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En
la zona, las mascotas ocupan un lugar primordial. Los perros de moda son
el Labrador y el Rott Wailler, un animal de temer. "Sus dueños,
encima, les colocan collares de puas para asustar", explican en la
peluqueria canina De la Guardia, de Florida. A las razas mas pequeñas
y paquetas, como los Yorkshire, se las acicala con coloridos pañuelos
y moños. El baño semanal de un pastor ingles cuesta 17 pesos
y el corte de pelo anual 40. Si el servicio es a domicilio, los valores
se multiplican. "Los adolescentes prefieren gastar cien pesos en
iguanas y viboras, una moda que viene de los Estados Unidos", señalan
en la veterinaria del shopping Unicenter de Vicente Lopez.
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El Olivos Golf Club fue fundado hace 70 aņos. Sus 27 hoyos estan repartidos
sobre 50 hectareas de cesped y frondosos pinos, robles, abetos y jacarandaes.
Tiene 1.300 socios. "Es el numero justo para que todos disfrutemos y podamos
llegar al club sin necesidad de anotarnos o esperar -explica su presidente,
el abogado Juan Nicholson-. Por eso el ingreso es muy limitado y somos
muy cuidadosos en la eleccion de nuevos socios". La cuota de admision
cuesta 18 mil pesos. Ademas, un socio activo varon paga 165 pesos mensuales.
Doscientas familias tienen casas dentro del Olivos Golf: noventa y ocho
de ellas las utilizan como vivienda permanente. Si bien muchos de los
socios usan un carrito electrico para desplazar los pesados palos de golf,
la presencia de los "caddies" es apreciada por los principiantes. Son
mayormente chicos y adolescentes que recomiendan con cual de los 14 palos
hay que pegarle a la pelotita. Alejandro es caddie del Golf Club de San
Isidro. Su papa es pintor de brocha gorda y ele studia de noche en una
escuela tecnica de Beccar, cerca de donde vive. "Me pagan 15 pesos por
nueve hoyos y 30 por los 18. Saco entre 40 y 50 pesos todos los dias",
cuenta. Ya aprendio que la discrecion es imprescindible para conservar
su trabajo: por la cancha ve caminar a presidentes de bancos, senadores
y ministros. Segun un studio realizado por los arquitectos Alfredo Garay
y Pablo Verdecchia, ademas de los clubes tradicionales, en los countries
de la zona norte existen 36 canchas de golf. Tambien hay 42 de hockey,
cuatro de polo y once para practicar equitacion.
Maria
Lozano a cargo de la division Residencias de la inmobiliaria D'Aria, de
La Lucila tenia en venta, a mediados de los noventa, un palacio frances
de 80 aņos de antiguedad, 3.827 metros de terreno, 1.031 de ellos cubiertos,
a un millon novecientos mil pesos. El comprador tuvo que haber invertido
(de haberse comprado ya) cerca de 600 mil dolares "para ponerlo a full".
Lozano cuenta que con solo el valor de la reja que protege el castillo
frances podria comprarse un departamento de tres ambientes. "El segmento
de poblacion que compra estas mansiones -explica- no se modifica por la
crisis. La plata solo cambia de manos". Estas casas no se venden a traves
de avisos en los diarios. Periodicamente, la inmobiliaria informa por
carta de sus "ofertas" a altos directivos, empresarios e inversionistas.
La misma inmobiliaria, al promediar los noventa, vendio una casa en once
millones de pesos. Por entonces, tenia veintiuna residencias en su catalogo.
"Nunca tardamos mas de tres meses en venderlas", asegura Lozano. La vista
al rio, los arboles centenarios, la calidad de la construccion y la privacidad
del lugar son los atributos que elevan las cotizaciones.
Al
margen de los numeros, los autos ultimo modelos y los shoppings, esta
Carlota Sanchez Aizcorbe de Abella Nazar quien vive hace desde hace ya
casi veinte aņos con us marido y sus tres hijos en una casa de campo estilo
normando de 500 metros cubiertos, construida en 1850, epoca en que para
escapar de la fiebre amarilla muchas familias criollas decidieron establecerse
en el Tigre. Cuando compro la casa, los arquitectos le aconsejaron tirarla
abajo y construir una nueva. Pero ella, experta talladora de madera, pintora,
ecologista y amante de los antiguo, se opuso a la demolicion y la restauro.
En el living fresco y austero, ahora luce un sillon de cedro tallado que
pertenecio a Bartolome Mitre. Carlota no permite que le hagan fotos frivolas,
"porque -argumenta mientras ceba un mate- una cosa es vivir como te gusta
y otra vivir para mostrar".
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