternativa, o
deja la comunidad o se casa.
- O me mata.
- No te pasará nada.
- Marcelo, ¿ Puedes ayudarme ? - le dije al chismoso del grupo juvenil.
- ¿ Qué paso ?
- Me expulsaron de la comunidad.
- ¿ Por qué ?
- Descubrí que Bernardo y Marta tenían amoríos.
- Sabes que me lo sospechaba, pero ahorita me lo acabas
de confirmar - dijo el sonriendo pícaramente. - ¿ Cómo te puedo ayudar ?
- Tengo que esperar hasta mañana que me den las notas de la universidad y por la noche viajaré a Quito. Me puedes hospedar en tu casa.
- Encantado Davicito, mi casa es tuya.
- Gracias.
Después de dos horas, media Cuenca estaba enterada del hecho.
Llamé a Aurelio y me dijo - Bernardo es como muchos curas, muy intelectuales, pero poco prácticos. Estate preparado. El fuego esta que arde.
A los pocos minutos llamó Guillermo, un estudiante que vivía en el Carmelo en Quito. - Te hemos localizado y tan solo quiero decirte que lamentamos el hecho de que hayas entrado al Carmelo. - ¿ Por qué? - Tú no eres como nosotros. La mayoría de nosotros proviene defamilias decentes y buenas. Tu nunca has tenido una familia verdadera y sabes que la familia es la base de la sociedad y de vivir en comunidad y es por eso que no puedes adaptarte a una vida religiosa.
- Vivo en una comunidad religiosa y no he tenido problema.
- Es que nosotros no te socapamos como las monjas. Nosotros
somos hermanos en Cristo...
- Que si tuvieran un puñal cada cual se clavaría por detrás.
- ¿ Cómo puedes decir eso?
- He conversado con cada uno de ustedes, y ni siquiera entre
ustedes mismo se quieren. Simulacros de hermanos en Cristo.
Ese momento me lanzó el teléfono.
Por la noche vi que Bernardo y Patricio venían con linternas a buscarme como si fuera un fugitivo de la Ley. Entraron a la sala y Patricio se V sobre mí y me dio un trompón. Marcelo se lanzó a agarrarlo para que no me siguiera pegando.
Bernardo exaltado dijo - Has difamado a la esposa de mi mejor amigo. - Pégale Patricio, pégale - ordenó Marta - Se lo merece.Marcelo detenía fuertemente a Patricio que tenía todas las ganas de obedecer a su amantísima esposa.
Esta en juego mi sacerdocio.
- No te importo el sacerdocio de los otros... - le reclamé.
- ¿ Cuáles otros ?
- Aquellos que sacaste de la comunidad...
- Ellos salieron por homosexuales - me dijo.
Ese rato sentí que se me estremeció todo el cuerpo - Me das asco - le grité.
- Te vas de esta ciudad - ordenó Patricio - si no te vas, yo
mismo llamaré a la Policía a que te saquen de aquí.
- Agradezco a Dios que volviste y que saliste de este infierno que es ser religioso. - me dijo Madre Dominique al verme - Tu no sabes hacer caso. Eres terco. Yo te dije que no servias para contemplativo. - me reclamó.
Respiré profundo y le respondí - Soy contemplativo.
SI SUPIERAS LA VERDAD, NO TE ACOSTARÍAS CONMIGO.
Un viernes por la noche Aurelio me hizo vestir un terno azul que me había comprado. A las once de la noche me llevó en su auto y lo parqueo en la Jorge Washington y Amazonas, luego de estar por una hora en silencio me preguntó
- ¿ Ves aquel Vitara azul? - Sí - respondí. - Es la séptima vuelta que da a la Avenida. - No lo había notado.- Es agregado Militar de Argentina, se llama Gilo. Quiero que averigües con quién se acuesta...
- Aurelio, lo qué el haga en la cama, no es de nuestra incumbencia. - Creo que sí - me dijo - Quiero confirmar mi sospecha. - ¿ Cuál ?- Tú me darás la respuesta. Te paras en la esquina. Al momento que pase le quedará mirando fijamente a sus ojos y le seguirás con la vista. Luego el te invitará a subir a su auto. Te iras a su departamento y le sacaras sus más hondos secretos.
El auto volvió a pasar de nuevo.
- Octava vuelta - dijo Aurelio.
- Es guapísimo - dije al verlo.
- Ni lo pienses - me dijo al ver mi rostro.
- Aurelio, son seis meses que la he pasado de célibe.
- Te contrate para que investigaras no para que te prostituyas.
