|
La
Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires designó a Gabriel Senanes
—compositor, director de orquesta y periodista, además de médico—
como director artístico del Colón tras el alejamiento de Emilio Basaldúa.
El arquitecto Basaldúa presentó su renuncia el viernes por la tarde, sin
poder llegar al fin de la temporada que él mismo había planeado durante
enero y febrero, luego de reemplazar a Sergio Renán.
"Basaldúa es un hombre de grandes ideas, pero lo que necesitamos es alguien
con mayor poder de decisión", dice a Clarín el secretario de Cultura,
Jorge Telerman. Y por su lado Basaldúa, escenógrafo de 59 años, explica
que presentó la renuncia "porque no estaba dispuesto a sostener una nueva
postergación en el calendario de la temporada lírica, que se suma a la
reciente postergación por dos días del estreno de Dido y El castillo (Dido
y Eneas de Purcell y El castillo de Barbazul de Bartok, representadas
juntas como el sexto título de la temporada), ya que una actuación de
la cantante Soledad alteró la preparación del dispositivo de luces de
las óperas. Y ahora se venía una nueva postergación con el séptimo título,
L''Elisir d''Amore, cuyos ensayos se superponen con una actuación del
bailarín Iñaki Urlezaga. "Quiero aclarar que respeto muchísimo a Iñaki
—agrega Basaldúa—, pero no estoy dispuesto a sostener una
nueva falta de respeto a los abonados".
Basaldúa afirma que renuncia porque no puede cumplir con lo pactado mientras
el comunicado de la Secretaría de Cultura asegura que los cambios buscan
garantizar "que la temporada del año en curso se cumpla tal cual fue programada".
¿Cómo es esto?, le preguntó Clarín a Jorge Telerman. "Primero que nada
—responde el secretario—, quiero aclarar que la actuación
de Soledad se iba a hacer el 20 de diciembre del año pasado a beneficio
de la Fundación del padre Grassi, y que por motivos de dominio público
debió ser suspendida. La Secretaría mantuvo el compromiso de ceder la
sala para un concierto a beneficio, de índole social más que artística,
y hubo mucho tiempo para prever las cosas".
"En cuanto a la invasión de los espectáculos no tradicionales en el Colón
—prosiguió Telerman—, también creo necesario aclarar que ésa
fue una decisión de la propia dirección del Colón, con la cual yo nunca
estuve de acuerdo. Personalmente rescato las cosas impulsadas por la Secretaría,
como los conciertos de Spinetta y de Saluzzi y Salinas, pero las presentaciones
de Memphis, Cerati y Los Nocheros fueron un proyecto de Basaldúa y el
director de la Sinfónica, Pedro Calderón. La Secretaría no tuvo nada que
ver con eso. Ni siquiera quisimos poner el más mínimo logo en los programas.
Es curioso: en la historia ese tipo de shows son cosas que hacen los gobiernos,
no los teatros, y el propio Emilio me admitió personalmente que había
sido un error. Así que no puede pensarse que la Secretaría haya entorpecido
los planes de Basaldúa. Yo creo que lo que entorpeció es la propia dificultad
de Emilio para sostener sus propias decisiones".
Como fuese, durante la gestión de Basaldúa la conducción estuvo, por lo
menos, dividida en dos. El propio Basaldúa lo admitió tácitamente cuando
antes de la primera función de Las bodas de Figaro salió personalmente
a pedir disculpas al público por la falta de programas de mano: "Ni ustedes,
ni los artistas, ni yo mismo nos merecemos esto". Si el Colón era una
conducción con dos cabezas, una parecía tener más peso que la otra. La
Secretaría de Cultura acaba de confirmar a Pablo Batalla como director
administrativo.
