Frente al mar,
sobre un pequeño cerrito,
tiene la energía, el aire y sol necesarios
para revitalizar nuestras fuerzas deterioradas por el cotidiano
y para ayudar a crear, reflexionar, crecer y comprender nuestras vidas.
Es una casa antigua con habitaciones colectivas
y un gran mirador al mar
junto a otra pequeña,
muy sencilla,
más independiente
con vista igualmente al mar.
Tiene espacios para retiro,
reflexiones comunitarios
y trabajo de grupos.
En este momento asumimos su responsabilidad las Hermanas del Sagrado Corazón y es nuestra casa de Provincia donde nos reunimos para Asambleas, retiro y descanso.
Nació como lugar
de encuentro de grupos
con una hermana belga
Francine Franke Van Meir,
que después de un proceso
de 10 años en ella
volvió a Bruselas
y nos la dejó para seguir el proyecto.
Ofrecemos solidariamente este lugar a las comunidades, grupos y personas
dentro del proyecto provincial de
cuidar, alimentar y hacer crecer la vida.
emariv@movistar.net.ve