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CONTRATAN
A MORGAN STANLEY PARA ENFRENTAR UN PASIVO DE MAS DE 400 MILLONES DE DOLARES
Loma Negra renegocia su deuda y desmiente la venta
La principal
productora de cemento del país, Loma Negra, comenzó a renegociar su deuda
con un conjunto de acreedores externos para evitar el default. El banco
de inversión Morgan Stanley fue contratado para llevar adelante la tarea,
en un contexto muy complicado, ya que la construcción atraviesa su nivel
más bajo desde 1962. Además, Loma Negra está ubicada en el cuadrante más
desfavorable en el escenario post-devaluación: factura en pesos y tiene
deudas en dólares.
La pesificación afectó a una parte mínima (25%) de los US$ 430 millones
que en diciembre adeudaba el grupo que encabeza Amalia Lacroze de Fortabat:
casi 330 millones de dólares de ese pasivo los debe a un conjunto de acreedores
externos (bancos y bonistas). La tarea de Morgan Stanley consiste en obtener
oxígeno para la empresa, ya que una porción no revelada de esa deuda vence
en setiembre.
Según voceros de la empresa, Loma Negra sigue esquivando el rojo en sus
balances, pero las cifras de facturación están cayendo junto con el mercado
argentino. En 2001, las nueve plantas del grupo facturaron 260 millones
de pesos-dólares. Otros US$ 67 millones lo aportaron Estancias Unidas
del Sur, un conjunto de 13 estancias propiedad del grupo, y el Ferrosur
Roca, el ramal de carga que Amalita licitó hace una década y que cumple
un rol esencial en el transporte del cemento entre provincias, a una tarifa
competitiva.
El ingreso de Morgan Stanley incrementó los rumores de que Loma Negra
estaría en venta, alentados por el hecho de que hace apenas un mes dos
altos ejecutivos de la cementera Holcin estuvieron en Buenos Aires, por
primera vez desde que la empresa suiza había comprado Minetti y Corcemar.
Pero voceros de Loma Negra desmintieron "terminantemente" que exista una
orden de venta.
Las cementeras no tienen posibilidad de exportar su producto, porque el
costo del flete resulta demasiado caro. Durante décadas, Loma Negra fue
la líder de un mercado donde los demás competidores estaban mayoritariamente
en manos de accionistas locales. Y por la misma lógica de que el cemento
no es un producto exportable, gozaron de la ventaja de no tener que competir
contra los importadores.
Pero esa situación se revirtió en parte en la segunda mitad de los años
90, cuando los gigantes a nivel mundial comenzaron a comprar las demás
cementeras: la suiza Holcin (ex-Holderbank) compró las cordobesas Corcemar
y Minetti, las fusionó y hoy ya tiene el 33% del mercado argentino. La
otra gran cementera a nivel mundial es la francesa Lafarge, que ya controla
una parte sustancial de Cemento Avellaneda (con 16% del mercado local),
donde también es accionista la española Uniland. El 3% restante del mercado
lo controla Petroquímica Comodoro Rivadavia, que manda en la región patagónica.
En pocos años, Loma Negra se vio rodeada de jugadores a nivel mundial,
que se financian a tasas del Primer Mundo. Con Alejandro Bengolea —nieto
de Amalita— en la dirección general, Loma Negra dobló la apuesta:
amplió la planta madre de Olavarría y al lado construyó otra más grande,
bautizada L''Amalí que —aseguran en la empresa— tiene la tecnología
más moderna del mundo.
La contracara de la expansión fue el endeudamiento. Según fuentes que
conocen al detalle los movimientos de la empresa, la cuestión de la deuda
generó desencuentros entre Amalita y su nieto.
"Se repite el esquema de una deuda muy pesada y distintos criterios para
encararla, como se dio en el caso de los Perez Companc", agregaron las
fuentes. A principios de julio, el timón de Loma Negra pasó a manos de
Víctor Savanti, de 70 años, ex titular de IMB Argentina y vicepresidente
de Loma Negra desde 1992. Bengolea, con menos de 40 años, se alejó de
su rol ejecutivo: permanece como director y accionista.
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