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Este
año, para celebrar sus cincuenta años, se presentarán, entre otros, el Mozart
Ensamble de Viena, Daniel Barenboim, Mstislav Rostropovich, I Musici, la Filarmónica
de San Petersburgo, la Filarmónica de Dresden y el Cuarteto Beethoven de Roma.
De
esta manera, la asociación que preside Jeannette Arata de Erize festeja su
aniversario y, cosechando su siembra, logra que la profunda crisis nacional
no se extienda también al plano cultural. “Todos bajaron sus honorarios, y
hasta hubo dos artistas de renombre que directamente los donaron”, explican
desde la oficina de prensa.
Por
otra parte, la Asociación Festivales Musicales de Buenos Aires, presidida
por David Ian Martín, anunció su programa después de solicitar a los artistas
con contratos en dólares que acepten percibir un monto menor al pactado.
Como
se informó en el suplemento Espectáculos de La Nacion, una respuesta destacada
fue remitida por Bernarda Fink, una reconocida mezzosoprano argentina radicada
en Europa: “Quiero comunicarles mi intención de cantar La Pasión según San
Juan a beneficio de Festivales y en honor a Leonor Luro Anchorena (su recordada
fundadora), de quien tanto he recibido. Estoy con ustedes, compartiendo su
angustia, haciendo fuerza para que la música siga dando vida y coraje a tantos
corazones que lo necesitan, contenta de poder aportar al menos un granito
de arena”.
El
programa incluye al conjunto London Baroque, que lidera el violonchelista
Charles Medlam; el Cuarteto Skampa, de Praga; el ensamble Douce Memoire, de
Francia, y la pianista Zhu Xiao Mei, profesora del Conservatorio de París,
erudita en Bach.
En
cuanto al Teatro Colón, el ingeniero Emilio Basaldúa, su flamante director,
logró convencer a varios artistas, especialmente a los argentinos que residen
en el exterior, que, una vez más, habría que ponerle el hombro al país. No
le costó mucho, porque, según sus palabras, “el Colón es un teatro que atrae”.
De
esta manera, basó el programa 2002 en los talentos nacionales. “La idea original
fue respetar la temporada planeada para el año 2002 por Sergio Renán, pero
cuando se desató la crisis nacional, hubo que pensar en cambios. Yo creo que
lo que parecía una tragedia se puede convertir en una nueva manera de ver
al Colón”, afirma desde su despacho, en la planta baja del teatro.
Los
cambios se basan en la idea de planificar las obras en su conjunto, y no como
satélites que giren alrededor de una gran figura. Basaldúa afirma que este
año, el 99% de los artistas de las producciones del Colón será argentino,
y habla de repatriación. “Quiero demostrar que, además de los científicos,
lo mejor que tenemos en el país son los artistas. Me gustaría entonces promover
la vuelta de los artistas argentinos a su país.” Entre quienes llegan del
exterior se encuentra Jérome Savary, un franco-argentino que estará a cargo
de la puesta en escena y escenografía de la ópera Ascenso y caída de la ciudad
de Mahagonny. “Le pedí que venga casi gratis –explica Basaldúa–. El se siente
estimulado por el caos. Quizá justamente por eso es que tiene predilección
por la Argentina.” En la reposición de Juana de Arco en la hoguera, el personaje
principal estará encarnado por Dominique Sanda, que desde hace unos años vive
en Buenos Aires. “Y llega del exterior generosamente Roberto Platé, que hará
la puesta en escena. Digo generosamente porque aceptó venir únicamente a cambio
del pasaje y la estada en un hotel. Lo mismo sucede con el francés Jacques
Rouveyrollies, a cargo de la iluminación.” Basaldúa aclara que en los teatros
más importantes del mundo una puesta en escena de un régisseur de renombre
no se cotiza a menos de 40.000 dólares.
Otro
de los compatriotas repatriados es Alfredo Arias. Su objetivo es poner en
escena Las indias galantes y lo hará por un cachet mínimo. Lo mismo sucede
con el régisseur Jorge Lavelli (viene para Wozzeck), el escenógrafo Ricardo
Cinalli (para Le nozze di Figaro) y con los cantantes argentinos Luis Lima
(representará a Dick Johnson en La fanciulla del West) y Raúl Giménez (Nemorino,
en L’elisir d’amore).
Basaldúa
concluye: “Paradójicamente, ésta es una buena oportunidad para los artistas
locales, tanto los que viven aquí como los que viven en el exterior”.
La
Nacion, 14 de abril de 2002, por Paula
Urien
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Entre
los escritores que vienen para la próxima Feria del libro, que estará
abierta al público a partir del 18 del actual, se encuentra Paul Auster,
que dictará además un seminario en el Museo de Arte Latinoamericano
de Buenos Aires (Malba). Pero éstas no son las únicas razones
que movilizan a uno de los escritores contemporáneos más leídos.
El protagonista de su próxima novela es un argentino, por lo que Auster
aprovechará la ocasión para interiorizarse acerca de la idiosincrasia
nacional y, de paso, según afirmó en una entrevista reciente,
vivir de cerca un cacerolazo. Para la Feria llegan también Enrique
Rojas, Marcela Serrano y Wei Hui, una escritora china que dará que
hablar. Y Joan Manuel Serrat viene... porque sí. O porque tiene una
relación entrañable con este país. La Fundación
El Libro le proveerá el pasaje y la estada en un hotel cinco estrellas
para que abra la feria junto a Fontanarrosa. También, con otras personalidades,
hará una lectura del Martín Fierro. Todo sin cobrar honorarios.
Cineastas
solidarios
Para
la cuarta edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente,
que se realizará entre el 18 y el 28 del actual, la Argentina contó
con el apoyo de otros festivales del mundo, como el de Rotterdam, la Agencia
Italia Cinema y también el Festival de Cannes. Llegan, entonces, directores
como Oedro Costa, de Portugal, y Avi Mograbi, de Israel. También, como
figura estelar, estará Laurent Cantet, el director de Recursos Humanos,
que este año presentará El empleo del tiempo. Además
se realizará un homenaje al argentino Hugo Santiago, que reside desde
hace tiempo en Francia. Nos pasó algo muy bueno afirma,
Marcelo Panozzo, programador del festival. Vienen documentalistas, críticos
y realizadores, que conociendo la situación del país pagan su
propio pasaje porque están muy conformes con el nivel del festival.
La
música del mundo
Varios
de los artistas más importantes que flexibilizaron sus condiciones
para presentarse en la Argentina tienen una relación de muchos años
con el Mozarteum Argentino que festeja este año su aniversario
número 50 y también con Festivales Musicales, que ya cumplió
25 años. Reconocidas en el mundo por la seriedad con la que encaran
sus proyectos y el compromiso con sus obligaciones, a ambas instituciones
les fue más fácil lograr la comprensión de quienes ya
tenían los contratos firmados hace varios meses. El Mozarteum Argentino
sabe navegar en las aguas turbulentas de la economía nacional y, a
pesar de todo, mantener su compromiso: difundir lo mejor de la música
clásica en la Argentina.
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