|
Juan Carlos
Ocampo, Director de Casa Naon
Comenzo moviendo y acomodando muebles en 1981, a los 19 años, contra la voluntad de su padre que queria que siguiese estudiando. Otra posibilidad era pasar largas horas limpiando y haciendo brillas los objetos de todo tipo que llegaban para los remates. Tambien recibia y entregaba mercaderia y, en eso, dejaba que sus compañeros trataran con los clientes, porque a el, como era el hijo del dueño, nadie le daba propinas. "A lo maximo que podia aspirar, cuando se trataba de amigos de mis padres, era a que las mujeres me dieran un beso...", sonrie Juan Carlos Ocampo (h.), director de la casa Naon de remates. Luego de estas modestas tareas, empezo a recorrer y estudiar colecciones, buscar obras y tasarlas. En 1986 viajo a Londres para seguir un curso sobre estilos en Sotheby's, en New Bond Street, para cuyo ingreso hubo de rendir un riguroso examen que exigia un impecable ingles. El problema era convencer a su padre que insistia en que previamente obtuviera su titulo de rematador: "habia cumplido todas las etapas, recibidor, tasador; me faltaba la coronacion: poder vender". Para esto debio elaborar toda una estrategica maniobra diplomatica "finalmente llegamos a un acuerdo y me comprometi a obtener el titulo al regresar". "El curso era muy bueno, duraba seis meses -recuerda-. Estudiabamos los estilos viajando por toda Europa, a los centros fundamentales del arte. La ciudad que mas me impresiono fue Florencia. Como era un buen alumno, cuando termine el curso me ofrecieron quedarme y trabajar en Sotheby's... entonces mi padre vino a buscarme, queria que siguiera mi carrera en la Argentina, y volvi". El mundo de los remates es cualquier cosa menos monotono. Todo cambia, los objetos, los precios, los compradores. Nunca se termina de aprender. Yo comence a tasar a los 26 años. Y claro, la gente esperaba ver entrar a un señor respetable, de por lo menos 45 años, y se encontraba conmigo. Me miraban con cara de: '¿Y a vos te manda Naon para decirnos cuanto valen nuestros muebles?' Entonces uno tenia que empezar a hablar y hablar hasta mostrar un conocimiento equivalente al de un tasador de cuarenta y tantos años. Parte de nuestro trabajo es convencer, inspirar confianza. Incluso, llegado el caso, dar un paso al costado: Uno siempre se maneja con referentes, a partir de los que conoce, pero, a veces, aparece una obra totalmente desconocida. En esos casos yo aconsejo dar un paso al costado y decir, honestamente, que se va a estudiar el tema. Naon esta asociado con Christie's, de Londres, una de las empresas mas prestigiosas del mundo, y tenemos toda la informacion. Una vez me dijo un coleccionista que las obras no son ni lindas ni feas: tienen calidad o no tienen calidad. Este escritorio, por ejemplo, cumple una funcion: tiene buenas maderas, buenos encastres, buena bronceria y podemos seguir, pero hay algo mas. Es producto de una cultura, de una manera de hacer las cosas, de una epoca en que todo se construia asi. De todos modos, realizar este escritorio ahora significaria conseguir esos mismos materiales y los artesanos capaces. Aunque existen, la fabricacion seria tan cara que resulta mas barato comprar el original del siglo XVIII Tengo memoria visual, algo importante en mi profesion. Hace pocos dias recibi el catalogo de Sotheby's de la subasta de las colecciones de Gianni Versace, en Nueva York. Lo estaba hojeando cuando descubri un cuadro de Eduardo Ettore Forti, un pintor italiano que me resultaba familiar. Ese cuadro lo vendimos nosotros, me dije y efectivamente, busque y busque en nuestros catalogos hasta que lo encontre: lo habiamos vendido en 1986, el año en que fui a Sotheby's para seguir el curso de estilos Me gusta el rock, pero mis amigos me cargan, dicen que soy muy clasico, que no puedo superar a Genesis y a Pink Floyd. Y, realmente, hay cosas de Genesis y de Pink Floyd que son obras de arte. Pero no me gusta el tango. Es decir, me gusta como canta Gardel. Para mi, el tango es Gardel y Piazzolla. Piazzolla es unico. En mi casa siempre escuchaban musica clasica, sobre todo Mozart y Chopin. Ahora estoy volviendo a lo clasico porque creo que es necesario para comprender bien el rock. Y, dsede hace un tiempo, con mi mujer nos estamos interesando en la opera. Vamos al teatro, nos encantan Carmen, Aida, Tosca, Madame Butterfly... ¡Pero Carmen es maravillosa, una cosa de locos..." |
|||