El secreto para contraer la vagina está en ejercitar los músculos
del pubis y del coxis. Un buen ejemplo para observar cuáles son los
movimientos a realizar se encuentra al interrumpir repetidas veces la
salida de la orina, contrayendo y relajando esos músculos. El ejercicio
consiste en introducir un dedo en la vagina y aprisionarlo con contracciones
musculares que duren entre tres y cinco segundos, para luego relajar. Esta
operación se repite una docena de veces, por la noche, hasta que la elasticidad
de los músculos pubicoccígeos hagan vibrar la vagina durante el coito.