Los Dispositivos Intrauterinos o DIU no son tan eficaces como las pastillas
anticonceptivas, pero tienen muchas ventajas.
El margen de embarazos que presenta el DIU es de un 3% al año de utilizarlo. Hay
diferentes dispositivos pero si su protección contra el embarazo varía es debido
a la técnica de inserción que se utilizó y no al tipo de dispositivo. Debes saber
que el riesgo de embarazos disminuye con el tiempo, al segundo año de tener incertado
un dispositivo y también que los dispositivos más pequeños son más eficaces.
Si el dispositivo es de cobre, la inserción debe ser bastante profunda. Los
dispositivos con forma de T o 7, arrollados con alambre son muy efectivos. Por su
expulsión de cobre sí es importante que cada tres o cuatro años se cambie de
dispositivo. En cambio si es de plástico y no aparecen efectos secundarios, pueden
dejarse por largos períodos. Los que liberan progesterona deben reemplazarse cada año.
Los DIU son contraceptivos por la reacción estéril del tejido en la cávidad
endometrial. En las primeras 24 horas, sobreviene una contaminación bacteriana y la
cavidad endometrial se inflama. Al día de colocado el dispositivo la infección se va
pero la inflamación se queda. En este proceso, la cavidad se vuelve estéril. Los
productos de desecho son tóxicos para los espermatozoides. Cuando el DIU se retira,
la inflamación desaparece y además, la capacidad de concepción es recobrada. Su
contracepción es generada por el efecto tóxico sobre los espermatozoides.
Los efectos que indican que el DIU debe ser retirado son principalmente el sangrado
y el dolor, los cuales suceden en un 50% de los casos. Otro problema es la posible
expulsión del dispositivo, que se sitúa en un 10% de los casos, sobre todo si el
dispositivo es de los pequeños. Además, la posibilidad de expulsión aumenta en caso
de que la mujer sea menor de 25 años y nulípara (es decir sin hijos). Si el DIU se ha
expulsado y se incerta otro, las probabilidades de que se mantenga son mayores.
Es importante amarrarle un hilito al DIU, para que la mujer pueda revisar y estar
segura de que lo tiene y de que no lo ha expulsado, pues es muy común que sobrevenga
un embarazo no deseado, ante la expulsión del dispositivo.
La perforación del útero es una de las consecuencias más graves que tiene el DIU,
pero ocurre sólo en una proporción de una en mil mujeres. Si la mujer no nota el hilo
y no recuerda haber expulsado el dispositivo es posible que se le haya perforado el
útero, en cuyo caso es importante hacer primero una exploración pélvica y si aún así
no se encuentra, entonces debe hacerse una radiografía.
Si eres una mujer menor de veinticinco años, o nunca has tenido hijos o tienes
múltiples compañeros sexuales no deberías utilizar el DIU, pues te expones a
infecciones y demás problemas. No hay mayor incidencia de malformaciones de los niños
de mujeres portadoras del DIU, ni la muerte fetal, sin embargo la incidencia del
aborto espontáneo si es más elevada. El índice es de un 55%. Si la mujer descubre
que está embarazada y desea conservar al niño, es mejor que se retire el dispositivo
halando del hilo, pues la posibilidad de aborto disminuye considerablemente.
Los embarazos extrauterinos no se evitan eficazmente con el DIU, y de hecho una mujer
que quede embarazada con el dispositivo, tiene de un 3% a un 9% de posibilidades de
tener un embarazo fuera del útero. No está comprobada la incidencia del DIU en el
cáncer de útero o de cérvix.