|
Tiempo
Libre
El campo, Punta del Este, Nueva York, Miami, Francia, Italia y Grecia,
son los destinos compartidos por los ricos argentinos. En Buenos Aires,
Macri lleva una vida mas austera que cuando hace sus valijas. En agosto
acostumbra a subirse a su avion y despegar rumbo a Cerdeña, Italia.
Un año tuvo que viajar por Alitalia y entonces compro todos los
pasajes de la primera clase e invito a sus amigos a que lo acompañen.
Estando en Europa, uno de sus paseos favoritos es alquilar un crucero
de 35 metros de largo y pasear por el Mediterraneo. Manuel Antelo tiene
el mismo habito. Navega con amigos por el Mediterraneo en un barco de
25 metros de largo con tripulacion. Recorre la isla de Capri, Saint Tropez
e Ibiza. Amalita Fortabat tambien acostumbra a disfrutar sus viajes rodeada
de amigos o familiares. Puede ir a Nueva York, donde es propietaria de
un penthouse en Hotel Pierre, y tiene sus residencias alternativas en
Paris y Grecia. Es la unica rica de la Argentina con acceso directo a
la clase alta norteamericana y participa, especialmente invitada, de las
reuniones de la "high society" del Norte. Fuera del turismo
mas convencional, la clase alta adopto el turismo de aventura como distinguido
hobby. A la familia Rocca, por ejemplo, le gusta practicar alpinismo en
la Patagonia y despues divulgar sus experiencias en una revista propia.
Otros ricos prefieren el turismo exotico. Contratan tours especiales a
traves de agencias que operan desde Londres, para realizar safaris en
Africa, o campamentos vip en Filipinas, Indochina, India o Vietnam. Se
instalan en carpas de lujo en medio de la selva o el desierto, toman el
te con juegos de plata ingleses, se duchan con la colaboracion de mucamas,
pasean en elefantes y navegan. Siempre asistidos por una organizacion
que les provee toda la logistica y les brinda una seguridad calificada.
Estos viajes cuestan entre 10 y 30 mil pesos por persona.
Galeria
Propia
En cuadros, esculturas y antiguedades, los ricos argentinos gastan por año
100 millones de pesos. No es solo un gusto o placer. Es, ante todo, una inversion
seguro. Los mas tradicionalistas coleccionan obras de pintores europeos. Las
nuevas generaciones se inclinan por las pinturas argentinas. Con algun cuadro
firmado por Antonio Berni, Fernando Fader, Benito Quinquela Martin o Molina
Campos colgado en la pared, los amigos enseguida alabaran al dueño
de casa. Da un prestigio interno que probablemente no logren con un pintor
europeo contemporaneo. Pueden llegar a pagar hasta 100 mil pesos
|
|
|
|