- No seré prostituto. No le cobraré - le dije riéndome.
Gilo me llevó a su departamento. Preparó un vodka y me lo dio.
- ¿ Te han dicho que eres guapo? - me preguntó.
- Prefiero que me digan la verdad.
- ¿ Y cuál es la verdad?
- ¿ Quieres acostarte conmigo?
- Sí - respondió el inmediatamente.
Una carcajada salió de mí y Gilo me aflojó la corbata y suavemente mi camisa. Luego acercó suavemente su cara hacia la mía y me dio un beso.
- Gracias - le dije.
- ¿ Por qué me lo agradeces ?
- No tienes idea cuanta falta me hacía...
A las tres de la mañana Gilo me tomo de la mano y me dijo:
- David, estas borracho, vamos a dormir.
- ¿ Tú no estas borracho ? - le pregunté con acento ebrio.
- Es la milésima vez que te digo que no bebo.
- Pues, yo tampoco bebo, pero esta noche he bebido por ti.
Al siguiente día amanecí desnudo junto a Gilo.
- Gilo, ¿ Tienes amante ?
- No lo sé - me dijo dudoso. - Ciertos días de la semana
me veo con un empresario italiano, es muy apuesto, culto
tiene clase.
- ¿ Cómo lo conociste ?
- El estaba parado esperando un taxi y yo me ofrecí a llevarlo.
- ¿ Dónde ?
- En la Orellana y seis de diciembre.
- ¿ Cómo se llama ?
- Paolo. Tiene unos cuarenta y cinco años y realmente
es muy interesante, me gustaría llegar a más con él.
- ¿ A qué te refieres con llegar a más?
- Un romance - me dijo y me volvió a besar.
- Eres un pícaro.
- Sino tengo un romance con Gilo, seguro lo tendré
contigo.
- No estoy disponible por el momento - le dije.
- David, te estuve esperando hasta las tres de la mañana - me reclamó Aurelio enojado.
- Me quede a dormir con Gilo - le dije.
- ¿ Qué averiguaste?
- Se llama Paolo, es italiano, empresario y se encuentran frecuentemente en la Orellana y Seis de Diciembre.
Aurelio respiró profundo. - ¿ Qué más ?- Nada más - le dije alzando mis hombros - excepto que el próximo Jueves tengo una invitación de Gilo para ir a un
cóctel en la Embajada de Italia.
En el cóctel...
- ¿ Piensas que Paolo puede aparecer aquí?
- No lo sé, no hemos hablado últimamente.
- ¿ Le has llamado por teléfono?
- No tengo su teléfono, él es muy reservado. El tiene
el mío, pero no me ha llamado.
Después de unos minutos vi entrar a un religioso con su traje de gala. Era uno de los de más alto rango en el país. El empezó a saludar de uno en uno. Gilo cambió inmediatamente su rostro y se deslumbró al observar aquel elegante monseñor.
Llegó el momento de saludar con aquel embajador de la Iglesia. - Buenas noches - me dijo. - Buenas noches - Señor Nuncio. Luego vio directamente a los ojos de Gilo y saludó. - Buenas noches Gilo. - Buenas noches Paolo.El Nuncio se acercó disimuladamente hacía la oreja de Gilo rompiendo su etiqueta le dijo - Si hubieras sabido que soy sacerdote, no te hubieras acostado conmigo.
En el departamento de Gilo... Gilo encendió nervioso la chimenea y me sirvió un vodka. - ¿ Dime quién eres en realidad ? - me preguntó al darme el vaso. - Me llamó David, tengo 26 años y ... - Soy espía - complementó él. - ¿ Espía? - No me engañas, conozco a un espía a leguas - me dijo. Me reí y me tomé un sorbo de vodka. - ¿ De qué te ríes ? - me preguntó. - Cuando era adolescente, soñaba con ser espía y ahora tan solo estoy tratando de poner los pies en el suelo. - y suspiré. - Todos tenemos ese tipo de sueños - me dijo - pero existen diferentes tipos de espionaje. - El tuyo utiliza las armas. - le dije. - Y el tuyo la inteligencia - me dijo. - Yo no soy espía - le recalqué.- David, actualmente los servicios de espionaje saben que los militares somos débiles ante la carne de los de nuestro sexo y contratan jóvenes apuestos, jóvenes que uno pierde la cabeza por acostarse con ellos y ya me han mandado varios tratándome de sacar información.
