¿Todo el mundo se masturba?
Case todos los hombres se masturban de vez en cuando. Se
dice que el 90% de los varones admiten que se entregan al
placer solitario y que el otro 10% miente. En lo que respecta
a las mujeres, las cifras son algo más discretas. Un tercio
manifiesta no haber recurrido jamás a esta práctica.
Quizás no, por la sencilla razón de que la masturbación o
estrupación manual está presente en todas las etapas del
desarrollo humano cumpliendo un papel muy concreto. Todas
las personas se entregan a la masturbación, ya sea física
o mental. Muchos adultos que evitan por completo autoestimular
sus órganos genitales, se acarician con sus fantasías hasta
alcanzar lo que los sexólogos denominan un orgasmo mental.
Estas ensoñaciones, que no necesariamente han de ser de
contenido erótico, sirven de válvula de escape para, entre
otros fines, compensar los sentimientos de frustración,
resarcirse de los fracasos y decepciones y prepararse para
posibles retos futuros.
¿Los bebés ya practican el autoerotismo?
Los niños de pecho aprenden a masturbarse de forma natural,
hasta el punto de que algunos comienzan a hacerlo regularmente
a los dos meses de edad. Los investigadores también han
descubierto que la mera succión de los pezones de la madre
durante la lactancia desencadena, en el caso de las niñas,
la lubricación de la vagina, y el reflejo de la erercción,
en el niño.
Por otro lado, en la inocente exploración de su cuerpo,
los pequeños descubren la agradable sensación que puede
proporcionarles el roce con los órganos genitales y otras
zonas erógenas. A través de estas experiencias orgásmicas,
el bebé es capaz de aliviar el estrés y las tensiones
acumuladas. Después, entre los dos y cinco años, aprenden
a utilizar las fantasías masturbatorias para desahogarse de
las angustias e inquietudes emocionales. Esas ensoñaciones
nada tienen que ver con imágenes eróticas.La masturbación
alcanza su dimensión erótica-sexual en la pubertad.
¿La masturbación es peligrosa para la salud?
No, ni para el hombre ni para la mujer. En primer lugar,
hay que decir que el autoerotismo no causa daños físicos
ni mentales; no provoca cegera, ni tuberculosis, ni seca
los huesos, ni produce esterilidad y raquitismo, ni deforma
el órgano sexual. Hasta la OMS (Organización Mundial de la
Salud) considera que la masturbación es una práctica normal
e incluso necesaria para el adecuado asentamiento de la
sexualidad adulta.
A este manifiesto hay que añadir que muchos sexólogos no
encuentran nada extraño que el placer salitoario se prolongue
hasta y durante la madurez, independientemente de que la
persona viva o no en pareja.
No obstante, algunos expertos discrepan de este planteamiento
y aseguran que la masturbación se acompaña muy a menudo de
conocidas manifestaciones negativas. Por tanto, según ellos,
las prácticas han de ser superadas en la madurez.
Masturbación Masculina
Las técnicas mas usuales para la masturbación masculina
radican en el uso manual variado. A la utilización de
toda la mano para envolver el miembro, algunos prefieren
tomar el pene sólo con tres dedos, el pulgar en la parte
superior y el índice y mayor en la inferior, para proceder
a estimularlo corriendo la piel hasta el glande y regresando
hasta abajo. También es posible utilizar la mano inhábil,
ya que provoca sensaciones distintas en la medida que no
tiene la misma coordinación que la otra para seguir un
ritmo armónico y continuo.