Piscis es un romántico incurable para quien el amor y el sexo van entrelazados. Para entregarte al sexo debes enamorarte.
Tu carácter acuático te confiere una profunda intuición y solidaridad hacia los deseos ocultos de tu pareja. Sabes lo que piensa y siente, intuyes sus necesidades sexuales y reaccionas a ellas instintivamente.
El irrealista Piscis tiene la habilidad de escoger siempre la pareja más inadecuada y de convertirse en una victima voluntaria del amor.
Como signo dual, no te resulta un problema mantener dos relaciones al mismo tiempo. Así pues, no eres una buena pareja para los signos que exigen lealtad.
Lo sacrificarás todo por la persona amada. Necesitas desesperadamente sentir que te necesitan, por eso le atraen las personas vulnerables y las que buscan ayuda.
La zona erógena de Piscis son los pies. Te encanta que te acaricien, que te den masajes, o simplemente que te lo sujeten.
Te desagrada todo aquello que te llave bruscamente a la realidad. Todo lo rudo y vulgar interrumpe desagradablemente tu mundo de fantasías.
A Piscis le encantan el agua y los lugares románticos.
Virgo, tu signo opuesto, es el más crítico de todo el zodiaco. Virgo examina las cosas desde todos los ángulos posibles antes de tomar una decisión. Ésta es una habilidad que Piscis debería adquirir.