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La
joven tambien ha tenido que acostumbrase a ver sus gustos e inclinaciones
debatidos en publico, no siempre en forma lisonjera. El tema preferido de
debate en los circulos femeninos es si su cabello es teñido o de un
rubio natural mejorado con claritos. Aquellas que todavia no le perdonan haberse
robado el corazon del soltero mas codiciado de la comarca sacan satisfaccion
de la conviccion general de que la primera opcion es la acertada. Con la explotacion
de esa tendencia maliciosa, al prensa se ha hecho un banquete criticando en
forma unanime los vestidos diseñados en Buenos Aires por Graciela Naum
"¿Por que se viste de forma tan conservadora cuando apenas tiene
30 años?", protesto hace poco en un editorial nada menos que Trouw,
el periodico asociado con los intelectuales de izquierda. La preocupacion
del periodico llego al punto de consultar a un 'guru de estilo', Jose Teunissen,
que aconsejo a la joven no acercarse nunca al aeropuerto de Schiphol: "Si
lo hace, corre el riesgo de ser confundida con una vieja azafata arrastrando
una valija", señalo ejerciendo una ironia poco sutil.
Lo que mas se le censura es el uso de trajes azules y grises, faldas hasta
la rodilla con medias color marfil y pantalones que parecen sacados de una
revista de moldes de la decada del 70. Nadie se anima a decir nada, en contraste,
de sus discretas joyas, la mayoria de las cuales salen de los cofres de la
corona o, como en el caso de su anillo de compromiso con diamantes y piedras
naranjas, son diseños de su prometido Guillermo Alejandro
El
rey de la moda holandesa, Frans Molenaar, aspira a diseñar el traje
de novia de Maxima, pero esto no lo inhibio de opinar sobre la figura de quien
espera sea pronto su clienta. "Tiene las piernas un poquito pesadas pero,
en ese sentido, es como su futura suegra, que podria pararse bien firme sobre
los diques de nuestro pais".
En todo esto no deja de percibirse un poco de orgullo herido. Los diseñadores
holandeses esperaban que Maxima, propensa a dejarse perfumar con Channel Allure,
imitara a la princesa de Gales, transformandose en la gran embajadora de sus
creaciones. El mensaje parece haber llegado a al Palacio y, asi, la joven
fue acompañada por un sequito de seis modistas, un estilista y un equipo
de peluqueria -todos de estricta nacionalidad holandesa- durante su primera
gira oficial por el pais, una maraton de visitas a 16 provincias, que comenzo
el 4 de septiembre (de 2001) en la frontera con Belgica y culmino el 14 de
noviembre en Utrecht.
Revista
La Nacion, 26 de agosto de 2001
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