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En
Lech, durante cuatro días, hicieron trekking, prolongadas excursiones provistos
de largos bastones de madera y hasta pic nics campestres en las montañas.
Fue un auténtico viaje romántico... acompañados por dos guardaespaldas.
Los enamorados descansaron en la suite matrimonial del hotel Aurora (Guillermo
había roto la tradición de hospedarse en el Gasthaus Post, un albergue centenario,
el preferido de la reina Beatriz). Podían permitirse estas mini vacaciones:
Máxima ya no trabajaba full time en el Deutsche Bank, "Algunos allegados
dicen que únicamente va una vez por mes. Otros, que ya está retirada y dedicada
de lleno al entrenamiento (de las clases de holandés y protocolo) para ser
princesa. "Algo que cada día está más cerca". |