¿El pircing es las zonas erógenas incrementa el placer?
Esta práctica no es original de nuestra cultura. Sin embargo
su difusión durante los últimos años ha llevado a mucha gente
ha perforar no sólo las orejas, la nariz, la boca o el ombligo,
sino también los pezones y los labios mayores en las mujeres y
también la piel del prepucio en los hombres, entre otras zonas
delicadas. Más allá de los riesgos de desgarramientos al tirar
de esos anillos, el peligro se halla en redoblar las prevenciones
profilácticas para evitar posibles infecciones. Algunos testimonios
adjudican a la inserción de pendientes en esas zonas una cierta
intensificación del placer.