|
Es
la primera bioquimica que tuvo el Chaco. Tambien, su cientifica mas notable. -Quizas para muchos el laboratorio es pura rutina. Para mi no. Para mi siempre fue y es un mundo excitante Pequeña y movediza, su laboratorio en pleno corazon de Resistencia es tan sencillo y austero como su vida. A contrapelo de los grandes y sofisticados laboratorios, ella realiza sus investigaciones en forma casi artesanal. La autoclave tiene 90 años; el mechero, la balanza de precision, el micro centrifugador, las estufas de cultivo, algo menos; y los amarillos tratados de Quimica de Schmidt son de principios de siglo. Los muebles de esta casa fresca a pesar del agobiante calor chaqueño, eran de su madre. "Ella decia que eran los muebles de una prostituta, todos de padres distintos. Pero, por favor, esto no lo ponga", se ruboriza. El unico lujo son sus paredes cubiertas de premios y reconocimientos, algunas frases de Teresa de Calcuta que suenan a destinos compartidos y las azaleas, amandas y camelias que estallan en su pequeño jardin. La historia de Rita Waisman desde su nacimiento en Tostado, un pueblito de Santa Fe, hasta el premio que en 1988 le dio la Academia Nacional de Medicina por sus trabajos sobre la lepra preclinica, o las investigaciones que aun hoy hace, orillan la epica y son un ejemplo para un pais que ha perdido buena parte de su vocacion desinteresada por servir al projimo. Hija de judios polacos -su padre, Moises, fue el primer judio en la zona rural del Chaco-, a los dos años la familia de Rita se instalo en Pueblo Viejo, muy cerca de Villa Angela, y nunca mas abandonaron la geografia chaqueña. -Mi padre recorria los caminos vendiendo cueros y frutos. Era un hombre austero, sacrificado, que nos infundia optimismo a pesar de las estrecheces economicas, y que les dio a sus cinco hijos una carrera universitaria. Mi madre, Esther, repetia una frase que nos marco para siempre: "Un hombre es un hombre. Lo importante es que sea buena persona". Quiza por eso nosotros nunca hicimos diferencia de raza, color, religion, nivel economico. Yo misma jamas me senti discriminada por ser judia o por ser mujer. Tampoco nos importo el dinero. Tengo esta casa y un viejo Falcon del año 70. Es toda mi fortuna. O mejor dicho, es lo material que tengo, porque soy millonaria en amigos y reconocimientos, y esta profesion me dio mas de lo que merezco. Mi hermano mayor, Isaac, que era medico 0un importante Hospital de General Pinedo lleva su nombre-, nunca le preguntaba a un paciente cuanto tenia, sino que tenia. Su pasion era curar. Y yo herede eso: no le cobre al primer paciente que tuve. Recuerdo que un bioquimico amigo me dijo: "Estas lista, Rita. Ya quedaste marcada" (risas). Pero no me arrepiento. Soy de los que respetan los principios eticos: anteponer el trabajo a la parte economica. Por eso nunca jamas le pedi a un medico que me mandara un paciente, ni le ofreci nada para lograrlo. Hoy hay mucha competencia, y esto ha comercializado demasiado nuestra profesion, ha debilitado el respeto entre colegas. Rita termino el primario en Villa Angela, y se tuvo que trasladar a Corrientes, sola, para cursar un secundario que no existia en el Chaco. Se recibio con medalla de oro por mejor promedio en los cinco años. ("Es que sabia el sacrificio que hacian mis padres para que yo pudiera estudiar"). En 1934 se recibio de Farmaceutica en la Universidad de Tucuman, en 1936 se traslado a Buenos Aires para estudiar bioquimica, y en 1945 presento su tesis para el doctorado. Entonces se instalo definitivamente en Resistencia, y no dudo en dedicar su vida a acorralar el bacilo de Hansen y al parasito de la Leishmaniasis, que produce una enfermedad parecida al Chagas, con ulceras severas por la picadura de un insecto. -En esa epoca el enfermo de lepra no iba al medico, porque sabia que seria aislado y recluido en la Isla de Cerrito. Entonces se quedaba en su casa, convivia con su familia, la contagiaba, y asi aumento el numero de enfermos de lepra. Porque es una enfermedad infectocontagiosa. Con un grupo de profesionales nos dimos cuenta de que el aislamiento fisico no era la solucion, sino el aislamiento quimico. Porque el bacilo de Hansen pierde viabilidad, no se reproduce mas con el tratamiento. Entre a trabajar en el Dispensario Dermatologico del Patronato del Enfermo de Lepra, y aparte de los estudios clinicos y bacteriologicos de los pacientes, salimos a recorrer los pueblos, con lluvia y barrio, polvo y calor sofocante, para hacer tareas de prevencion, para explicarle a cada uno la necesidad de hacerse estudios, aunque estuvieran sanos, para hablar con los maestros para que instruyeran a sus alumnos. Cruzabamos en lanchones a la isla de Cerrito, para sacar muestras, que despues estudiabamos. Fue una tarea gigantesca, pero dio resultados. No habia entonces especialistas en bacteriologia, micologia, infectologia o histologia. Acumulamos experiencia a base de estudiar miles de casos. Por eso siempre digo que mis maestros fueron los libros y el paciente. Y entre ellos, mi microscopio y yo. |
|||||||
![]() |
|||||||
|
Rita junto a Maria Laura Molinari, Delia Oplanich de
Ghiggieri y Aida Motter de Lopez, unidas y en grupo luchan cada dia volcando
todo su esfuerzo para que el Centro Dermatologico y el Patronato del Enfermo
de Lepra puedan atender y seguir a los 250 enfermos que hay en el Chaco: "Nos
falta mcuho por hacer para que la enfermedad no sea endemica" dicen.
|
|||||||