Poesía no premiada de D. Antonio Javier Navas, presentada a la IV edición del premio "Manuel Alcántara" de Poesía 1996, Excmo. Ayuntamiento de Rincón de la Victoria, de Málaga.


RINCÓN

Paseo por la orilla de un mar enmugrecido,
objetos por doquier inundan el terreno.
La arena rezuma contaminada la esencia del hombre,
acá y allá muestras de la actividad humana.
La Naturaleza llora por sus hijos,
observa cómo se destruyen entre ellos
¡cuán lejos está la concordia en la humanidad!
Pero la Madre protege a sus insensatos hijos
y, como madre, lo sacrifica todo por ellos.
Día tras día muestra un sinfín de bondades,
día tras día sus hijos, los hombres, cierran los ojos.
¡Qué verde prado con multitud de flores brillantes!
Sol que acaricia nuestras mejillas e ilumina nuestros iris,
templa nuestros corazones y alegra los espíritus.
En todo lo que es destruido, vuelve a nacer la fe,
esperanza de nuevos amores y rincón de nuestras soledades.
La inmensidad del mar azul y verde, espejo dorado,
estrella de vida y creación que ilumina
nuestros apagados y maltrechos corazones.
La arena, reflejos de guerras, discordias y sinsabores,
pasiones escondidas y no controladas,
agua manchada, enturbiada por el odio y la ira,
todo por haber perdido el Rincón de nuestras esperanzas.
¡Madre, ayúdanos a encontrar nuestro preciado Rincón!
Descubrirlo es volver a nacer, encontrar la vida en la vida,
saber ver dónde está la belleza en la fealdad,
el amor en el odio, la luz en la oscuridad,
lo grande en lo pequeño, la verdad en la mentira,
la amistad en la rivalidad, la paz en la guerra,
la paciencia en la agitación, el silencio en el ruido,
la pasión en la indiferencia, la fe en el abandono,
todo ello es nuestro Rincón,
nuestro pequeño remanso de paz y armonía,
el lugar desde el cual vemos todas la cosas como son,
como han sido y como podremos hacerlas.
El lugar desde el cual encontramos nuevas energías,
nuevas amistades, nuevos amores, nuevas alegrías.
Aprende a ver, observa cada lugar, cada sitio,
siente la fuerza de la Naturaleza en tu pequeño gran Rincón,
siente cómo fluyen dentro de ti fuerzas y energías
de nuestros antepasados, de nuestras vidas.
Aprende a encontrar tu pequeño gran Rincón.
Sentir la fuerza del planeta Tierra, su enorme belleza,
bajo nuestros pobres pies, en la inmensidad del espacio,
sentir su gran y pobre tamaño, cual grano de arena,
sentir la fuerza vital de nuestra estrella
al unísono con todo el esplendor del Universo,
ese es un pequeño e imaginable Rincón.
Aguas cristalinas, limpias y arenosas playas,
verdes valles y encumbrados bosques,
praderas con sabor a césped recién cortado,
cielos luminosos y brillantes,
gentes hospitalarias y alegres,
ese es un pequeño e imaginable Rincón.
Descubrir tu Rincón es alcanzar la Victoria.


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