En el sexo no hay nada escrito. Pero es común, que los hombres estén más acostumbrados
a expresar su deseo que las mujeres. Pero esto no quiere decir que nosotras no tengamos
derecho a externar lo que sentimos y lo que queremos en esta materia. Es sólo que
desgraciadamente, al hombre lo educan para eso porque sino no es macho, y en cambio
se creyó por mucho tiempo que la mujer debía ser "decente" y comedida en la cama, es
decir comportarse como una ingenua y nunca evidenciar sus necesidades o lo que esperaba
de su compañero.
Las cosas han cambiado un poco, no se puede negar. El problema es que todavía quedan
restos de esa educación machista en nosotras, por lo que muchas todavía no se han
atrevido a ser partícipes del cambio y se siguen comportando de acuerdo con los
designios de la tradición conservadora de la sociedad. Incluso muchas se sienten muy
liberadas y feministas, pero cuando llegan a la cama, se les vienen encima más de dos
mil años de tradición patriarcal.
Por ejemplo, sobran los casos en que una mujer profesional, educada e incluso
aparentemente muy independiente, deja de tener contacto sexual con su compañero. Pero
lo impresionante no es esto, sino la reacción de algunas de estas mujeres tan
autosuficientes. Pasan los meses y ella no es capaz de comunicarse con su compañero
para ver qué está sucediendo. Tampoco se atreve a tomar la iniciativa a la hora de la
hora, pues en toda su relación nunca ha iniciado ella el acercamiento porque no puede
(aunque diga que es que no le interesa), pues eso es papel del hombre. Y entonces ¿qué
hace? Se queda esperando a que él decida acercarse. Pero eso no es lo peor, sino que
cuando él se decide, ella lo rechaza por resentimiento, le cobra todo ese tiempo en
que se mantuvo alejado, y entonces el problema sólo se agrava.
Ante esto el hombre, probablemente se canse de su pareja y decida irse, pues pensará
que a su compañera ya no le interesa el sexo o que incluso ya no lo ama.
El deseo y el amor hay que demostrarlos. Los demás no son telépatas para saber qué
sentimos, queremos o pensamos. Para que una relación funcione a plenitud debe existir
la total sinceridad y confianza. Que no te gusta, que quieres más, que quieres menos,
dilo todo. Así te evitas problemas, y además tomas más control de tu cuerpo y de tu
deseo como mujer, lo cual ya es necesario. El mundo va más rápido que nosotras, hay
que ponerse al día.