| Malena Blaquier y un chisme historico | ||||||||||||
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menos de un mes de la muerte de Lady Di, salio a la venta el libro "Los
Royals", cuya autora, Kitty Kelley ventila secretos y traiciones de la
familia Windsor: Amores clandestinos, racismo, adicciones esotericas, hijos
no reconocidos, violencia familiar y consumo de drogas. En su descripcion de los miembros de la familia real britanica, al referirse al principe Felipe de Edimburgo sostiene que este mantuvo, durante su visita a la Argentina, una aventura amorosa con Malena Nelson de Blaquier, a quien atribuye el nacimiento posterior de un hijo, fruto de esta presunta relacion. |
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La visita de Felipe de Edimburgo en 1962, no fue, precisamente, de tipo social o diplomatico. Segun documentos secretos, el viaje habria tenido como objetivo respaldar -sin resultado- el gobierno de Frondizi. La cancilleria britanica minimizando los rumores de un golpe de Estado, insistio en que el principe -no muy convencido del viaje, por estos rumores- viajara a la Argentina. "El Duque de Edimburgo en Argentina": Documentos secretos del Foreign Office (haga clic aca para ver la nota) |
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"Ese chisme es un disparate" "Felipe de Edimburgo es un ignorante sin limites, con debilidad por actrices (lo que explica su affaire con Merle Oberon) y humor vulgar... Un play boy incurable que saltaba de cama en cama... En 1962, la reina Isabel lo mando a la Argentina para que influyera en las elecciones defendiendo la presidencia de Frondizi... No lo logro, y fue evacuado de Buenos Aires... Pero muchos creen que hubo un escandalo sexual entre el 0que entonces tenia 40 años- y la señora Magdalena Nelson de Blaquier, una viuda de 50 años... Segun el biografo Peter Evans, '...los detalles revelan un nacimiento sospechoso nueve meses despues de la partida de Felipe'". Kelley agrega que otro biografo del principe, Tum Gead, escribio que "se supone que uno de los tres hijos ilegitimos de Felipe es la hija de un jugador de polo argentino". Magdalena Nelson de Blaquier respondio "No soy amante de las entrevistas. No me molesta que me hagan fotos cuando voy a un lugar, pero todo esto es un disparate, y no quiero perder tiempo aclarandolo. Todo el mundo sabe que Felipe de Edimburgo vino a la estancia La Concepcion y que yo fui a Windsor infinidad de veces, por el polo. Incluso, hace dos años el principe Carlos me dijo que su padre hablaba mucho de nuestra estancia y de la Argentina..." Malena
Nelson de Blaquier, respondia de este modo las declaraciones de Kelley quien
habia ganado ya 4 millones y medio de dolares con el libro. En su dorada vida no faltaron golpes: casamientos familiares que no aprobo, rapidas separaciones, un affaire de drogas que involucro a su hija Dolores, el brutal accidente de su yerno Andrea Vianini en la cumbre de su carrera deportiva, la muerte de uno de sus nietos en un accidente de caza. Por aquellos dias dijo: "No estoy acostumbrada a las separaciones. Tuve un solo marido, y no me arrepiento. Mi mayor felicidad es reunir en mi estancia (La Concepcion, 12 mil hectareas, a 30 kilometros de Lobos) a mis nueve hijos, mis treinta y seis nietos y mis dieciocho bisnietos". Hoy, su parquedad frente a la 'mutiladora' -asi llaman a Kitty Kelley- coincide con la actitud de la corona britanica: las dos ignoran y desprecian a la autora. No lo dice, pero acaso piensa lo mismo que los voceros oficiales de Buckingham: "No es posible que la señora Kelley lo sepa todo de todos. ¿De donde saca su informacion? Y sobre todo, ¿como la prueba?". Aluden, desde luego, a los misiles lanzados por Kelley no solo en su libro The Royals sino a los anteriores, donde revela intentos de suicidio de Sinatra, relaciones lesbianas de Nancy Reagan, adiccion a las drogas de Fergie, hirientes dialogos entre Carlos y Lady Di, oscuros habitos de toda la familia real y vida y milagros de casi todos los famosos del mundo. Misiles que, ciertos o falsos, son un negocio redondo en tiempos en que el voyeurismo parece la unica filosofia del fin del milenio Revista Gente, octubre de 1997, por Alfredo Serra, con Rebeca Peiro, fotos de Archivo Atlantida |
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