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A 250 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL "PADRE"
DEL PIANO
Antognazzi, la memoria viva de Clementi
El pianista argentino dará un recital en homenaje a Clementi.
El pianista argentino Aldo Antognazzi (Rosario, 1941) celebrará
los 250 años del nacimiento de Muzio Clementi con un concierto
en el Auditorio de Belgrano, el sábado a las 20.30, en compañía
del violinista Rafael Gíntoli y el chelista Claudio Baraviera.
La pasión de Antognazzi por el músico italiano es antigua
y consecuente: lo descubrió en los años 60, en sus clases
en Italia con Arturo Benedetti Michelangeli; a partir de entonces Antognazzi
comenzó a recopilar su obra completa y en 1994 inició la
primera grabación de la integral de Clementi. "Michelangeli
tenía un grupo de siete u ocho alumnos evoca Antognazzi
y nos dio a cada uno una sonata del último período de Clementi
para estudiar. Esa fue la primera experiencia que me ayudó a romper
con la imagen de Clementi como compositor académico."
-
¿Qué descubrió en esa música?
Estoy convencido de que si la admiración por Clementi no es todavía
algo muy masivo, esto se debe a la falta de conocimiento. No hay que olvidar
que recién este año se edita en 60 volúmenes su obra
completa. A Clementi siempre se le achacó un exceso de academicismo.
Pero el problema generalmente es de los intérpretes. Si uno toca
los sonatas de Haydn, Mozart o de Beethoven mismo desprovistas de ese
componente romántico que tienen todos los períodos, queda
un andamiaje completamente rígido. Clementi era un músico
apasionado y uno no puede imaginarse su música como un acto mecánico
de bajar teclas.
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Usted habla del romanticismo que hay en cada período, incluso en
el clásico...
Incluso en el barroco, yo diría. Cuando uno piensa en ciertas obras
de Bach no puede dejar de pensar en un componente romántico, que
por supuesto se va expresando de acuerdo con los instrumentos y las formas
pensantes de cada época. Siempre me atrajo el período entre
el barroco y el clasicismo. Allí aparece el piano y se producen
cosas maravillosas. Clementi es un gran representante de ese período.
Vivió ochenta años, entre 1752 y 1832. Sus primeras sonatas
son para clave, pero adhiere al piano inmediatamente. En sus obras aparecen
componentes de imitación de la orquesta y muchas veces ellas suenan
como transcripciones orquestales al piano. No es como Mozart, que se queda
un poco en el medio, cómodo con el delicado piano vienés.
Clementi incluso se transforma en constructor de pianos, promueve modificaciones
en el instrumento, en el sentido de una ampliación de la resonancia
y de los registros.
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¿El modelo era la orquesta?
La orquesta y la voz. Imaginémonos lo que debe haber sido para
los compositores contar de golpe con sutilezas dinámicas propias
de la voz humana, que no podían disponer con el clave ni con el
clavicordio.
-
¿Cuál fue la influencia de Clementi sobre Beethoven?
- Clementi escribe su primera sonata en 1765, cuando Beethoven no había
nacido. La Sonata en fa menor del op. 13 es de 1784. Pienso que lo único
que se puede parangonar expresivamente con esa obra, que presagia a Schumann,
es la Fantasía en do menor de Mozart, escrita para la misma época.
Clementi es un legado fundamental para Beethoven. Por lo pronto él
adopta el pianismo orquestal de Clementi, además de algunas cuestiones
formales.
-
Hablando de Beethoven y el pianismo orquestal, ¿tuvo oportunidad
de escuchar alguno de los conciertos de Barenboim?
- Afortunadamente sí, el del miércoles 7. Me dijeron que
fue uno de los mejores; de todas formas, para mí fue inolvidable.
Me impresionó cómo tocó la Pastoral. El tiene toda
una postura respecto de los tempos. Normalmente el comienzo de la Pastoral
se hace mucho más rapido, y eso suele volverla más exterior.
Me maravilló cómo sonó ese comienzo en manos de Barenboim,
como venido de otro lugar. El toca el piano desde la orquesta, desde la
música; usa el piano para exponer esa visión. Puede haber
pianistas más virtuosos, pero muy pocos tienen una inteligencia
artística como la suya.
FEDERICO
MONJEAU, Jueves
22 de agosto de 2002
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