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Revista Gente 10 de abril de 2001
«Hoy, parientes y amigos del matrimonio Zorreguieta dicen que Jorge
y María del Carmen van, sin escalas, de la felicidad a la angustia".
Dicen que es frecuente oírles decir: "¿Cómo nos
sentimos? A veces nos invade el dolor de no haber podido estar junto con nuestra
hija el día en que se formalizó el compromiso, pero otras veces
sentimos a pleno la alegría y el orgullo de saber que ellos se quieren
y están bien... Pasamos de un sentimiento al otro. A veces estamos
dolidos y mortificados, sí. Pero verlos a ellos como dos chicos enamorados
y felices nos alegra y nos compensa. ¿Que más pueden esperar
unos padres? Maxi es una chica extraordinaria y una hija excelente. Siempre
vamos a estar orgullosos de ella. Jamás nos hubiera pedido que no fuéramos
a la boda, porque nos ama tanto como nosotros a ella. La prensa de Holanda
dice que el casamiento será en el 2002. Pero como Maxi me dijo que
todavía no tenían fecha, la llamamos y le preguntamos cuál
era la verdad, y nos confirmó: 'Es cierto: todavía no fijamos
fecha'. Ahora, la marcha de los acontecimientos está en manos del Parlamento.
Tampoco sabemos cuántas de sus amigas estarán cercas de ella
en un momento tan especial. Maxi las quiere mucho, y es capaz de ir hasta
el fin del mundo por ayudarlas si la necesitan. Tiene fieles y leales amigas
de la época del colegio y la universidad. Por ejemplo, Samantha Deane
(Sami), que también trabaja en el mundo financiero internacional. ¿Vieron
cómo la vitorearon, vieron el cariño del pueblo holandés,
vieron el amor que Alex le demostró a Maxi en cada minuto? La llevaba
abrazada y la miraba con mucha ternura... Cuando ella habló del compromiso
en la conferencia de prensa, fuimos los más sorprendidos por el casi
perfecto holandés de Maxi. Lloramos, abrazados de emoción, frente
al televisor..."»
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Jorge Zorreguieta se reunió con enviados del gobierno holandés
tanto en San Pablo como en Nueva York, y decidió ("por convicción",
suele aclarar ante sus íntimos) no ir al compromiso ni a la boda. Según
testigos, expresó: "Es muy doloroso. Pero hay que entender a los
holandeses: para ellos, el casamiento de mi hija con el príncipe es
una suprema cuestión de Estado: no se olviden de que Guillermo Alejandro
de Orange es el heredero de la corona. Nada menos que el futuro rey... Es
cierto: muchos parlamentarios opinan que mi mujer y yo deberíamos estar
en la ceremonia porque la mayoría del pueblo cree que la familia es
más importante que cualquier cuestión de Estado. Pero... aunque
se nos desgarre el corazón, no vamos a ir a la boda. Por lo demás,
es muy poco lo que sabemos con certeza: ni fechas, ni si Maxi vendrá
a Buenos Aires. Ahora ya nos reímos de la persecución periodística,
pero hubo situaciones increíbles: mi mujer yendo al supermercado en
jogging, ¡y al reina Beatriz anuncia el compromiso! Es que somos gente
sencilla. Visitamos amigos, hacemos las compras, vamos al cine, andamos en
bicicleta por la Costanera, cada tanto almorzamos en Puerto Madero, vamos
a misa... Y Maxi es como nosotros, aunque en adelante viva en jaula de oro".
Los Zorreguieta también suelen hablar con sus íntimos de dos
cuestiones espinosas pero insoslayables: "Hay algo que nos dolió
mucho porque, por mala intención o ignorancia, algunos medios lastimaron
la imagen de Maxi. Ella vivía, en Nueva York, en un departamento que
le alquiló al ejecutivo Dieteel Zimmerman, en el 225 oeste de la calle
Chelsea. Zimmerman, claro, se mudó con su novia a otro departamento,
pero -según es hoy costumbre en Nueva York- no quitó el carte
de 'Se alquila" hasta que se firmara el contrato y se cumplieran otros
trámites legales. Resultado: se dijo erróneamente, que Maxi
vivía con ese nombre. Jamás hubo una relación entre ellos.
Es más: ni siquiera se vieron. Sin embarbo, bastó esa confusión
para que algunos medios titularan 'La princesa infiel', etcétera..."
Del mismo modo, Jorge Zorreguieta suele poner un segundo tema sobre la mesa
y aclarar: "Que me mezclen con el lavado de dinero es una infamia. Pertenecí
al directorio del Banco República, de Raúl Moneta, es cierto.
Entré en 1992 y me fui en abril de 1994. ¡Hace siete años!
Mucho antes de que apareciera en escena el Federal Bank. Jamás vi operaciones
de lavado de dinero. Si las hubo -algo que no me consta- habrán sucedido
en el período 1998/1999. La asamblea la integraban, entre otros ejecutivos
prestigiosos, Roberto Favelevic, que fue presidente de la Unión Industrial;
Arturo Carou, que presidió la Cámara de Anunciantes; y Juan
Paul. En cuanto a la famosa solicitada del 20 de junio de 1989, que tuvo más
de mil adhesiones, mi mujer no recuerda haberla firmado".
Según dicen, por estos días los Zorreguieta suelen decir que
"Todavía no sabemos cuáles de nuestros hijos irán
a la boda...". Con Maróa del Carmen Cerruti, Jorge Zorreguieta
es padre de Martín (28), dedicado a los negocios y "que seguramente
será el padrino que lleve a Máxima al altar, aunque ignoramos
el protocolo". Los otros son Juan, de 18 años quien cursa el primer
año de ingeniería en la Universidad Católica Argentina
e Inés, quien con 16 años cursa el cuarto año del secundario.
De su primer matrimonio, con la filósofa Marta López Gil nacieron
María (44, empleada), Angeles (42, doctora en Química e investigadora
en Biología en la East Anglia, Norwich, casada y con tres hijos) y
Dolorse de 35, pintora residente en Nueva York.
En cuant a su relación con su futuro yerno, los Zorreguieta no dejan
de recordar que "Alex es casi un hijo más". Estuvimos juntos
varias veces. En julio de 1999 esquió con Maxi y nosotros en Bariloche.
Después nos encontramos con él en Praga y en Holanda, donde
nos presentaron al príncipe Klaus. También pasamos el último
Año Nuevo juntos en el sur...". Exactamente en Cholila, donde
el príncipe y la futura princesa se prodigaron apasionados besos.
Allí, un sereno día de pesca, el príncipe le dijo al
padre de Máxima: "Ojalá algún día pueda formar
con ella una familia tan unida como ustedes". Una frase que la padre
de la novia jamás olvida, y que suele recordar así: "Esas
palabras nos llenaron de felicidad. Son las mismas que repitió ante
su pueblo la semana pasada, en la ceremonia del compromiso..."
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