El elemento fijo, el fuego, hace que Leo sea mucho menos agresivo a la hora de iniciar el
sexo que otros elementos de fuego.
Eres teatral y rebosas vitalidad y dinamismo, como un cachorro de león. Sin embargo, a
diferencia de un cachorro, despides una fuerza sexual irresistible que atrae a todo el
mundo a una órbita de fascinación a tu alrededor.
Eres una dínamo sexual y te entregas de lleno al erotismo. Te parece bien hacer el payaso
como parte de las travesuras sexuales, pero valoras la dignidad muy por encima de la pasión,
algo que tu pareja descubrirá si se pasa de la raya.
Para ti, el acto de amor es una expresión de tu personalidad.
Al igual que el Sol, posees una gran energía. Y, como el Sol, puedes llegar a quemar a
los pobres mortales que no están a la altura de tu fuerte libido.
Sientes una fuerte necesidad de ser especial, de sobresalir entre la multitud, de que
te reconozcan por lo que eres.
Tu signo posee uno de los impulsos sexuales más fuertes y una de las tendencias más
impetuosas a expresar. Por eso, como amante rezumas versatilidad y creatividad. Aunque
no fuerzas tus relaciones con la gente, sí fuerzas la satisfacción de tus necesidades.
Cuando Leo sobrepasa el deseo y se enamora, entonces emerge su naturaleza romántica. Los
Leo son actores nato y , aparentemente, el amor saca a relucir su faceta extravagante y
poética.
Como elemento fijo, eres leal y constante en el amor. Sin embargo, puede ser que te
enamores varias veces hasta encontrara a tu pareja ideal. Además confundirás deseo y amor
con toda seguridad.
Tu pareja deberá ser un compañero de juegos y una amigo, puesto que el sexo por sí solo
no es suficiente para manteneros juntos.
Te encanta que te acaricien la espalda, en especial al final de la columna. También
disfrutas cuando te lavan la espalda con un cepillo de púas o con una esponja áspera para
estimular la piel.
A Leo le encanta ser el centro de atención. Así pues, lo que te excita más que cualquier
otra cosa y te hace feliz es que tu pareja se concentre únicamente en ti. Adoras los
regalos y la afortunada persona que te haya hecho el regalo quedará ampliamente recompensada
con tu radiante gratitud.
Leo odia la indecisión y la gente sin opinión propia. Si no recibes la atención adecuada
te marchas a flirtear con alguien que sepa apreciar tus cualidades.
También te desagrada la gente que intenta ponerte freno, que parece saber más que tú o que
te desbanca del centro de atención.
Leo es un signo fijo y por eso sus relaciones tienden a ser duraderas, hasta que se cansa
o aparece un nuevo admirador.
Eres un signo fijo y fiel, especialmente después de casarte. Así , pues romper una relación
te resulta difícil. Te dolerá incluso al fin de una aventura.
Acuario, tu signo opuesto, puede enseñarte a controlar tus peores excesos y a descender de
tu trono.