El preservativo es el tercer método anticonceptivo más utilizado en Estados
Unidos, después de la píldora y la esterilización definitiva. Es un método
exclusivamente masculino y se conoce como método de barrera, entre otros que
son para la mujer.
Este método, también conocido como condón, puede proteger contra las enfermedades
venéreas o de transmisión sexual como el SIDA, e incluso podría brindar
prevención contra los cambios cervicales premalignos. Tiene la ventaja de que
no tiene efectos secundarios, aún cuando hay mujeres y hombres que se niegan a
utilizarlo porque aseguran experimentar una pérdida de sensibilidad durante el
coito o acto sexual.
De la manera en que este contraceptivo se utilize depende su eficacia. Si se usa
adecuadamente, su porcentaje de error oscila entre un 3% y un 4%, que es bastante
bajo, sin embargo también existe la posibilidad de que se rompa por mal uso, y
entonces la protección queda totalmente eliminada.
Una opción para aumentar su nivel de protección es hacer uso de los espermaticidas,
ya sea mezclado con el lubricante, o incertados directamente en la vagina. De esta
manera es posible disminuir su margen de error.
La forma indicada de utilizarlo es colocarlo en el pene, sin tensión, lo que
quiere decir que la punta sobresalga apróximadamente 1 cm. para que contenga la
cantidad de esperma eyaculado. Posteriormente, a la hora de retirarlo, debe hacerse
con cuidado de que el contenido no se derrame. Es importante saber que el
preservativo no debe estirarse antes de ponerse en el miembro, ni se debe inflar,
ni doblar.
Este método tiene la ventaja de que es muy accesible, no es caro, se consigue en
cualquier farmacia, no requiere especificaciones médicas, no pone en peligro tu
salud, y es muy fácil de usar. Eso sí recuerda el margen de error. Aquí tienes la
información de sus pros y contras, la decisión es tuya.