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La
carroza de cuento de hadas donde Máxima Zorreguieta y Guillermo de Holanda pasearán
por el centro de Ámsterdan, una vez se hayan convertido en marido y mujer, el
próximo 2 de febrero, remonta su origen a 1898. Fue en septiembre de ese año
cuando la joven reina Guillermina recibió, con motivo de su investidura, este
regalo de parte de su pueblo. (Revista Hola, 30 de noviembre de 2001)
La idea, que surgió de un grupo de vecinos de un barrio obrero de Ámsterdan
que se hacían llamar Los Amigos de la Casa de la Naranja, fue aceptada
con entusiasmo por el resto de los ciudadanos, deseosos de ofrecer a su soberana
un obsequio el día de su coronación. Aunque la princesa Guillermina había manifestado
de antemano su negativa a aceptar presentes por tal ocasión, los numerosos telegramas
y cartas recibidos en los días precedentes le hicieron cambiar finalmente de
idea. De esta forma, el día posterior al acto, el 7 de septiembre de 1898, la
ya Reina de los Países Bajos fue obsequiada con el espectacular carruaje.
A pesar de llamarse ‘Carroza de oro’, no es éste el material con
el que se fabricó el majestuoso coche. En realidad, la carroza se hizo con madera
de teca javanesa cubierta de hojuela de oro. El lino, cuero y marfil empleados
también en su construcción, llegaron de diversas partes del reino y de sus territorios
de ultramar.
Soles para una monarquía ilustre
El estilo del carruaje es puramente renacentista, rico en ornamentación y simbolismo.
Las plantas, animales y emblemas antiguos que decoran el vehículo son una representación
alegórica de los buenos deseos y bendiciones que deseaban las gentes holandesas
a su reina. Cada dibujo lleva consigo un mensaje. Así, los soles que adornan
las ruedas hacen referencia a la monarquía ilustre y benévola, los perros y
búhos de las manijas y las bisagras significan lealtad y vigilancia...
La tapicería del interior de la carroza está bordada enteramente a mano. Quince
millones de puntadas se dieron para la elaboración de los tulipanes, jacintos,
figuras y animales. A pesar de la profusión de dibujos, la impresión que da
la decoración no es caótica. Las líneas elegantes, el fondo de oro uniforme
y los colores delicados conceden una armonía en el diseño del conjunto.
El carruaje, diseñado para ser tirado por ocho caballos, irá acompañado en la
boda de Máxima y Guillermo por 16 lacayos. Como ya lo hicieran las reinas Guillermina
y Beatriz el día que contrajeron matrimonio, los futuros reyes de Holanda pasearán
tras su enlace por Ámsterdan. El recorrido comenzará y concluirá en la plaza
Dam, lugar donde se encuentran la iglesia Nieuwe Kerk y el Palacio Real. |
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