La temperatura vaginal ayuda como un método anticonceptivo natural
que permite averiguar, con relativa certeza, los días no fértiles
de la mujer. Generalmente ese periodo de "seguridad" se cuenta tres días
después de registrar la temperatura más alta y hasta la siguiente menstruación.
Este método es poco fiable ya que un resfriado o cualquier alteración nerviosa
pueden introducir cambios en la temperatura.