Géminis busca sin cesar nuevas emociones, no se detiene nunca. Baila con una pareja tras otra
en una complicada y sexual danza. Su necesidad de comunicación le exije un movimiento continuo.
Para Géminis, el sexo es una actividad intelectual. Puede que disfrute hablando de sentimientos,
pero no lo necesita.
Lo máximo que puedes esperar de tus sociables contactos sexuales es un frío afecto. Quizás deje
escapar el momento del deseo, pero tu estilo es más bien el del amor ocasional. Seduces a los
vulnerables e impresionables con tus maliciosas palabras. Les haces creer que viven su mejor
aventura y cuando los tienes engañados, te enamoras tu mismo o te esfumas.
Uno de tus mayores problemas en tus relaciones es llegar a comprender lo que siente los demás.
Puedes ser tan insensible a los sentimientos ajenos que defraudas las esperanzas de los demás
sin pensar y sin ni tan siquiera darte cuenta.
El planeta que te gobierna, Mercurio, es el responsable de tus rápidos discursos y actos.
Representa un carácter astuto y retorcido, de lengua caprichosa y alas en los pies. Mercurio
también confiere un encanto juvenil y un eterno deseo de avanzar. Es también Mercurio quien
confiere a Géminis su curiosidad insaciable, sus reacciones insospechadas y su naturaleza
cambiante.
Géminis valora la amistad por encima del amor. Lograr que te impliques en la actividad sexual
puede ser complicado, aunque puedes abandonarte al sexo ocasional por amistad. A veces apuestas
por el sexo cuando lo que realmente buscas es compañía, ya que te resulta difícil distinguir
entre los dos.
Nunca dejas de hablar, esa es tu mayor distracción. Pero te gusta la idea del sexo y el desafío
que representa convencer a alguien de que se acueste contigo sin que apenas se de cuenta.
Tu naturaleza es la del flirteo. El flirteo es una vía de escapa para tu mente ágil y tu rápida
agudeza, cualidades sumamente útiles para una huída apresurada.
Cuando por fin te enamoras, es de alguien con quien conectas mentalmente, con quien te diviertes,
puesto que para un Géminis eso es mucho más importante que el intercambio emocional. Quieres un
amigo, un compañero, además de un amante. Alguien que este en la misma longitud de onda que tu.
Y dado que para ti las emociones son un territorio extraño, puedes pasar horas hablando de cómo
te sientes, pero raramente te dejaras llevar y experimentarás dichos sentimientos.
En el amor, quizás expreses tu faceta romántica comprando rosas rojas o escribiendo poemas que
juren tu amor eterno. Por supuesto, pasarás horas al teléfono hablando con la persona amada.
Aunque pienses que estas profundamente enamorado, el tiempo puede demostrarte que estabas
enamorado de la idea de estar enamorado y no de la realidad.
Tu principal zona erótica se encuentra entre las orejas. No hay duda de que lo que realmente
excita a un Géminis es fantasear y pensar en el sexo. Hablar, ya sea de dulces tonterías o de
algo sucio también te resulta erótico.
Para ti, toda la cabeza es una zona erótica. Te gusta que te acaricien la cabeza, cerca del pelo
o en la nuca, y que continúen hacia los hombros y brazos.
Aunque no te gusta que te estrechen la mano con fuerza, las caricias leves en la mano te excitan,
al igual que los besos o los mordiscos en las palmas de las manos o dedos.
A los Géminis les gusta reír. Tus bromas pueden ser sarcásticas pero tienes buen humor y aprecias
a la persona que da lo mejor de si misma.
A Géminis también le gustan los juegos: sexuales, de palabras... de cualquier tipo. Así pues,
si puedes convertir el sexo en un juego, nunca te aburrirás. Pero si deseas disfrutar de
actividades carnales que te satisfagan plenamente, tendrás que permanecer en tu cuerpo durante
un tiempo.
Si vas a entregarte puramente físico, te complacerá que tu pareja sea suave: suaves toques,
rápidas caricias, ligeros y agradables besos. Eso es lo que excita a un Géminis.
Y no lo olvides, Géminis es un signo dual. Puede que le satisfaga probar un trío en la cama para animar un
poco las cosas.
Una de las cosas que más te desagradan es que te sujeten las manos firmemente. Tampoco te gusta
que te toquen los pies, ya que te hace bajar de las nubes. Y si hay un sitio donde no te gusta
estar, es en tierra firme.
Otra de las cosas que te disgustan es estar ligado, de cualquier forma. Necesitas mucha libertad
e independencia. Si tu inagotable energía se ve anclada demasiado tiempo en un lugar o en una
relación, tus niveles de estrés alcanzan proporciones insoportables.
Te aburres muy fácilmente, y por eso necesitas fantasías intelectuales estimulantes que ocupen
tu mente y que al mismo tiempo den rienda suelta a tu viva imaginación erótica.
También disfrutarás imaginando sexo salvaje, aunque sea sólo para variar, y orgías, para ver
que se siente.
El lema de un Géminis al terminar una relación es déjalos con una sonrisa. Géminis domina de
forma innata el arte de la huída rápida. Te escurres por la puerta y dejas una nota para que
la lea tu desconcertada pareja. Simplemente te aburriste, o viste otra cara bonita, o encontraste
otro objetivo más tentador, o simplemente te apeteció. Así que decidiste ir por una nueva
experiencia.
Si te molestarte en casarte, puede que un divorcio rápido este en camino. Te disgusta estar
atado el pasado y no soporta la acritud. Prefieres dárselo todo a tu pareja antes que discutir
sobre vienes materiales.