Tauro es, con diferencia, el más sensual de los signos. Su naturaleza es
apasionada y posee un fuerte impulso sexual. Le gusta la gente y los lugares
bellos. Su cuerpo, rudo y sólido, rezuma sensualidad e inspira deseo, pero duda
a la hora de abordar a un posible amante. Prefiere ser abordado.
Eres un signo cauto y práctico a causa de tu elemento fijo, la tierra. Tardas
en reaccionar ante las señales sexuales más evidentes o tus propios deseos
carnales. Pero cuando lo haces, llegas hasta el final.
A pesar de tu fuerte libido, no te dejas llevar por el deseo. Te gusta llevar
una vida estable, ordenada, y tienes fama de posesivo. La vida sexual activa
forma parte de una relación duradera. Una vez has iniciado la relación, enfocas
el sexo de forma poco complicada. Lo disfrutas plenamente, pero no hasta el
punto de excluir el resto. Si existe la oportunidad de practicar el sexo, lo
das por supuesto, y te sientes frustrado si te lo niegan. De todos modos no es
probable que busques otra relación. Muchos Tauro prefieren las relaciones sin
sexo por razones de seguridad.
Tu signo esta gobernado por el voluptuoso Venus, y por eso no puedes evitar
interesarte por el sexo. Así pues, en el dormitorio de un Tauro encontramos
sábanas de satén en una cama grande y cómoda. El armario está lleno de pijamas
de seda, probablemente cubiertos por un cálido y práctico batín.
Tauro no es un signo que disfrute de las aventuras de una noche. Quiere llegar
a conocer a su pareja y sentirse seguro antes de aventurarse en el reino de lo
sexual. Cuando por fin decides ir a la cama, lo planeas cuidadosamente. Tu
técnica seductiva es lenta y sensual, pero tenaz y firme. Un Tauro casi nunca
se da por vencido fácilmente y persigue el objeto de su deseo con constancia.
A pesar de la influencia de Venus, puede que seas poco imaginativo, lo cual,
combinado con tu gusto por los hábitos establecidos, puede hacerte caer en la
rutina sexual.
Tu actitud en la cama puede ser aburrida y predecible. Sin embargo, eres un
maestro del juego preliminar y de la satisfacción sexual.
Cuando te enamoras , lo haces de forma intensa y definitiva. Te comprometes
para toda la vida. El amor es algo que un Tauro se toma muy seriamente. Querrás
casarte. Un Tauro enamorado es tan sociable como amoroso. Tu posible pareja debe
prestar atención a las palabras "celos" y "posesión". Fiel hasta la muerte,
exiges lo mismo a tu pareja. El flirteo está totalmente fuera de lugar, y la
emancipación femenina todavía no ha entrado en la casa de un Tauro.
Para un Tauro, la boca y las papilas gustativas son erógenas, así pues, los
besos profundos son extremadamente eróticos para ellos.
Tauro está asociado a la garganta y al cuello. Te excita que te acaricien la
parte delantera del cuello. Y como signo de tierra, todo tu cuerpo es sensible
al tacto. Así pues si te acarician lentamente de arriba abajo, llegarás a
experimentar mucho placer.
Al hacer el amor, el tacto y el olfato desempeñan un papel importante para un
Tauro.
Te disgusta profundamente que te apremien o que te fuercen a hacer algo. Si
tu pareja es brusca o poco sensible, perderás fácilmente el interés, lo que
puede desatar el famoso genio de los Tauro.
Lo que más le disgusta a un Tauro es el cambio. El menor cambio en la rutina,
incluso la introducción de una nueva postura excitante para su pareja, puede
provocar su malestar.
Tauro siente también aversión a los riesgos. Así pues, te preocupa el sexo
seguro. La aventura rápida y espontánea no te va. Necesitas seguridad. El peligro
es lo que más disgusta a este signo tan sensible.
Tiendes a tener pocas aventuras de una sola noche, y eres fiel a tu único amor,
por lo que tus relaciones son duraderas. Terminas las relaciones muy a tu pesar.
Eres uno de los signos más fieles y te aferrarás a lo que valoras.
Tauro es tenaz y valora el matrimonio. Por consiguiente, difícilmente se
separará, aunque la relación ya implique camas separadas y el amor haya
desaparecido. Si te ves forzado a la separación, lucharas hasta el final por
la repartición de bienes.
Hay algo que Tauro no perdona: la infidelidad. Guardarás un profundo rencor
si te traicionan.
Tauro en el deseo y el amor
Cuando un Tauro decide algo, lo lleva a cabo. Si eres el objeto de deseo de
un Tauro, este te perseguirá hasta conseguirte. Te obsequiará con vino, cenas
y caricias, y te seducirá lentamente hasta levarte a la cama. Tauro no s un
signo sutil, pero se toma las cosas con calma. Es apasionado y celoso. Si
siente deseo, probablemente también sienta amor, y el amor conlleva un profundo
compromiso, preferentemente de por vida. Es un signo extremadamente posesivo,
y por tanto, te escoltará siempre y no te tolerara el mínimo flirteo. Es también
muy sensual. Disfruta de las sensaciones sexuales y se excita con todo tipo de
tacto. Cuando empieza, no termina enseguida y le gusta los entornos sibaritas.
Si un Tauro te muestra su dormitorio es que espera que pases la noche con él.