La prolongación del coito depende de la capacidad para mantener
la erección retardando la eyaculación. Un hombre que domina la
eyaculación a través de ejercicios mentales, desactivando parcialmente
sus pensamientos eróticos o sobreponiéndose a ellos, puede controlar su
excitación y la intensidad de la cópula. Así prolonga el coito para que su
amante llegue al placer lentamente y alcance el orgasmo antes o al menos
simultáneamente con su eyaculación. También se emplean técnicas específicas
para alargar el coito. Unas anillas de distintos materiales
( marfil, plástico, madera ) se colocan en la base del pene cuando está
fláccido para que, una vez erecto, la opresión impida que la sangre se escape
del tronco esponjoso y lo mantenga en estado de excitación.