- ¿ Y que tipo de información te he sacado yo?Gilo respiro profundo - No sé que tipo de información me sacaste, pero sé que tú eres religioso. Mientras dormía, revise tu billetera. Vives en una comunidad de monjas y eso es tan raro para mí. Eres igual que Paolo. - me vio con gesto molesto y se agarró de los pelos.
- No lo puedo creer me acosté con dos curas.- dijo cerrando sus ojos.- Gilo, lo lamento. Eres un tipo tan guapo que si te hubiera dicho que soy cura, tampoco te hubieras acostado conmigo - le dije.
- ¿ Pero no te da miedo que te vean ? - Es primera vez que lo hago - le dije. - No te puedo creer.- Es cierto. Vi que a un chico le subieron a un auto y te vi dar varias vueltas por la Amazonas que capté como funcionaban los contactos.
Gilo me quedo mirando con cara de incrédulo.- ¿No conoces otro tipo de contactos? - me preguntó.
- ¿ Qué ? - me preguntó intrigado. - El era sacerdote, y de mi comunidad.- No puede ser - me dijo el asombrado mientras que bebí otro sorbo de vodka y él se sentó junto a mí y paso su mano sobre mis hombros y me abrazó.
- ¿ Por qué dices eso ? - En el ambiente no se conoce la palabra "lealtad". - ¿ En el ambiente gay ? - No me digas que no lo conoces - me dijo. - No lo conozco - recalqué. - Ah, me olvidaba, eres gay de clóset.- Quiero conocer la punta del iceberg - le dije levantándome del sofá y tomándolo de su brazo.
- ¿ Cuál es la punta del iceberg? - me preguntó - Lo que se ve.- le dije. - ¿ Para qué quieres conocerlo?, no te pierdes de nada bueno. - Para experimentarlo.- Anda viernes noche al Escocés, te sientas en las mesas de afuera y pides una cerveza. Alguien se te acercará y podrás conocer la punta del iceberg.
- Ves, aunque eres extranjero, conoces más que mí.
- Espartacus, querido - me dijo sonriendo.
- David, tienes que investigar a una nueva versión de los Rosacruces - me dijo Aurelio.
- Aurelio, ya no voy a trabajar con ustedes.
Aurelio inmediatamente se paro de su asiento y apoyó sus manos sobre el escritorio.
- No creo haberte escuchado bien...
- No quiero saber nada de religiones.
- Es porqué Bernardo te expulsó aduciendo que eras homosexual.
- ¿ Cómooo?
- ¿ No lo sabías ? - me preguntó Aurelio.
- Me dijo que me expulsaba por mi mal carácter.
Aurelio empezó a caminar por la oficina. - Un día antes que tu salieras del Carmelo yo pedí a un ayudante nuestro que vive en Cuenca que se vaya a confesar con Bernardo diciendo que tú y él tuvieron relaciones. Al siguiente día Bernardo te expulsó.
Ese momento lo entendí todo - Soy un peligro para la comunidad - le dije. - Sí, realmente somos un peligro - me dijo Aurelio. Lo quede viendo fijamente a sus ojos y él a los míos. - Aurelio, ¿ Tú eres gay ? - ¿ No te diste cuenta ? - No.- Mis ojos no te dieron acceso, al igual que los de Bernardo y al igual que muchos en la Iglesia.
Llevé mis manos hacia mi rostro y le dije - Ya no quiero saber nada de esto. - Eres un cobarde - me gritó El. - Apenas te faltan dos meses y podremos ir a España.- No quiero ser parte de este show - le dije furioso - he visto cometerse las peores atrocidades en nombre de Dios.
- Yo las veo todos los días - me dijo Aurelio dando un golpe sobre el escritorio. - Yo ya no soporto el verlas - le dije con iras.Aurelio se sentó y me dijo - Tú no eres de los nuestro. Para ser gay se necesita ser bien valiente y tú en cambio huyes.
- No quiero seguir viendo tanta maldad solapada. - No quieres seguir luchando, cobarde - me dijo viéndome casi con desprecio. - Aprendí con ustedes a decir "no"- Y es bueno que lo hayas aprendido - me gritó levantándose de su asiento y otra vez dando un golpe sobre su escritorio me dijo - no cualquier pendejo puede ser gay. Para ser gay tienes que tener los cojones bien puestos.
- Esa cruz se la impusieron ustedes mismos - le dije. - Y esa cruz es la que cargamos en silencio - me dijo y se le fueron las lágrimas.Ese momento mire al techo, me mordí la lengua para que no se me escapé la amargura que sentía dentro. Luego le miré y le dije - No quiero cargar más una cruz que no la he pedido.