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Linea Europea Economistas, consultores
y representantes locales de las grandes firmas aseguran que apenas el 5 por
ciento de los argentinos tiene bolsillos suficientemente fecundos como para
sentir en carne propia los balsamos que emanan del lujo. Porque el placer
de la opulencia no termina en ese roce secreto de la camisa de seda importada
que costo unos cientos. Permite, ademas, apuntar la cita con el dentista con
una lapicera de laca esmeralda y punta de oro de 950 pesos, por ejemplo. O
incorporar a las llaves del auto las del avion privado que se cotizo cerca
de un millon y medio. O sacar a pasear al cachorro de raza sofisticada -Bullmastif,
Shar-Pei o Yorkshire- por el que se pago mas de 1800 pesos. O comprarse un
modelo de luxe: entre enero y agosto de 1998, se vendieron 22.868 autos importados
-el mas barato ronda los 10 mil dolares-. Las cifras de la Camara de Importadores
y Distribuidores Oficiales de Automotores señalan, ademas, que cerca de 2
mil de esos coches costaron mas de 40 mil dolares. En 1998, ocho almas dignas
de figurar en el ranking de la revista Forbes se hicieron dueñas de una Ferrari
-la glamorosa macchina italiana esta entre los 206 y los 600 mil dolares,
segun el modelo- y otras 22 estrenaron un Jaguar -los hay a partir de los
85 mil dolares y hasta los 165 mil-. En 1997 hubo 54 argentinos que pagaron
entre 82.300 y 161.000 dolares para tener un Porsche. |
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