Basaldúa había asumido la dirección artística en enero y debió armar una
temporada pesificada, con elencos locales y con nuevos y valiosos criterios
en cuanto a la economía de la producción escénica (un problema de dinero
y de estética). Las bodas de Figaro —con una régie de Alberto Félix
Alberto, dirección musical de Carciófolo y un elenco casi exclusivamente
integrado por artistas locales— fue precisamente el mejor ejemplo
de cómo hacer el repertorio clásico en medio de la crisis. Basaldúa, que
comenzó su carrera en el Centro de Experimentación en Opera y Ballet del
teatro, representa una tradición de renovación en el Colón. El escenógrafo
pudo reemplazar a Sergio Renán sin que eso significase necesariamente
una ruptura de ideas o proyectos.
Telerman confía en Gabriel Senanes como la figura indicada "para profundizar
los avances necesarios en la promoción de artistas y producciones locales;
en un uso más intensivo del Centro de Experimentación del Teatro Colón
y en proyectos novedosos que armonicen con los espacios más tradicionales
del Teatro. También, avances en cuestiones administrativas que hay que
encarar con más ejecutividad, como el problema con las editoriales de
música". La deuda mantenida con las editoriales hace que el Colón tenga
una programación de fantasía. La Filarmónica prácticamente no puede cumplir
con ninguna de las obras oportunamente programadas, problema que también
se hizo extensivo a la Sinfónica Nacional y que amenaza con terminar de
convertir a la Argentina en una provincia musical.
Telerman asegura que la situación del Colón no es tan crítica como parece.
"Hoy estamos en una situación mucho más despejada y con los conflictos
internos resueltos, sin contratos basura y con un nuevo reglamento de
trabajo que permitirá hacer un uso más productivo del Teatro. Tenemos
un piso de disponibilidad y tranquilidad que debemos aprovechar".
|
|
|
|
|
|
|
PERFIL
Gabriel Senanes, un músico sin fronteras
Nacido
el 16 de abril de 1956 en Buenos Aires, Gabriel Senanes es un activo director,
compositor y periodista, además de médico inactivo en la especialidad
de oncología. Colaborador regular de Clarín desde 1992, Senanes será relevado
de sus tareas periodísticas mientras dure su gestión en el Colón.
Sus obras han sido ejecutadas por conjuntos y orquestas de Argentina,
Estados Unidos y Europa. El mismo dirigió su Concierto para canto negroriano
con la Sinfónica Nacional, obra dedicada a Fernando "Negro" Suárez Paz,
solista que la interpretó varias veces en la Argentina y Estados Unidos.
En 1999 la Sinfónica Nacional estrenó Proa al Este, música encargada por
la Secretaría de Cultura en conmemoración del centenario de Jorge Luis
Borges. Ese mismo año la Camerata Bariloche estrenó Enclaves Celestiales
en el Teatro Colón. Ring Side, ópera en siete rounds, responde a un encargo
de la Organización de Estados Americanos. Prosa sinfónica, una de sus
obras orquestales más significativas, fue estrenada por la Sinfónica Nacional
en marzo de este año, con la dirección del autor.
Su música está recogida en varios discos. En 2000 la pianista Susana Kasakoff
grabó un álbum enteramente dedicado a sus obras pianísticas (Kasakoff
plays Senanes). Su Suite Antipopular para flauta, fagot y orquesta fue
registrada por Jorge de la Vega y Andrea Merenzon en un CD de Radio Clásica.
Paquito D'' Rivera y el American Saxophone Quartet estrenaron y grabaron
su Cubamericargie Quintet dos años atrás. En diciembre de 2000 Senanes
lanzó un disco de tango con su querido amigo Enrique Cadícamo, que reunió
a otros ases del tango como Leopoldo Federico, Néstro Marconi, Julio Pane,
Fernando Suárez Paz y Nicolás Ledesma.
Músico sin fronteras, Senanes ha colaborado además con figuras como Charly
García y Los Fabulosos Cadillacs. En mayo de 2000 dirigió la Say No More
Or questa en Obras y poco después arregló y dirigió el disco Sinfonías
para adolescentes.
Clarin,
Domingo 1 de setiembre de 2002
|
|
|
|
|
|
|