Existen tres tipos de Capricornio. En primer lugar, la cabra doméstica. Te complace encontrar una relación y establecerte.
El segundo tipo es la cabra montés, determinada a triunfar. Quieres una pareja con una posición que pueda ayudarte a llegar a la cima.
Y por último, la introspectiva cabra marina. Te mueves entre el mundo exterior y el mundo interior del subconsciente receptivo.
Capricornio se enamora lentamente. La atracción se va reforzando, crece la confianza mutua y finalmente te das cuenta que te has enamorado profundamente.
Te resulta difícil mostrar tu afecto abiertamente. El sexo esta bien, puedes dejarte llevar en el marco de una relación establecida. Sin embargo te cuesta expresar cotidianamente tu afecto.
Hay una diferencia entre los hombres y mujeres de tu signo. A las mujeres les es mas fácil ser introspectivas e identificar sus necesidades emocionales para llegar a realizarse.
La mayoría de los hombres Capricornio no se sienten a gusto con su faceta receptiva y pasiva. Cuando sus necesidades sexuales y sus sentimientos les obligan a mirar en su interior, se sienten en territorio extraño.
Capricornio rige las rodillas. Las caricias en la parte posterior de esta zona pueden ser orgásmicas. Para muchos Capricornio, el estomago, las manos y los antebrazos son también erógenos.
Te gusta expresar tus sentimientos abrazando a tu pareja. No se trata del abrazo sentimental de Cáncer, sino de crear un espacio seguro en el que os podáis experimentar mutuamente.
Los regalos seleccionados cuidadosamente o los gestos cuidados de tu pareja te harán sentir que te aman más que las palabras u otros actos físicos.
El entorno para tus citas amorosas debe tener un aire de lujo comedido.
Tu signo opuesto, Cáncer, es mucho más emocional que tú. Puedes aprender de él a no temer a tus emociones y a tus instintos. También puede mostrarte cómo apartar tu autoritarismo saturnino y mitigar tu fuerza interior con la compasión.